Vacuna, ¿estamos a tiempo?

¿Vale la pena producir una vacuna si conforme a los datos podría llegar después del descenso de los casos?

Esta interrogante, puesta en la mesa del diálogo, fue el inicio de un interesante intercambio de ideas, a propósito del encuentro virtual La vacuna… estamos a tiempo?, organizado por la Asociación de Industrias Farmacéuticas en Colombia (Asinfar).

Participaron el Dr. Jarbas Barbosa da Silva Jr, subdirector de la Organización Panamericana de la Salud (OPS); la Dra. Adriana María Robayo, directora ejecutiva del Instituto de Evaluación Tecnológica en Salud (Iets) de Colombia y la Dra. Ángela Acosta, directora general de Misión Salud de Colombia, organización no gubernamental.

Actuaron en calidad de moderadores y como responsables de compartir las interrogantes, Paulo Etcheverry, presidente de la junta directiva de Asinfar y Ana María Vesga, directora ejecutiva de la Cámara Farmacéutica de la Asociación Nacional de Empresarios (Andi).

La vacuna… estamos a tiempo?

El Dr. Jarbas Barbosa da Silva Jr, subdirector de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) es concluyente: Sí, estamos a tiempo.

La vacuna, observó, será una herramienta importante para que se pueda pensar en un control completo de la transmisión.

Por otra parte, otros elementos “recortan el tiempo” y es la existencia de investigaciones previas de coronavirus anteriores (no se parte de cero en el caso del covid-19), lo cual hace posible pasar de años a dedicar meses a su producción.

Comentó que la mejor vacuna en estos tiempos contra los movimientos antivacunas, es la información.

“Ninguna vacuna estará autorizada sin completar todas las fases, sin tener la aprobación de los reguladores y la preclasificación de la OMS”.

Del lado del Fondo Rotatorio de la OPS y del mecanismo Covax, “solo usaremos vacunas con estándares muy elevados”.

El Fondo Rotatorio de la OPS es un mecanismo de cooperación solidario de compra de vacunas e insumos en nombre de los Estados miembros participantes.

El mecanismo Covax, por su parte, es “una iniciativa mundial destinada a lograr que los países tengan acceso equitativo”.

Está codirigido por la Coalición para la Promoción de Innovaciones en pro de la Preparación ante Epidemias (CEPI), la Alianza para las Vacunas (Gavi) y la Organización Mundial de la Salud (OMS).

De igual modo, el Dr. Barbosa da Silva recordó que es muy importante el tema de la vigilancia posmercado de la vacuna y la capacidad de cada país de informar con respecto a cómo reacciona la sociedad a la inmunización.

Al profundizar en la pregunta de si la vacuna está o no a tiempo, argumentó que es necesario estudiar cómo se encuentra la transmisión del virus en Europa y América Latina, dos escenarios diferentes.

“En Europa hubo un pico fuerte en febrero y marzo, pero medidas muy duras de contención y cuarentena permitieron aplanar la curva y controlar la transmisión. Ahora hay un rebrote, pero la transmisión está controlada.

En América Latina, por la situación de las economías, la informalidad y la pobreza, las medidas adoptadas fueron capaces de evitar una explosión de casos, pero no de alcanzar el control.

Se puede estimar que la transmisión continuará en Latam durante muchas semanas más. Hay países como Perú y Argentina en un proceso de transmisión acelerada”.

Advirtió, sin embargo, que todavía hoy no es posible afirmar que la transmisión se controlará de manera definitiva y tampoco existe evidencia de lograr la inmunidad del rebaño con el 40% de la población infectada.

Por otra parte, recordó que hay un esfuerzo global: 150 proyectos de dearrollo de vacunas y nueve vacunas en fase III.

Afirmó que el objetivo de proteger a las personas más vulnerables, puede ocurrir en 2021 y aclaró que lo dicho por el director de la Organización Mundial de la Salud (OMS) no significa que hasta 2022 se aplazaría la vacunación.

“Ocurre que existe una falsa percepción: las personas creen que al día siguiente de iniciar la vacunación toda la población estará inmunizada, cuando muchas vacunas requieren dos dosis y la producción es limitada”.

La idea, entre los años 2021 y 2022, destacó el subdirector de la OPS, es lograr al menos la vacunación del 20% de la población, dando prioridad a mayores de 65 años, a adultos con alguna enfermedad crónica y personal de salud.

La Dra. Ángela Acosta, de Misión Salud de Colombia, organización no gubernamental, observa que al revisar los comportamientos epidemiológicos pensamos que “no es tarde para pensar en ojalá contar con una vacuna segura y eficaz, o varias, que nos permitan tener campañas de prevención relevantes para poder superar los escenarios de dificultades socioeconómicas que presentan nuestros países”.

Sin embargo, frente a los indicadores epidemiológicos en descenso, y el haber “ganado unos horizontes más tranquilos”, estima que se pueden iniciar más que campañas masivas, selectivas, perfilando profesionales de la salud que es población de riesgo, mayores de 60 años y con comorbilidades.

La Dra. Adriana María Robayo, al compartir algunos datos de Colombia, observa que en general “las curvas indican que vienen bajando los casos en todo el país” y la tendencia responde a modelos y medidas tomadas.

Señala que “así cambien los números”, Colombia sigue apostando a la vacuna.

La efectividad  de Covax

La efectividad del mecanismo Covax también generó interrogantes desde su funcionamiento, capacidad y controversias.

La Dra. Ángela Acosta, como Misión Salud, dijo que en el seguimiento realizado por la organización, les preocupa que si bien el mecanismo “pretende ser suficiente, no está siendo equilibrado y presenta dudas. Hasta el momento no cumple con su principal propósito: ofrecer de manera oportuna vacunas que sean accesibles y equitativas”.

Observa que a la fecha hay 92 países que forman parte de la iniciativa, pero no se ha firmado el primer acuerdo por las dudas legales expresadas por estas naciones y tampoco se ha llegado al cumplimiento de la meta financiera.

Las respuestas vinieron del lado del Dr. Jarbas Barbosa da Silva Jr, como subdirector de la OPS, quien señaló que Covax garantiza el acceso equitativo a la vacuna.

“Cuando ocurrió la pandemia de influenza, los países ricos tuvieron acceso a la vacuna, seis u ocho meses antes que los países pobres, quienes accedieron cuando ya la pandemia estaba terminando.

Covax es una iniciativa organizada por la OMS y tiene participación de una membresía muy amplia, integrada por organizaciones, gobiernos y donantes privados”.

Razonó que la idea con Covax es repartir los riesgos, porque existe incertidumbre sobre cuál vacuna será la más adecuada para su uso, al ofrecer cada una resultados diferentes.

Una negociación bilateral (casa farmacéutica-país), de acuerdo con la explicación, condiciona al comprador a adquirir una vacuna específica sin saber si será la mejor en términos de efectividad, con el adelanto de pagos de grandes sumas de dinero.

Covax trabajará con una canasta de 15 productos “y la participación de los países facilitará el aporte del dinero porque costará mucho menos que hacer acuerdos individuales”.

Reconoce que solo se ha recibido alrededor del 15% de las donaciones necesarias para apoyar a los países más pobres, 10 en el caso de América Latina y el Caribe, a recibir la vacuna, sin necesitar un copago. “Es una debilidad; hay que buscar un apoyo mayor de los donantes”.

Otra dificultad es la parte legal, porque muchos países, por sus legislaciones internas, no pueden hacer adelantos de pago durante la fase de investigación y solo se les permite cuando el producto ya está negociado para la compra.

En el caso de Colombia, la Dra. Robayo señaló que sería necesaria una iniciativa legislativa para reducir la incertidumbre y proteger a quienes tomen la decisión.

En relación con el Fondo Rotativo de la OPS, aclaró que se complementa con Covax y será uno de los mecanismos para adquisición de las vacunas cuando estén listas.

Reiteró que “la gran mayoría de los países no tienen condiciones para hacer acuerdos bilaterales y Covax es la alternativa para garantizar, al menos en la primera fase, contar con vacunas para el 20% de la población, es decir, dar protección a los más vulnerables”.

Reflexiona que de acuerdo con la visión de la OMS, si todos los países no están protegidos, ningún país lo estará, de allí la necesidad de inmunizar a las mayorías.

Dijo que Covax es una lección importante sobre la necesidad de contar con “mecanismos permanentes de acceso equitativo” y evitar se repitan historias como las vividas por los países de América Latina,  al “pelear, al inicio de la pandemia, por ventiladores y guantes… eso no puede pasar en una emergencia de salud pública”.

El subdirector de la OPS subrayó que “la solidaridad internacional tiene un nombre y apellido: garantizar el acceso equitativo, de no hacerlo, no podremos concluir la lucha contra el covid-19”.

Violeta Villar Liste
redaccion@lawebdelasalud.com

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