La forma más genuina y significativa de honrar a los profesionales de la Medicina en su día conmemorativo es convertirse en un paciente responsable, escribe la Dra. Karen Courville quien dedica el #Juevesdesaludrenal a la importancia de este actuar responsable y colaborativo con su especialista
Por: Dra. Karen Courville, FACP, SNI, GNI-CSS

La Dra. Karen Courville es egresada de la Facultad de Medicina de la Universidad de Panamá. Realizó estudios en Medicina Interna y Nefrología en el Complejo Hospitalario Dr. Arnulfo A. Madrid. Tiene un Fellow en Investigación Renal del Instituto Mario Negri en Bérgamo, Italia. Investigadora del Instituto de Ciencias Médicas de Las Tablas. Miembro del Sistema Nacional de Investigación (SNI)
El médico general, familiar o internista se posiciona como la primera línea de defensa de nuestro organismo. La enfermedad renal crónica es conocida por ser una patología sumamente silenciosa; los riñones tienen una gran capacidad de reserva funcional, lo que significa que no suelen manifestar síntomas ni «quejarse» sino hasta que se encuentran en etapas muy enfermas o avanzadas. Es aquí donde la intervención de un médico con un ojo clínico agudo se vuelve invaluable.
El nefrólogo, quien es el especialista en la materia, lamentablemente suele recibir a los pacientes cuando el daño en el tejido renal ya está muy evolucionado y las opciones de tratamiento son limitadas. Por lo tanto, el rol principal del médico de cabecera no es tratar la falla terminal, sino enfocarse en la prevención y la detección precoz.
Su labor consiste en identificar minuciosamente los factores de riesgo de cada individuo —como antecedentes familiares, hábitos de vida o patologías base— e intervenir oportunamente antes de que las alteraciones estructurales se conviertan en un problema completamente irreversible.
Las «armas» del médico (¿Qué exámenes te debe pedir?)

Evaluar la salud y el correcto funcionamiento de los riñones en la consulta cotidiana no requiere de tecnologías complejas ni de pruebas complejas; en realidad, se fundamenta en un conjunto de herramientas sumamente sencillas, económicas y de rutina que el médico solicita estratégicamente en un chequeo preventivo:
- Creatinina en sangre: La creatinina es un producto de desecho del metabolismo muscular. Al medir sus niveles en el torrente sanguíneo, se aplican fórmulas matemáticas para calcular la tasa de filtración glomerular, un indicador preciso que determina qué tan rápido y con qué nivel de eficiencia están limpiando la sangre tus riñones.
- Examen General de Orina: Este análisis básico actúa como una ventana al interior del sistema urinario. Se busca la presencia de sangre o de proteínas (especialmente la albúmina). En condiciones normales, el filtro renal impide el paso de estas moléculas grandes; por ende, encontrarlas en la orina constituye uno de los primeros signos de alarma de que la membrana o el «filtro» del riñón se está rompiendo o perdiendo su integridad.
- Monitoreo de presión arterial y glucosa: Estas son las evaluaciones clínicas clave para vigilar de cerca las dos mayores causas de deterioro de la función renal: la hipertensión arterial y la diabetes mellitus. Mantener estos parámetros bajo control estricto evita que el riñón sufra daños microscópicos progresivos.
Mitos y verdades en la consulta médica

«Si el médico no me pide estudios de riñón, es porque estoy bien» (MITO): En la práctica clínica diaria, debido a la alta demanda y a la prisa habitual de la consulta, el enfoque del profesional de la salud puede desviarse involuntariamente hacia el síntoma agudo del momento, como un resfriado común o un dolor muscular pasajero. Si eres un paciente diagnosticado con hipertensión o diabetes, tú debes asumir un rol activo en tu salud y recordarle respetuosamente a tu especialista: «Doctor, ¿cómo salieron mis exámenes del riñón?».
«Los médicos exageran al quitarme los analgésicos» (VERDAD): Cuando el médico restringe o te prohíbe taxativamente la automedicación de ciertos fármacos antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) —como el ibuprofeno, el diclofenaco o el ketorolaco— ante cualquier dolor menor, lo hace con un sustento científico sólido para proteger tus órganos. El abuso crónico o desmedido de estos medicamentos bloquea sustancias protectoras en el riñón, siendo una causa sumamente común de daño renal agudo e insuficiencia médica.
«Solo debo ir al médico si me duelen la espalda o los riñones» (MITO): Existe la falsa creencia de que el dolor lumbar equivale a enfermedad renal; sin embargo, los riñones por sí mismos no duelen, salvo en escenarios muy específicos como infecciones urinarias graves (pielonefritis) o la presencia de piedras (cálculos renales) en movimiento. Acudir al consultorio médico de forma preventiva, idealmente agendándolo cerca de tu cumpleaños, es la mejor estrategia para garantizar un seguimiento de salud adecuado.
El mejor regalo para tu médico (¡Y para tus riñones!)
La forma más genuina y significativa de honrar a los profesionales de la Medicina en su día conmemorativo es convertirse en un paciente responsable. Médicamente hablando, no existe mayor satisfacción para un doctor que constatar en la consulta que su esfuerzo clínico y educativo está dando frutos reales en la calidad de vida del paciente. Para lograrlo, se necesita de un trabajo colaborativo entre el paciente y el médico:
- Sé honesto: No ocultes información; cuéntale detalladamente todo lo que consumes en tu día a día, incluyendo infusiones de té, remedios herbales, suplementos alimenticios o productos para el gimnasio, ya que muchos de ellos pueden interactuar con tus tratamientos o sobrecargar la función renal.
- Lleva tu tarea hecha: Si padeces de presión alta, lleva un registro escrito y ordenado con las mediciones de tu presión arterial tomadas en casa durante la semana. Esto le brinda al médico un panorama real fuera del estrés del consultorio.
- Cumple el tratamiento: Bajo ninguna circunstancia suspendas o disminuyas las dosis de tus medicamentos solo porque te sientes perfectamente bien. La adherencia terapéutica estricta es el verdadero secreto médico para asegurar la salud y la preservación de tus órganos a largo plazo.
Celebramos el Día del Médico y de la Médica en Panamá, aportando datos de salud en este #Juevesdesaludrenal.
Por: Dra. Karen Courville, FACP, SNI, GNI

