Informe Salud en las Américas: Cerca del 40% de la carga de enfermedad podría evitarse

septiembre 29, 2026
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Desde 1954, Salud en las Américas es la publicación insignia de la OPS para el análisis de las tendencias de salud y sus determinantes en la región, y ha contribuido a orientar prioridades y promover avances hacia unas Américas más saludables y equitativas

Comunicado OPS

Cerca del 40% de la carga total de enfermedad en la región de las Américas podría evitarse mediante una prevención más eficaz, diagnósticos y tratamientos oportunos, y sistemas de salud más sólidos, según la más reciente edición de Salud en las Américas, presentada por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) durante el 63.º Consejo Directivo de la Organización.

El informe señala que las personas de la región viven más años que nunca, aunque no necesariamente con mejor salud. En 2023, la esperanza de vida alcanzó los 77,1 años, superando los niveles previos a la pandemia. Entre 2000 y 2023, aumentó casi cuatro años, mientras que la esperanza de vida saludable creció apenas alrededor de un año y medio.

“Los hallazgos son contundentes. Cerca del 40% de la carga total de enfermedad de la región es potencialmente evitable”, afirmó el director de la OPS, doctor Jarbas Barbosa.

“Gran parte de esa carga se concentra en enfermedades cardiovasculares, diabetes, enfermedades renales, afecciones maternas y neonatales, violencia, traumatismos e infecciones respiratorias como la tuberculosis. Con prevención efectiva y acceso oportuno a atención de calidad, muchas de estas enfermedades, discapacidades y muertes prematuras podrían evitarse”.

La estimación de la carga de enfermedad potencialmente evitable se basa en resultados de salud ya alcanzados en países de la región, lo que demuestra que es posible lograr mejoras sustanciales utilizando los conocimientos, tecnologías e intervenciones disponibles en la actualidad.

Las enfermedades crónicas impulsan una mayor pérdida de salud

El análisis muestra que la carga de enfermedad en las Américas está cada vez más determinada por las enfermedades crónicas y la discapacidad. Las enfermedades cardiovasculares, la diabetes, el cáncer, los trastornos de salud mental y otras enfermedades crónicas representan una proporción creciente de la pérdida de salud en la región.

Muchas de estas afecciones están asociadas a factores de riesgo prevenibles o modificables, como la hipertensión arterial, los niveles elevados de glucosa en sangre, la alimentación poco saludable, la inactividad física, el consumo de tabaco y alcohol, y riesgos ambientales como la contaminación del aire.

Según el informe, países con niveles similares de recursos suelen obtener resultados de salud muy distintos. Esto sugiere que las mejoras en salud dependen no solo de cuánto se invierte, sino también de qué tan eficazmente se asignan los recursos y se organizan y prestan los servicios de salud.

El desafío, señala el informe, no es únicamente identificar intervenciones eficaces, sino lograr que las soluciones ya comprobadas lleguen a la población a gran escala mediante una atención primaria de salud sólida, servicios bien organizados y un uso más estratégico de los recursos disponibles.

Cinco prioridades para lograr mayores avances en salud

Salud en las Américas 2026 identifica cinco áreas en las que los países pueden centrar sus acciones:

  1. Fortalecer la atención primaria de salud para garantizar el acceso a la detección, el diagnóstico, el tratamiento y el seguimiento de rutina de las enfermedades cardiovasculares, la diabetes, el cáncer y otras afecciones importantes, al tiempo que se abordan las principales causas de mala salud.
  2. Priorizar y financiar servicios de salud de alto impacto, transformando la evidencia en paquetes de servicios asequibles y viables, respaldados por personal de salud, medicamentos, medios de diagnóstico y sistemas de referencia y contrarreferencia, para garantizar que los servicios de salud prioritarios estén disponibles y se presten de manera eficaz.
  3. Reducir las mayores brechas utilizando datos nacionales para identificar dónde es mayor la carga de enfermedad y dónde es más factible lograr mejoras, particularmente entre las poblaciones que enfrentan barreras relacionadas con los ingresos, la ubicación geográfica, la educación y el acceso a la atención.
  4. Actuar de manera intersectorial sobre los determinantes de la salud, incluidos el consumo de tabaco y alcohol, los entornos alimentarios, la actividad física, la contaminación del aire, la seguridad vial, la violencia, el agua y el saneamiento, los riesgos relacionados con el cambio climático y la protección social.
  5. Fortalecer la rendición de cuentas y la cooperación entre países para implementar acciones prioritarias, compartir soluciones y aprender de lo que ha demostrado resultados.

Los sistemas de salud enfrentan presiones crecientes

El informe se publica en un contexto de profundos cambios demográficos y epidemiológicos en la región, marcados por el envejecimiento de la población, la disminución de la fecundidad, la migración y el aumento de las enfermedades crónicas y discapacitantes.

Al mismo tiempo, persisten importantes brechas en el acceso a la atención y en la protección financiera. Los gastos de bolsillo representan cerca de un tercio del gasto corriente en salud en la región, lo que pone de relieve la necesidad de avanzar hacia la salud universal y proteger a las personas de las dificultades económicas asociadas a los costos de la atención.

Para la OPS, estos hallazgos refuerzan la importancia de construir sistemas de salud centrados en la atención primaria y de orientar las inversiones hacia intervenciones que generen el mayor impacto posible.

“Sabemos qué funciona. La evidencia es clara y la oportunidad es significativa”, señaló el doctor Barbosa. “El desafío consiste en traducir esa evidencia en acciones concretas, en un contexto de restricciones fiscales, y al mismo tiempo garantizar atención de calidad para toda la población”.

A través de Salud en las Américas 2026, la OPS pone a disposición de los países evidencia y herramientas de análisis para identificar dónde pueden lograrse las mayores ganancias en salud, orientando las decisiones de inversión y fortaleciendo la prestación de servicios prioritarios.

Desde 1954, Salud en las Américas es la publicación insignia de la OPS para el análisis de las tendencias de salud y sus determinantes en la región, y ha contribuido a orientar prioridades y promover avances hacia unas Américas más saludables y equitativas.

Comunicado OPS