El Dr. Xavier Sáez Llorens explica los rasgos característicos de este virus y cómo la ciencia panameña forma parte de los esfuerzos internacionales por conseguir una vacuna que ayude a prevenir la enfermedad
Por: Violeta Villar Liste
Más de 1,500 casos de gastroenteritis en la provincia de Chiriquí es una razón para preocuparse.
Norovirus es el virus responsable de esta enfermedad que ha generado interrogantes en la población sobre su impacto en la salud.
Contra el norovirus no hay vacunas. Hasta ahora.
La ciencia panameña acompaña esfuerzos internacionales para lograr una vacuna que proteja a la población de este virus.
El Dr. Xavier Sáez Llorens, jefe del Departamento de Investigación del Hospital del Niño Dr. José Renán Esquivel y del Servicio de Infectología Pediátrica, así como Investigador Distinguido del Sistema Nacional de Investigación (SNI) de la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Senacyt), quien además es un divulgador por excelencia, y orientador al servicio de la salud pública, amplió para La Web de la Salud el conocimiento del norovirus y ofreció avances de la vacuna que se espera ayude a prevenir y reducir morbilidad a causa de este virus.
Un virus muy contagioso

El norovirus, explica el Dr. Sáez Llorens, es el virus que con mayor frecuencia causa gastroenteritis aguda en el mundo.
A diferencia de otros virus entéricos como el rotavirus, adenovirus o astrovirus, destaca por cuatro características fundamentales que cita:
- Es excesivamente contagioso.
- Se estima que bastan entre 10 y 100 partículas virales para producir infección.
- Es muy resistente en el ambiente: puede sobrevivir durante días o semanas sobre superficies y no siempre es eliminado por desinfectantes comunes. Presenta una gran diversidad genética, con múltiples genotipos y una rápida tasa de mutación, lo que permite reinfecciones repetidas a lo largo de la vida.
- La inmunidad que produce una infección natural suele ser incompleta y de corta duración, por lo que una persona puede enfermar varias veces a lo largo de su vida, advierte.
Si tiene gastroenteritis, el norovirus es la causa principal.
El científico distinguido amplía que en Panamá, como ocurre en la mayoría de los países, el norovirus se ha convertido en la principal causa viral de gastroenteritis aguda, especialmente después de la introducción de la vacuna contra el rotavirus.
Es decir, la inmunización contra rotavirus redujo los casos y, en ausencia, o con la enfermedad disminuida, el norovirus ocupa su lugar.
En los niños pequeños puede ocasionar: diarrea intensa, vómitos repetidos, deshidratación, consultas de urgencias y hospitalizaciones.
En adultos generalmente produce una enfermedad autolimitada de 24 a 72 horas, aunque puede ser mucho más grave en adultos mayores, inmunocomprometidos, embarazadas y personas con enfermedades crónicas.
Desde el punto de vista de salud pública, señala, su mayor impacto radica en la enorme cantidad de casos que produce y en su facilidad para originar brotes en escuelas, hospitales, guarderías, hoteles, cruceros y comunidades enteras.
Posible fuente de contagio común

El Dr. Sáez Llorens explica que el comportamiento poblacional masivo “es prácticamente una firma epidemiológica del norovirus”.
Cuando muchas personas presentan síntomas en un intervalo muy corto, generalmente significa que estuvieron expuestas a una fuente común, razona. Posteriormente, la transmisión persona a persona amplifica rápidamente el brote porque el período de incubación es muy corto (12–48 horas).
Los pacientes, describe, eliminan enormes cantidades de virus en vómitos y heces, las personas infectadas con síntomas leves o ya recuperadas pueden seguir eliminando virus hasta por dos semanas.
En este sentido, señala que un solo evento de contaminación puede transformarse rápidamente en cientos o miles de casos.
Un virus que afecta a grandes poblaciones

El norovirus, explica el investigador, ha ocasionado numerosos brotes masivos globalmente.
Entre los más conocidos están los acontecidos en cruceros internacionales, hoteles y centros vacacionales, escuelas, bases militares y residencias de adultos mayores.
“También se han documentado brotes comunitarios asociados con sistemas municipales de agua potable y alimentos contaminados”.
En términos generales, afirma que las fuentes más frecuentes de brotes incluyen agua contaminada, alimentos manipulados por personas infectadas, frutas y vegetales lavados con agua contaminada, mariscos (especialmente ostras) y hielo contaminado.
“Una vez iniciado el brote, la transmisión entre personas suele convertirse en el principal mecanismo de propagación. De allí que el estudio epidemiológico debería identificar si existió una exposición común inicial o si el brote ya evolucionó hacia una transmisión predominantemente interpersonal”.
Una vacuna compleja

El desarrollo de una vacuna contra norovirus ha sido un camino largo y complejo.
“Primero, existen numerosos genotipos circulantes que cambian continuamente, de forma similar a lo que ocurre con la influenza. Segundo, aún no conocemos completamente cuáles son los mecanismos inmunológicos que garantizan una protección duradera. Tercero, la inmunidad natural después de padecer la enfermedad suele ser relativamente corta, lo que dificulta diseñar una vacuna que proporcione protección prolongada”, dijo el Dr. Sáez Llorens al explicar las razones que han demorado lograr una vacuna.
Panamá y su participación en estudios internacionales
Panamá, a través del centro de investigación Cevaxin, ha participado en estudios internacionales para lograr que una vacuna contra norovirus esté disponible.
El Dr. Sáez Llorens señala que han trabajado en una vacuna pediátrica basada en partículas similares al virus (virus-like particles, VLP), que demostró un perfil favorable de seguridad e inducción de respuesta inmunológica, apoyando el avance hacia evaluaciones clínicas adicionales.
De manera reciente, Panamá participa en el desarrollo de vacunas combinadas que incluyen antígenos de múltiples genotipos (tecnología mRNA), buscando ampliar la protección frente a las variantes más frecuentes.
Aunque todavía ninguna vacuna ha sido aprobada para uso rutinario, observa, los resultados obtenidos hasta ahora son alentadores y mantienen vivo el desarrollo clínico.
Si los estudios clínicos continúan siendo favorables, vaticina que es razonable pensar que durante los próximos años podría disponerse de la primera vacuna autorizada contra norovirus, aunque todavía es difícil establecer una fecha precisa.
Población pediátrica y grupos de riesgo

El científico panameño indica que al contar con una vacuna, la población objetivo serían los grupos de mayor riesgo, como niños pequeños, adultos mayores, personas inmunocomprometidas, residentes de instituciones cerradas, trabajadores sanitarios, viajeros con alto riesgo de exposición, como tripulaciones y pasajeros frecuentes de cruceros.
Con el tiempo, si la vacuna demuestra una elevada eficacia y una buena relación costo-beneficio, podría incorporarse a programas más amplios de inmunización, especialmente en países donde el norovirus representa una causa importante de hospitalizaciones y brotes epidémicos, precisa.
En el caso de Panamá, una vacuna eficaz tendría un doble beneficio: reducir la carga de enfermedad en la infancia y disminuir el riesgo de brotes comunitarios de gran magnitud, como el observado a la fecha en la provincia de Chiriquí.
Referencia científica: Sáez Llorens X et al. Safety and immunogenicity of a bivalent norovirus vaccine candidate in infants from 6 weeks to 5 months of age: A phase 2, randomized, double-blind trial. https://doi.org/10.1080/21645515.2025.2450878

