¿Cómo está la salud del panameño?

Violeta Villar Liste

Al evaluar el estado de las Enfermedades No Transmisibles en la población panameña y residente, la hipertensión arterial tiene 42.3% de prevalencia nacional; diabetes 14% y, el 60% o más de la población panameña presenta un grado de sobrepeso u obesidad.

Los datos están contenidos en la Encuesta Nacional de Salud (ENSPA) 2019-2021.

Es un esfuerzo conjunto del Instituto Conmemorativo Gorgas de Estudios de la Salud (ICGES), el Ministerio de Salud (Minsa) y el Instituto Nacional de Estadística y Censo (Inec), cuyo informe técnico fue detallado por la Dra. Reina Roa, experta en salud pública, durante el tercer y último día de la  II Jornada Científica en Línea En tiempos de pandemia, retos y desafíos para la salud, organizado por el Instituto Conmemorativo Gorgas de Estudios de la Salud (ICGES), por sus 93 años.

La ENSPA tiene como objetivo general “conocer la condición de salud y de enfermedad, así como sus factores protectores y de riesgos que impactan a la población residente en la República de Panamá” (1)

Esta información permitirá “actualizar el conocimiento sobre el proceso salud-enfermedad, evaluar los programas institucionales, contar con una base científico-técnica para la toma de decisiones y para el diseño o modificación de políticas públicas en materia de salud”, destaca la presentación del documento.

La encuesta contó con la aprobación del Comité de Bioética de Investigación del ICGES y del curso de Buenas Prácticas Clínicas.

El informe es público, de consulta abierta en el sitio:

http://www.gorgas.gob.pa/SIGENSPA/Inicio.htm

La ENSPA es una radiografía integral de la salud de la población e incluye diferentes estudios, desde la prevalencia de enfermedades transmisibles y no transmisibles, hasta comportamientos saludables de la población residente en Panamá, estado nutricional, actividad física, prácticas de alimentación, salud bucal o medidas preventivas.

“El trabajo de campo se llevó a cabo en 1,437 unidades primarias de muestreo, implicando la participación de 20,118 viviendas particulares ocupadas y ese mismo número de personas de 15 años y más. En el caso de los menores de 15 años se aplicó una muestra en espejo. El porcentaje de participación en el estudio fue de 85.4%” (1)

Ver resumen de la metodología:

http://www.gorgas.gob.pa/SIGENSPA/documentos/5.%20Factsheet/Triptico_ENSPA.pdf

Población para el momento de la muestra (1)

Resultados de población por área (1)

Viviendas y menores (1)

Un aspecto innovador de ENSPA fue crear un Banco de Suero, “previo consentimiento informado a los adultos seleccionados” con el objetivo de mantener pruebas que permitan “evaluar la asociación entre biomarcadores de predicción, pronósticos y diagnósticos de las enfermedades no transmisibles (enfermedades cardiovasculares, metabólicas, oncológicas, renales y otras prioritarias para el MINSA)”.

De igual modo, factores de riesgo y de protección conocidos y no conocidos en la población adulta y el adulto mayor, incluyendo la valoración de otros biomarcadores de nutrición y de otras enfermedades prevenibles, que sean de importancia para la salud pública” (1)

Enfermedades No Transmisibles

Al evaluar la prevalencia de Enfermedades No Transmisibles (en personas de 18 años y más por región de salud y comarcas), la Dra. Roa compartió la siguiente estadística:

  • Hipertensión arterial: 42.3% la prevalencia nacional. Hasta 53.7% en Los Santos y 51% en San Miguelito. Las comarcas indígenas tienen la menor prevalencia.
  • Antecedente de hipertensión arterial: La prevalencia fue de 17% más en mujeres que en hombres. En hipertensión de primer grado y segundo grado, es ligeramente más elevada en hombres que en mujeres.
  • -14% de las personas estudiadas presentaron diabetes, con mayor prevalencia en las mujeres.
  • Enfermedad renal crónica: 4.8% de prevalencia, 5.7% para hombres y 4.2% para mujeres. 5.3% de la población rural tiene enfermedad renal crónica con un porcentaje mayor que el promedio nacional.

Atención en los centros de salud

En el ámbito de la atención en urgencias, de acuerdo con la ENSPA, “3 de cada 4 hogares dijo que la calidad de la atención recibida en urgencias fue muy buena (20.9%) o buena (54.2%). El 7.1% indicaron que había sido mala o muy mala” (1), tendencia similar en el área urbana.

En el área rural: 8 de cada 10 dijeron que la atención “recibida en urgencias fue muy buena (17.1%) o buena (60.1%). El 6.9% dijo que había sido mala o muy mala. Un 93.3% regresarían a recibir atención a la misma instalación”.

Resumen de calidad de atención por regiones de salud-comarcas en el caso de urgencias (1)

Con respecto a la atención ambulatoria sin hospitalización, a nivel nacional 85.3% de las familias estuvo muy de acuerdo (18.3%) y de acuerdo (67.0%) con la atención ambulatoria recibida.

“Las opciones en desacuerdo y muy en desacuerdo alcanzaron entre ambas al 14.6% de los hogares”.

En general hay una percepción positiva de la atención en las instalaciones. En el caso de la percepción negativa, está asociado, describe la Dra. Roa, de manera fundamental al trato y al tiempo de espera (Ver gráfico siguiente que discrimina por tipo de instalación de acuerdo con ENSPA)

En relación con los tiempos de espera, la Dra. Roa advirtió que hay una diferencia sustancial entre el tiempo de espera para la atención y la duración en la consulta.

Por ejemplo, luego de un tiempo de espera para la atención ambulatoria sin hospitalización de 60 minutos, la atención, también por consulta ambulatoria sin hospitalización, fue de cinco minutos (Ver cuadro: Calidad de servicios de salud).

En el ámbito de la atención en hospital, “los hogares reportaron que la atención fue muy bien y bien (83.9%) con un diferencial de muy bien (26.1%) y bien (57.8%). Regular y mal, el 16.4% de los hogares lo percibió así” .

Comportamiento de riesgo y preventivos

Al analizar los principales problemas de seguridad que afectan a la población, se observó un descenso si se comparan los resultados de la Encuesta Nacional de Salud y Calidad de Vida (ENSCAVI) 2007 con los valores reflejados en la ENSPA 2019 (Ver cuadro Comportamiento de riesgo y preventivos)

La Dra. Roa señaló que la presencia de violencia en los últimos 12 meses deja ver que 4.2% de las personas en el país había observado algún evento de violencia, con mayor predominio en Colón, Bocas del Toro y comarca Ngäbe-Buglé.

60% de la población con sobrepeso u obesidad

Cuando valoramos el estado nutricional por grupo de edad, la Dra. Roa señaló   que el 60% o más de la población panameña, en todos los grupos de edad, con excepción del grupo de 18 a 19 años, tiene un grado de sobrepeso u obesidad “y esta situación es mucho más llamativa en el grupo de 40 a 59 años, por cuanto alcanza al 44% de esta población”.

Las mujeres tienen 59.1% más riesgo de presentar una circunferencia abdominal superior a la recomendada, con riesgo de complicaciones metabólicas, de manera comparativa con los hombres.

Desnutrición

La Dra. Roa señaló que la Encuesta revela que hay una desnutrición crónica mucho más elevada en la población indígena (39%) si se compara con el promedio nacional (15%).

Cereales, el producto más consumido

La Dra. Roa, al analizar el tema de micronutrientes (hierro, calcio, vitamina B12…) y grupo poblacional, observa que la población indígena presentó la mayor alteración de micronutrientes.

Se hizo una medición del consumo de alimentos para determinar la diversidad alimentaria y se comprobó que es el cereal el producto más consumido, seguido de azucares, condimentos naturales y carnes, con valores que superan el 80%, mientras que pescados y mariscos (32%) presentan menor consumo.

La diversidad alimentaria es mucho más baja en la población indígena.

Actividad física

La Dra. Roa advirtió con preocupación que la actividad física deficiente es mucho más alta en los menores de 17 años que en la población de 18 años y más, “quienes no realizan actividad física”.

Señala que si los jóvenes, en su mayoría, solo están sentados frente a pantallas, ‘”¿qué se espera cuando tengan 60 o más años?”

Valores y creencias

Al evaluar valores y creencias, la Dra. Roa dijo que “los panameños y residentes tenemos una buena percepción de nuestros valores y creencias y satisfacción personal”.

Salud mental, conductas adictivas y consumo de productos que causan dependencia

Al analizar el consumo de los productos de tabaco, señaló que desde sus estudios iniciales en el año 1983 a la fecha, “tenemos una prevalencia de personas de 15 años y más de 5%, que nos coloca en el final del juego, sin embargo, hay diferencias importantes con algunos grupos de nuestro país.

 Bocas del Toro, Ngäbe-Buglé y Guna Yala, con prevalencia del 7.9% frente al 5% que es el promedio nacional, indica que se debe hacer un esfuerzo con el grupo de la población indígena”.

En el caso de los dispositivos electrónicos, se observa una prevalencia de .4% en los grupos de 15 años y más, “tendencia acorde con las disposiciones de prohibición del uso de este tipo de dispositivos en el país”.

Con respecto a la frecuencia de consumo de bebidas alcohólicas, el porcentaje nacional indica que es de 26.2%: más en hombres (28%) que en mujeres (21.4%).

En el tema de los juegos de azar, hay una prevalencia de 27.4% de personas que indicaron que no practican juegos de azar, frente a 72.6% que sí realizaron juegos de azar en los últimos 30 días.

Lo más relevante citado por la Dra.Roa: Las personas utilizan dinero que no tienen o todo el dinero disponible para dedicarse a los juegos de azar. Estos porcentajes son más elevados en las áreas indígenas.

Síntomas de ansiedad o depresión

La Dra. Roa explicó que se aplicó un cuestionario a la población de la muestra de la encuesta: De las 20 preguntas, ocho preguntas medían ansiedad y doce, depresión.

Las preguntas más respondidas, en el caso de ansiedad, fue si tenía frecuentes dolores de cabeza o duerme mal. En depresión, la más respondida fue: ¿se siente triste?

De acuerdo con este instrumento, si una persona refiere cinco o más síntomas, hay percepción de ansiedad o riesgo de ansiedad.

Los resultados arrojaron que 3.2% de la población comunicó cinco o más síntomas, en mayor proporción las mujeres con 4.6% en términos de síntomas de ansiedad.

Con respecto a la depresión, las cifras son similares: más elevadas en mujeres que en hombres.

A evaluar psicosis, el 26% de la población del país tiene un riesgo de psicosis, “no es que estén psicóticas; tienen riesgo”, aclaró la Dra. Roa

La especialista advirtió que al evaluar riesgo de suicidio, la población indígena presenta la cifra más elevada en la pregunta ¿ha pensado que sería mejor estar muerto? y en general superan el promedio nacional en todas las preguntas similares.

Detección de cáncer de mama y próstata

-Las mujeres de 15 años y más, indica la Encuesta, se realizaron al menos un Papanicolaou en toda su vida (79.6%).

-De las mujeres entre 40 y 79 años, 57.8% se realizaron el autoexamen de mama en los últimos dos años.

-La práctica de las medidas de detección de cáncer de próstata: 55.9% de los hombres indicó que se hacía una prueba de antígeno prostático específico (PSA), indicación definida para hombres de 40 años y más. Un 38.4%  realizaron un tacto rectal.

Cuando aumenta la edad responden de manera positiva que sí continúan practicando la evaluación. La mujer disminuye la práctica del control con la edad.

Mediana del gasto en salud

Las personas de 15 años y más, según mediana del gasto en salud, gastaron en mayor proporción en tratamientos y terapias no farmacológicas (prótesis, gafas…), seguido de hospitalización por cualquier causa y pago de seguros privados de salud (Ver cuadro: Gasto en salud). El gasto más bajo es el destinado a medicamentos tradicionales.

¿Cómo se percibe la población?

La Dra. Roa, al interpretar los resultados de la ENSPA, explica que en términos general la condición del estado de salud autopercibida por la población es buena: La mediana nacional fue de 85%, con un comportamiento similar en hombres (88%) y en mujeres (0%).

Discapacidad

El 2% de la población panameña, en el grupo de edades de 2 a 9 años tiene algún tipo de discapacidad, con registros de discapacidad visual, física e intelectual. La intelectual afecta a los niños más que a las niñas.

Las enfermedades siguen; no es solo covid-19

El epidemiólogo Arturo Rebollón, quien también participó en la tercera y última sesión de las II Jornadas en Línea del Instituto Gorgas, reflexionó que en tiempos de covid-19 la pregunta fundamental es qué pasó con las otras enfermedades en el mundo. Efectivamente, siguen y causan mortalidad.

Si usted va hoy a un cuarto de urgencias, sea privado o público, está lleno de pacientes y no solo es covid-19, reflexionó.

Recordó que la principal causa de muerte en el país son las enfermedades cardiovasculares, que forman parte del grupos de las Enfermedades No Transmisibles (ENTs) o no comunicables.

De hecho, señaló, cuatro de 10 adultos mayores de 15 años tienen una enfermedad crónica en el país, es decir, el 40% de la población ya estaba enferma antes de iniciar la pandemia, realidad que agudiza otro escenario:  hay una asociación entre enfermedad crónica y peor evolución del paciente covid-19 si es paciente diabético, con enfermedad cardiovascular, EPOC,  con cáncer o asma, entre otras.

La relación es de tres veces mayor riesgo de muerte. “Las enfermedades crónicas, mientras estén descontroladas, empeoran el sistema sanitario de un país”, advirtió.

Recordó que de acuerdo con datos de una encuesta global aplicada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), siete de cada 10 países aplicaron planes de ENTs en sus planes en pandemia, sin embargo, en la medida que avanzó el virus, se presentó una disrupción en los servicios de atención de este tipo de enfermedades (entre 30%-70%).

Analiza que si bien el futuro puede parecer muy oscuro porque el virus continúa entre nosotros, los sistemas de salud ya están dando respuestas a la enfermedad crónica.

En el caso de Panamá, además de mejorar los servicios de atención en las consultas de control, la tecnología ha facilitado el acceso a los medicamentos con la receta digital.

Por otra parte pidió, además de atender las medidas de bioseguridad para mantener bajo control a la covid-19 (mascarillas, lavado de manos y distanciamiento social) y, por supuesto vacunarse, hacer ejercicio, no fumar, comer de modo saludable y repetir: Prevención, prevención y prevención.

Tres “mensajes para la casa” que el Dr. Rebollón envió y son base para una mejor gestión en salud pública y la propia actitud individual:

Las enfermedades no comunicables son el principal problema de salud pública del mundo.

Hay que manejar a tiempo las enfermedades.

Siempre es mejor prevenir, pero requiere cambios de conductas difíciles.


(1)Todas las citas referidas de manera directa al material que se toman del estudio, están referidas al Instituto Conmemorativo Gorgas de Estudios de la Salud. Sistema de información de la Encuesta Nacional de Salud de Panamá (ENSPA)2019-2021. [Internet]. Panamá: Departamento de Investigación y Evaluación de Tecnología Sanitaria; c2021[actualizado 2021 JUL 27 citado aaaa mmm dd]. Disponible en: http://gorgas.gob.pa/SIGENSPA/Inicio.htm