Cinco estados concentran el mayor número de casos de fiebre amarilla en Venezuela

octubre 6, 2026
Gráfico de evolución de casos de fiebre amarilla en Venezuela | Imagen en el Boletín Epidemiológico Nacional
Del total de casos acumulados (11) hasta la SE 37 del 2026, han fallecido tres personas lo que representa una tasa de letalidad (TL) del 27,27%

Redacción LWS con información del Boletín Epidemiológico Nacional y OPS

Hasta la semana epidemiológica número 37 del 2026, cinco estados concentran el mayor número de casos de fiebre amarilla en Venezuela: Barinas (4), Aragua (3), Monagas (2), Delta Amacuro (1) y Lara (1).

Los datos están contenidos en la edición del Boletín Epidemiológico Nacional, correspondiente a la SE 37 (del 13 al 19 de septiembre de 2026).

Al analizar la evolución de casos de fiebre amarilla, entre la SE 1 y la SE 5 se registró un brote con transmisión activa que se interrumpió hasta la SE 14 (con dos casos) lo cual sugiere medidas de control. Entre la SE 32 y la SE 37 hay un registro de tres casos.

De acuerdo con el reporte oficial, se intensifica la vigilancia de síndromes febriles ictérico hemorrágicos (SFIH), con un total de 11.787 exámenes de laboratorio especializados en el Instituto Nacional de Higiene Rafael Rangel (INHRR).

Del total de casos acumulados (11) hasta la SE 37 del 2026, han fallecido tres personas lo que representa una tasa de letalidad (TL) del 27,27%.

43 eventos epizoóticos en primates no humanos

Por otra parte, el Boletín informa que hasta la SE 37 del 2026, se han notificado 43 eventos epizoóticos en primates no humanos, en los tres corredores enzoóticos descritos para el país: La selva de San Camilo (Apure), Sur del Lago y Guayana.

En cuanto a las epizootias, el epicentro de la actividad viral en primates no humanos se concentra en la región central-llanera, con Aragua (15 eventos) como el principal foco, seguido de Guárico (10), Cojedes (9), Barinas (3), Apure (3), Portuguesa (1), Sucre (1) y Yaracuy (1). Ver cuadro:

Fiebre amarilla y riesgos en el embarazo

La Sociedad Venezolana de Infectología (SVI), en documentos de divulgación pública, explica que la fiebre amarilla (FA) es una de las enfermedades virales transmitidas por mosquitos más graves del mundo, causando brotes recurrentes con una morbilidad y mortalidad sustanciales en las regiones endémicas de África y Sudamérica.
Las embarazadas, advierte, representan una población particularmente vulnerable en el contexto de la infección por FA.

Explican que “los cambios fisiológicos e inmunológicos durante el embarazo pueden influir en la gravedad de la enfermedad, la presentación clínica y las respuestas inmunitarias, lo que podría aumentar el riesgo de resultados materno-fetales adversos”.

La evidencia sobre transmisión vertical es limitada, aunque biológicamente posible debido a la capacidad de otros flavivirus de atravesar la barrera placentaria.  La afectación fetal puede ocurrir por mecanismos directos e indirectos, señala la SVI.

“No existe una terapia antiviral específica para la fiebre amarilla, y el manejo clínico en embarazadas se basa principalmente en el diagnóstico precoz y la atención de apoyo integral”.

Dado el potencial de deterioro clínico rápido, dice la SVI, los casos sospechosos o confirmados deben ser manejados en centros de salud con capacidad para un seguimiento clínico y obstétrico exhaustivo e intervenciones de apoyo avanzadas.

“El manejo inicial se centra en estabilizar los signos vitales, mantener una hidratación adecuada, corregir los desequilibrios electrolíticos y mantener la estabilidad hemodinámica”.

Notificación de casos en áreas sin antecedentes

La Organización Panamericana de la Salud advierte que desde septiembre de 2024 se ha observado la notificación de casos de fiebre amarilla en áreas sin antecedentes históricos de transmisión, incluyendo la identificación de casos por fuera de la región amazónica.

“Ante esta situación, la Organización Panamericana de la Salud / Organización Mundial de la Salud (OPS / OMS) refuerza el llamado a los Estados Miembros a fortalecer la vigilancia, intensificar la vacunación de las poblaciones en riesgo y adoptar las medidas necesarias para garantizar que las personas que viajan a zonas con reporte de casos estén adecuadamente informadas y protegidas contra la fiebre amarilla”.

“Además, se destaca la importancia de fortalecer el manejo clínico, con énfasis en la detección y tratamiento oportuno de los casos graves.

La OPS/OMS también recomienda disponer de dosis de reserva, de acuerdo con la disponibilidad de vacunas en cada país, a fin de asegurar una respuesta rápida ante posibles brotes”.

Ver Boletín Epidemiológico Nacional SE 37:

Redacción LWS con información del Boletín Epidemiológico Nacional y OPS