fbpx
La investigadora panameña, Lourdes Arjona junto a la Dra. María Ángeles Martín Lara (asesora de la doctoranda), Dra. Mónica Calero (asesora de la doctoranda) e Ing. Laura Torres, en los laboratorios donde cursa su doctorado, en la Universidad de Granada
Al estar compuestos mayoritariamente por algodón, una fibra natural rica en celulosa, los jeans presentan un alto contenido de carbono, lo cual los convierte en una materia prima especialmente adecuada para procesos de transformación termoquímica

Por: Violeta Villar Liste

Ese jean que “pasó a mejor vida” puede tener una segunda más allá del vertedero. En lugar de convertirse en una prenda que contamina, su segundo uso está llamado a acompañar la eliminación de contaminantes en agua o aire, utilizando la técnica denominada pirólisis, que “pulveriza” el tejido y lo convierte en un componente principal para la preparación de adsorbentes carbonosos.

Esta propuesta tiene fundamento científico y se explica en el artículo Valorization of jeans waste into activated carbon through thiosulfate activation, coautoría de la profesora Lourdes Arjona, docente de la Universidad de Panamá y estudiante de Doctorado en la Universidad de Granada en España, afiliada a su Departamento de Ingeniería Química. Este artículo forma parte de su línea de investigación del Doctorado.

Son autores correspondientes de este artículo María Ángeles Martín y Rafael Solís, por el Departamento de Ingeniería Química de la Universidad de Granada. Participan como coautores Gabriel Blázquez y Mónica Calero, con la misma afiliación institucional.

Este artículo que se publica en Sustainable Materials and Technologies, aborda la valorización de residuos de vaqueros o jeans, al entender que los residuos textiles son un problema ambiental creciente.

En esta entrevista, la profesora Lourdes Arjona aborda los elementos más relevantes de la investigación.

Lourdes Arjona

Cerrar el buen ciclo de la economía circular

¿Qué problema ambiental específico busca resolver esta investigación?

-El estudio lo abordamos debido a la crisis de los residuos textiles generada por las prácticas del fast fashion: se desechan más de 90 millones de toneladas de textiles al año y apenas se recicla el 25%. Específicamente, nos enfocamos en los pantalones vaqueros (jeans), de los cuales se generan unos 2.16 millones de toneladas de residuos anualmente, buscando transformarlos de un desecho en un recurso de valor mediante la economía circular. Utilizando la tecnología termoquímica de pirólisis, es decir calentar a temperaturas elevadas, en ausencia de oxígeno, durante 90 minutos.

¿Por qué se eligió el desecho de jeans como materia prima para crear carbón activado?

-Los jeans son una de las prendas más utilizadas a nivel mundial, lo que genera grandes volúmenes de residuos textiles al final de su vida útil. Al estar compuestos mayoritariamente por algodón, una fibra natural rica en celulosa, presentan un alto contenido de carbono, lo cual los convierte en una materia prima especialmente adecuada para procesos de transformación termoquímica como la pirólisis o la activación.

Además, su estructura fibrosa favorece la formación de una matriz porosa durante el proceso de carbonización, característica clave para la obtención de carbón activado con alta área superficial y capacidad de adsorción. Esto permite su aplicación en la eliminación de contaminantes en agua o aire.

Por otro lado, el aprovechamiento de desechos de jeans se alinea con los principios de la economía circular, ya que promueve la valorización de residuos textiles que, de otro modo, terminarían en vertederos o incineración.

De esta manera, no solo se obtiene un material de alto valor agregado, sino que también se contribuye a la reducción del impacto ambiental asociado a la industria textil.

Innovación técnica y sostenibilidad

-¿Cuál es la principal innovación que aporta este trabajo frente a otros métodos de activación química?

-La innovación clave es el uso de tiosulfato de sodio, como agente activador por primera vez para este tipo de residuo. A diferencia de agentes tradicionales más agresivos como el hidróxido de potasio, el tiosulfato es más respetuoso con el medio ambiente.

Publicidad

-¿Qué ventajas sostenibles ofrece el tiosulfato de sodio en comparación con los agentes activadores convencionales?

El proceso con tiosulfato destaca por tres beneficios principales:

  • Mayor rendimiento: Se obtiene casi el doble de material final que con el KOH.
  • Menor consumo de agua: Requiere significativamente menos agua en la etapa de lavado (2.41 L/g frente a los más de 4.3 L/g del KOH).
  • Proceso simplificado: No requiere el uso de ácidos fuertes (como el HCl) para la estabilización o el lavado, lo que reduce el impacto ambiental y los costos.

Resultados y aplicaciones

Resumen gráfico del proceso que sufre el tejido | imagen tomada de la investigación

-¿Qué características técnicas alcanzó el carbón activado producido a partir de los jeans?

-Al ser activado a 800 °C, el material alcanzó una alta superficie específica de 974 m2/g. Además, presenta una estructura porosa equilibrada entre microporos y mesoporos, y una química superficial rica en grupos oxigenados como carbonilo y quinona, que facilitan la adsorción de contaminantes.

-¿Qué tan efectivo es este material para limpiar agua contaminada?

-Los resultados fueron muy positivos. El carbón activado mostró una alta capacidad para eliminar productos farmacéuticos: 312 mg/g de sulfametoxazol, 254 mg/g de paracetamol y 160 mg/g de diclofenaco. En cuanto a metales pesados, tuvo su mejor desempeño con el plomo (Pb2+), alcanzando una captura de 100 mg/g.

Imagen de microscopio electrónico de barrido (SEM) de carbón activado preparados a 800 °C

Seguridad y futuro

-¿Es seguro utilizar estos adsorbentes derivados de ropa usada para tratar agua destinada al consumo?

-Las pruebas de lixiviación confirmaron que el material es estable en agua; la liberación de metales o carbono orgánico es mínima y se mantiene muy por debajo de los límites establecidos. Sin embargo, es fundamental continuar con la investigación antes de una aplicación industrial. Aunque los resultados iniciales son prometedores, se necesitan más pruebas científicas centradas en la escalabilidad del proceso, el comportamiento del material en matrices de agua reales (que son más complejas que las soluciones de laboratorio) y la evaluación de métodos para la regeneración del carbón una vez que se agota su capacidad de filtrado

-¿Cuál es el siguiente paso para que esta tecnología pueda aplicarse a gran escala?

-Sugerimos más estudios sobre la escalabilidad del proceso y pruebas de adsorción en matrices de agua reales (no solo soluciones de laboratorio). También es necesario evaluar métodos de regeneración del carbón una vez que esté saturado para completar su ciclo de vida sostenible.

-¿Qué mensaje le daría al público sobre nuestro papel como consumidores de moda?

-La mejor forma de gestionar un residuo es no generarlo. Aunque nuestra investigación logra dar una segunda vida a los pantalones vaqueros transformándolos en carbones activos, no debemos olvidar que actualmente vivimos bajo un modelo de «fast fashion» (moda rápida) cuyas prácticas son insostenibles. Cada año se desechan más de 90 millones de toneladas de textiles en todo el mundo, de las cuales apenas se recicla el 25%.

La ciencia puede limpiar los errores del pasado, pero la responsabilidad del consumidor es la que define el futuro del planeta

Lourdes Arjona

Solo de pantalones jeans, se estima que se generan 2.16 millones de toneladas de residuos anualmente. Por ello, el avance hacia una verdadera economía circular, afirma, no solo depende de soluciones científicas como la nuestra, sino de un cambio profundo en el consumo: debemos priorizar la durabilidad de las prendas, su reparabilidad y, sobre todo, reducir la cantidad de ropa que compramos.

Referencia científica: Lourdes Arjona, Gabriel Blázquez, Mónica Calero, M. Ángeles Martín‑Lara, Rafael R. Solís Sustainable Materials and Technologies, Vol. 48, 2026, e01943 DOI: 10.1016/j.susmat.2026.e01943