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Estudio del grupo de investigación del Laboratorio de Microbiología Experimental y Aplicada (LAMEXA) y Laboratorio de Microbiología de Aguas (LAMA), de la Vicerrectoría de Investigación y Postgrado (VIP) de la Universidad de Panamá (UP) advierte sobre los riesgos para la salud pública de la contaminación presente en la bahía

Por: Violeta Villar Liste

El Dr. Alex O. Martínez Torres, investigador principal del Laboratorio de Microbiología Experimental y Aplicada (LAMEXA) y Laboratorio de Microbiología de Aguas (LAMA), de la Vicerrectoría de Investigación y Postgrado (VIP) de la Universidad de Panamá (UP) dio a conocer los alcances de esta investigación

Ciudad de Panamá vive de cara al mar. La Bahía de Panamá que la recorre, tiene una relación histórica con la urbe y la ciudadanía.

Sin embargo, la investigación científica alerta sobre una realidad: su contaminación con virus, bacterias, hongos, filamentos y parásitos patógenos que no solo están en el agua; también en el aire.

El Dr. Alex O. Martínez Torres, investigador principal del Laboratorio de Microbiología Experimental y Aplicada (LAMEXA) y Laboratorio de Microbiología de Aguas (LAMA), de la Vicerrectoría de Investigación y Postgrado (VIP) de la Universidad de Panamá (UP) dio a conocer los alcances de una investigación que demuestra cómo estos patógenos pueden comprometer la salud si se toma el agua e incluso si se aspiran los aerosoles producidos por el proceso natural del choque de las olas contra las rocas y los muros de contención. Al impactar estas olas, en el proceso de subida y bajada de las mareas, se levantan aerosoles que van del mar a la ciudad impulsados por las corrientes de aire.

Bañarse y pescar en la bahía, realizar prácticas de surf, tomar de sus aguas o respirar sus aerosoles, puede significar un riesgo, en particular para las personas con sistemas inmunitarios comprometidos.

La historia de LAMEXA

Dr. Alex O. Martínez Torres

LAMEXA es un laboratorio creado por la Dra. Blanca de Hernández en los años 70.

Constituye un laboratorio de referencia en el área de Microbiología Ambiental en la UP y en el país, y quienes lo integran, buscan seguir los pasos y el legado de la Dra. Hernández.

El Dr. Martínez Torres explica que es uno de los pocos laboratorios donde se hace microbiología de aguas, de alimentos, de aire y de suelo, tanto en la parte clásica como en la molecular, con un enfoque novedoso que incorporó luego de su regreso a Panamá, después de cursar su doctorado en la Universidad Complutense (Madrid, España).

También está encargado del programa de Maestría de Microbiología Ambiental, desde el 2017 cuando la Dra. Blanca de Hernández se retira de la Universidad de Panamá.

Al frente del Departamento de Microbiología y Parasitología de la Escuela de Biología de la UP, se encuentra el profesor Humberto Cornejo, con especial énfasis en la parte académica, que es también un componente importante del Grupo de Investigación. El Dr. Cornejo es uno de los primeros discípulos de la Dra. Blanca.

“Somos unos de los grupos consolidados y refrendados por el Consejo de Investigación de la UP”, explicó el investigador principal del LAMEXA-LAMA, con sede en el edificio de investigación de la VIP, el cual también alberga el Museo de Vertebrados, los grupos de Entomología, de Biología Marina, Biología Genética y Biología Molecular y el de Investigaciones Ambientales en Botánica.

Estudio, metodología y resultados

El estudio, “Detección molecular y análisis filogenético de virus, bacterias, hongos, filamentos y parásitos patógenos en aire y agua provenientes de la Bahía de Panamá”, fue financiado por el Ministerio de Ambiente (MiAmbiente) e inició en el año 2019. Tuvo una pausa debido a la pandemia de COVID-19 y acaba de presentar resultados en el reciente 2023.

También participan en este estudio como miembros del LAMEXA-LAMA, los investigadores Mgter. Nivia Ríos (Coordinadora de la Sección de Parasitología), Mgter. Fermín Mejía y Dr. Jordi Querol (Coordinadores de la Sección de Bacteriología), Dra. Gesabel Navarro (Coordinadora de la Sección de Micolología), Dra. Sara Ahumada Ruiz y Mgter. Ednner E. Victoria-Blanco (Co-Coordinadores de la Sección de Virología que incluye a los Virus Entéricos y Bacteriófagos), entre otros estudiantes de tesis de licenciatura y de maestría.

Este Proyecto contempló la toma de muestras, tanto en temporada de lluvia como seca, en 12 puntos de la Bahía de Panamá: Costa del Este, Coco del Mar, Boca la Caja, Club Unión, Hospital Santo Tomás, salida del río Matasnillo, Mercado de Mariscos, Las Bóvedas, Antigua ARI, Avenida de los Poetas, Biomuseo e Isla Flamenco.

Esta investigación sobre la bahía de Panamá es el resultado de más de 30 años de hacer estudios sobre la calidad microbiología de sus aguas.

En el año 2014 se obtuvieron los primeros datos sobre virus entéricos que se transmiten por vía oral y fecal y son causa de gastroenteritis y patologías cardiovasculares, neurológicas, conjuntivis y hepatitis, entre otras, en el aire y agua de la Bahía de Panamá.

Ocurre que en la segunda etapa de esta investigación (desde 2019) han determinado que no solo se transmiten por agua y alimentos contaminados: “Estos virus están en el aire que respiramos, como hongos filamentosos y levaduras, bacterias y protozoarios patógenas, siendo estos últimos identificados por primera vez en el aire de nuestro país”.

Advierte que también se localizaron bacterias patógenas multirresistentes, incluyendo E coli, aisladas en el Río Matasnillo y en la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR).

Esfuerzos hacia el tratamiento de las aguas residuales

Vista de la Cinta Costera Fotos: Carlos Caballero /Ian Arcia | Semanario La Universidad

La contaminación de la Bahía de Panamá tiene una causa principal: las aguas residuales, de hogares e industrias, van a los ríos, y de los ríos al mar de la bahía. Al concentrarse los residuos, generan focos insalubres.

Estas aguas residuales deben ser tratadas antes de llegar a los ríos.

El especialista señaló que, a pesar del esfuerzo del Gobierno con los trabajos del Programa de Saneamiento de Panamá que incluye la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales, inaugurada en el año 2013 y que ha intensificado la canalización de las aguas residuales en su primera y ahora su segunda fase, todavía no ha sido suficiente para el saneamiento de la bahía de Panamá.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), cerca del 70% de las aguas residuales del mundo no están tratadas, de manera fundamental por los costos de la operación.

A la Bahía de Panamá la alimentan ríos emblemáticos como el Juan Díaz, el Matías Hernández, el Curundú o el Matasnillo, además de innumerables afluentes que deben ser canalizados en la segunda fase del Programa de Saneamiento de Panamá.

El Dr. Martínez Torres destaca que la relación de la ciudad y la bahía de Panamá es histórica: inició con el proceso de la conquista y siguió al fundarse en tierra firme, edificios e instituciones icónicas, desde centros asistenciales hasta comerciales, residenciales y de oficinas.

Por norma nacional, no se permite en la Bahía de Panamá ni pesca comercial ni artesanal ni tampoco prácticas recreativas como bañarse.

Aporte de este estudio es que los resultados se transferirán a instituciones como el Ministerio de Salud (MINSA), el Instituto Nacional de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN) y la Autoridad de los Recursos Acuáticos de Panamá (ARAP).

En diciembre se hizo la presentación formal y ahora se entregará el informe final y financiero a Miambiente, a la espera de medidas que ayuden a mitigar el impacto de este tipo de contaminación y prevenir riesgos futuros.

Otros estudios sobre antimicrobianos y calidad del agua

El estudio sobre la contaminación en la Bahía de Panamá ha permitido generar nuevas líneas de investigación y publicaciones de impacto nacional e internacional sobre antimicrobianos.

Entre otras, las vinculadas con los bacteriófagos (fagos) o virus que infectan de manera exclusiva a las bacterias.

Las terapias usando fagos “se ha convertido en una opción viable para tratar bacterias multirresistentes”, entre otras Enterobacter cloacae, una grave amenaza a la salud pública y clasificado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) “como una prioridad para la investigación y el desarrollo de antimicrobianos”, describen los investigadores de la Universidad de Panamá en el estudio Secuencia completa del genoma del fago Enterobacter vB_EcRAM-01, un nuevo pseudotevenvirus contra el complejo Enterobacter cloacae.

El fago Enterobacter vB_EcRAM-01 fue aislado de aguas del río Río Abajo en la ciudad de Panamá.

Los investigadores señalan que este fago (el vB_EcRAM-01) es un nuevo miembro del género Pseudotevenvirus dentro de la subfamilia Tevenvirinae y la familia Myoviridae y mostró actividad lítica específica contra 19 aislados clínicos de E. cloacae, lo cual abre esperanzas en la lucha contra las bacterias multirresistentes.

Ver enlace: https://journals.asm.org/doi/10.1128/mra.00045-22

El trabajo de Ednner E. Victoria-Blanco et al., 2022, quien participa en esta publicación por sus hallazgos en el campo de los bacteriófagos, ha sido muy valioso, con difusión en foros nacionales e internacionales.

Otro estudio, sobre queso que se vende “a mayoristas o directamente a los consumidores finales, generalmente en pequeños mercados y/o a través de servicios puerta a puerta, sin etiquetas y siguiendo precauciones mínimas de seguridad alimentaria en su transporte y almacenamiento”, demostró la presencia de Staphylococcus aureus, una de las bacterias asociadas a intoxicación alimentaria y con resistencia a múltiples antimicrobianos.

Los autores exhortan a mejorar las normas de higiene alimentaria.

Por otra parte, el estudio advierte que “se encontraron altos niveles de resistencia a los antibióticos. Se observó un alto porcentaje de resistencia a la eritromicina, lo que puede atribuirse a su uso frecuente en el tratamiento de infecciones humanas”.

Ver enlace:https://www.hindawi.com/journals/jfq/2021/9923855/

Prevalencia de genes de resistencia a tetraciclina asociados a plásmidos en cepas de Escherichia coli multirresistentes aisladas de muestras ambientales, animales y humanas en Panamá es otro estudio del grupo, el cual analiza “los perfiles de resistencia a antibióticos de 150 aislados de E. coli de muestras ambientales, animales y humanas, recolectadas en tres zonas rurales de Panamá. Un total de 116 aislamientos resultaron resistentes al menos a uno de los nueve antibióticos analizados”. 

Sorprendentemente, analizan, casi el 100% de ellos mostraron resistencia a la tetraciclina. Los genes tetA y tetB asociados a plásmidos se detectaron en el 42,86% de los aislados analizados, siendo tetA el más prevalente. 

“Estos resultados sugieren que la resistencia a la tetraciclina se utilizaría como un indicador conveniente de la transferencia genética horizontal dentro de una comunidad”.

Bacterias resistentes a los antimicrobianos como la Escherichia coli, provocan una carga sanitaria y económica a nivel mundial que hace pertinente este tipo de investigación.

Ver enlace: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/36830191/

En la actualidad, estudiantes de la Maestría de Microbiología Ambiental de la UP también analizan la calidad del agua de los lagos Alajuela y Gatún, que abastecen a las potabilidoras de Chilibre y Miraflores, respectivamente.

Otro estudio es sobre la presencia de bacterias, parásitos y virus entéricos patógenos en tres especies distintas de almejas que crecen en la bahía de Panamá.

Son aportes decisivos a la salud pública que deben integrarse a las políticas ambientales y sanitarias del Estado.

Por: Violeta Villar Liste | Redaccion@lawebdelasalud.com

Ver también:

Investigadores de la Universidad de Panamá detectan presencia de patógenos causantes de enfermedades: https://launiversidad.up.ac.pa/node/3700