fbpx
Ilustración: Cristina Vaccaro Courville

Cuentos para Cristina (héroes y heroínas por la salud), incentiva la prevención en salud pública con las herramientas de la literatura, y la evidencia de la ciencia, además de fomentar la participación de niños, niñas y adolescentes, quienes ayudan a ilustrar los cuentos y contribuir al anhelo de un mundo saludable.

Equipo Cuentos para Cristina | Correo electrónico: [email protected]


El mosquito Will y la liga de la Salud

Cuento: Xóchitl Mckay de Delgado | Ilustración: Cristina Vaccaro Courville

.

La maestra Edilka había terminado la jornada de limpieza con los padres y madres de la escuela. Habían sufrido recientemente una infestación de mosquitos y temían una epidemia de enfermedades como dengue, la chikungunya y el paludismo, entre otras. Algunos niños ya mostraban síntomas tales como: fiebre, dolor de cabeza, dolor muscular. Se temían lo peor.

La comitiva de limpieza había encontrado en los alrededores de la escuela botellas vacías, latas, maceteros sin plantas, bolsas con basura en descomposición, incluso neveras que se habían llenado de agua de lluvia y parecían piscinas gigantes, haciendo del lugar tierra fértil para la reproducción de estos mosquitos, que buscan lugares húmedos para vivir y reproducirse.

La población tenía el mal hábito de botar cuanta chatarra se le ocurriera, en vez de llevarla a un basurero adecuado y, por otro lado, las autoridades no brindaban un buen sistema de recolección de la basura.

En medio de esa imagen desagradable, muy calladito, lloraba Will, un mosquito que se había escapado del pantano donde nació, presionado por Denguín, Palu, y Chiki, los jefes de la banda Pica y Muere.  Le habían prometido una comida sabrosa como batido de sangre humana fresca, en vez de la sopa de pantano que le daba su mamá. 

—¡Ayyyyy! ¿Por qué me dejé convencer por esos malandros? —se lamentaba Will llorando, a los pies de una mata de bijao.

—¿Por qué lloras? —le preguntó una mariposa con una sola ala que pasaba en ese momento por allí, también con lágrimas en los ojos—. Se me parte el corazón con tan sólo escucharte.  Y ya no resisto más dolor.

—Mariposa, me alejé de mi hogar por la presión de un grupo de malos amigos. Ahora quiero regresar al pantano, el lugar a donde pertenezco. Estoy escondido para que no me encuentren esos bribones. Pero, dime, ¿por qué estás triste tú?   Las mariposas son los seres más hermosos y felices del planeta —le preguntó Will.

—Un viento huracanado se llevó a mi pareja por los aires hasta el cielo y a mí me arrancó un ala.  Ahora estoy buscando el bosque encantado donde, según dice una leyenda, habita una paloma blanca que puede llevarme hasta el cielo —se sinceró la mariposa.

Publicidad

—Oh, pensé que yo era el único ser en este mundo con problemas.  Te ofrezco mis alitas para ayudarte a volar —propuso Will.

—Cuán noble eres mosquito, pero no podrías con mi peso. Agradezco tu ayuda y tu amistad —respondió la mariposa Flor, abrazándolo con la única ala que le quedaba. 

— ¡Eso es algo que nunca he tenido, abrazos de amigos! Aquí todo el mundo les teme a los mosquitos y tenemos que andar escapando de manotazos o cosas peores. No han entendido que somos importantes para el ecosistema, nosotros nos alimentamos de fruta y polinizamos flores.

—Y, entonces, ¿por qué les temen? —quiso saber la mariposa.

—Porque nuestras madres necesitan sangre para que sus huevos se desarrollen sanos y fuertes.  Al nacer, el mosquito hembra deposita los huevos en un lugar con agua y humedad, como en el manglar, o un charco con agua estancada: de otra manera, no podríamos pasar de huevo a larva, y después a pupa y luego a mosquito adulto — le explicó Will a la mariposa—. Muchos no somos malos, al contrario, somos necesarios para el balance del ecosistema. Vivimos felices en manglares y pantanos.

—Interesante. Nunca había escuchado el ciclo de vida de los mosquitos —afirmó la mariposa.

—Cuando la madre mosquito pica a las personas para alimentarse de su sangre, estas se pueden enfermar. No todo es culpa nuestra. Mucha gente deja objetos extraños en los que se acumula el agua y las hembras aprovechan.

Estaban entretenidos conversando cuando apareció la banda de mosquitos piratas, liderada por Denguín, Chiki y Palu, con otros más, persiguiendo a la maestra Edilka y a la comitiva de padres que regresaban a la escuela. 

Y se formó la corredera: todos huían ante el sonido de los zumbi-helicópteros provenientes de las alas de los rebeldes.  Will y Flor se refugiaron en lo profundo de las hojas del bijao.

Los malvados Pica y Muere no sabían que la maestra Edilka venía con el grupo cazamosquitos del Ministerio de Salud, entrenados para eliminar los criaderos y a los invasores que podían transmitir enfermedades mortales para el ser humano.

En medio de ese caos, Will y Flor aprovecharon para salir huyendo y se despidieron con un abrazo para sellar su amistad y dirigirse cada uno a su destino.

Controlada la situación por la brigada Cazamosquitos, les dieron a los padres y madres de familia los siguientes consejos:

  1. Eliminar el agua estancada de charcos, macetas y recipientes.
  2. Usar repelentes de mosquitos y ropa protectora que cubra la mayor parte del cuerpo cuando estén al aire libre.
  3. Colocar mosquiteros en las ventanas y puertas para que estos insectos no entren a la casa ni a las escuelas.

Finalmente, la maestra Edilka tomó nota de todas las recomendaciones y prometió formar la Liga de la Salud en la escuela con sus alumnos y así protegerlos tanto a ellos como a la comunidad.  ¡El aseo y la salud serían sus prioridades de ahora en adelante!


Cuento: Xóchitl Mckay de Delgado

Psicóloga, docente universitaria, directora del Teatro Infantil Tía Dora y presidenta de la Fundación Tía Dora. Desde su niñez ha estado ligada con el teatro y las Artes en Panamá. En 1990 asume la dirección del Teatro Infantil Tía Dora. En 1998 coordina la gira internacional representando a la niñez panameña en la Expo Lisboa 98, con la presentación de la obra: La vida de Jacques Cousteau. Lisboa-Portugal. En el 2005 ya como docente universitaria, funda el primer grupo de teatro psicológico, “Arquetipos”, en la escuela de psicología de la Universidad Latina de Panamá. Junto a este grupo monta la producción de “Estatuismo”, personificando a los grandes teóricos de la corriente psicoanalítica. En el 2012 asume la dirección ejecutiva de la Fundación Tía Dora hasta la fecha. En el 2019 crea el proyecto, Mi Futuro está en tus Manos, dirigido a promover la lectura en niños, niñas y adolescentes. Ha dirigido 124 obras infantiles, de las cuales 60 son de su propia autoría, así como también, cuentos y poesías infantiles. Premios recibidos: Orquídea Intelectual “Mujer en las Artes”, “Reconocimiento por la calidad humana, compromiso y Aportes de la Psicología”,   Copa Harry Iglesias del Premio Anita Villalaz 2015, Reconocimiento del Parque Natural Metropolitano 2015, Ganadora del IX Concurso Nacional de Mujeres Destacadas 2018, Defensoría del Pueblo, “Hija Meritoria del corregimiento de  Bethania”  Noviembre 24 de 2019, Premiada por votación pública y por jurado como 20 Latinas con Voz 2021.

Dibujo principal: Cristina Vaccaro Courville

Cristina Vaccaro Courville es estudiante del séptimo grado en el Colegio Agustiniano de Chitré (Herrera). Es la responsable de la ilustración principal de Cuentos para Cristina y promotora de su lectura. Es la responsable de la sección Nuevos lectores del espacio.

El cuento El mosquito Will y la liga de la Salud será dibujado por los niños y niñas del Teatro Infantil Tía Dora, por los clubes de lectura y arte que así lo deseen y en general los nuevos lectores y lectoras. Las ilustraciones serán publicadas en el Instagram de La Web de la Salud para que el público vote y así, entre todos y todas, acompañar la ilustración final del relato junto con el dibujo principal de Cristina Vaccaro Courville. Instrucciones en el Instagram


Equipo Cuentos para Cristina:

  • Coordinación Médica: Dra. Karen Courville, jefa de la Unidad de Hemodiálisis del Hospital Dr. Gustavo Nelson Collado de la Caja de Seguro Social, en Chitré, científica e investigadora del Instituto de Ciencias Médicas de Las Tablas 
  • Nuevos Lectores: Cristina Vaccaro Courville, estudiante del séptimo grado en el Colegio Agustiniano de Chitré (Herrera).
  • Coordinación literaria: Silvia Fernández-Risco Escritora, músico y editora Miembro de la Academia Panameña de Literatura Infantil y Juvenil de Panamá (APLIJ)

Agradecemos el apoyo de la Fundación Ciencia en Panamá, del Banco Nacional de Panamá y de la Academia Panameña de Literatura Infantil y Juvenil. A la autora, Xóchitl Mckay de Delgado y a la ilustradora, Cristina Vaccaro Courville, por colocar sus talentos al servicio de la salud pública.

Conozca el «había una vez» de esta historia:

Cuentos para Cristina une a comunidad médica y literaria en La Web de la Salud