No se escribe para ser premiado, sino para ser leído, pero siempre es positivo y estimulante que un jurado valide nuestro trabajo
Pedro Crenes Castro, coordinador del Viernes Cultural: Literatura Panameña pcrenes@gmail.com

Artículo por: Pedro Crenes Castro

La importancia del Miró a nivel internacional es evidente, y necesita ser reforzada con más presencia en los festivales y ferias del libro más importantes del mundo
La importancia del Miró
El Premio Nacional de Literatura Ricardo Miró, que todos los años concede el Ministerio de Cultura de Panamá, ha vuelto a congregar a jurados nacionales e internacionales con el propósito de premiar la literatura que se hace en nuestro país en cinco categorías: poesía, teatro, ensayo, novela y cuento. No solo es uno de los mejor dotados de la región, sino que tiene gran prestigio en el exterior, aunque a veces nos falte ese entusiasmo dentro del país.
Este año los ganadores del Miró son estos excelentes creadores: el cineasta Abner Benaim en cuento con la obra Vine a Morir; en ensayo Samuel Elías Ureña Boniche con la obra Entre el Canal y el clamor: desigualdades, protestas y resiliencias en Panamá; el gran Jesús Camilo Osorio Barahona en novela con la obra El Club de Ajedrez; el poeta Javier Alvarado con Ritual de Agua, y la escritora y dramaturga Isabel Burgos en teatro con Meme Baila. Todos ellos se suman a la gran familia del Miró, que sigue dando grandes alegría y prestigio a las letras panameñas.
No se escribe para ser premiado, sino para ser leído, pero siempre es positivo y estimulante que un jurado valide nuestro trabajo, y el Miró ha cuidado siempre a los escritores y especialistas que invita a participar de esta gran puesta de largo de las letras panameñas, tanto los del patio como los internacionales: ser reconocidos por nuestros pares, a este nivel tan alto de exigencia, es siempre un estímulo y una gran responsabilidad, tanto con el país, como con la propia carrera literaria.
La importancia del Miró a nivel internacional es evidente, y necesita ser reforzada con más presencia en los festivales y ferias del libro más importantes del mundo. Sí, del mundo. Quizás una visión un tanto ombliguista y retorcida impida a muchos ver lo estratégicas que son las letras a la hora de desarrollar una marca país. Lo que no existe no se aprecia, por eso es fundamental que se ponga a viajar a la literatura panameña, empezando por los premios Miró, que, en tanto que Premio Nacional de Literatura, tienen un reclamo evidente y abren la puerta a otras formas de arte. Si no contamos quiénes somos y cómo somos, seremos vistos solo como escenario, como recursos.
Gracias al jurado de todas las categorías: Guadalupe Nettel, Arnoldo Gálvez, Consuelo Tomás, Teresa del Pilar Muñoz Gutiérrez, Octavio Tapia Lu, Montserrat Sagot Rodríguez, Denise Phé Funchal, Rodolfo De Gracia, Lina Meruane, Soledad Álvarez, Carlos Ordóñez, Genaro Villalaz García, Patricia Suárez, René Estuardo Galdámez y Alex Mariscal, por prestigiar este premio con su buen hacer intelectual, por dejarnos con las ganas de leer esta nueva hornada de literatura panameña.
Al arte se viene solo, uno mismo es el responsable de su oficio, pero la cultura no solo la hacen quienes escriben, la hacen también quienes leen, los que comprenden su acervo cultural, los que son narrados y explicados más allá de nuestras fronteras; es la sociedad la que construye, con su participación, eso que llamamos cultura panameña.
¡Felicidades a los ganadores!
Pedro Crenes Castro, coordinador del Viernes Cultural Literatura Panameña | pcrenes@gmail.com

Pedro Crenes Castro (Panamá, 1972), es escritor. Columnista y colaborador en varios medios panameños y españoles. Ha ganado dos veces el premio Nacional de Literatura Ricardo Miró de Panamá y dicta talleres literarios. Vive en España desde el año 1990.

