OPS presentó la Alianza para la Eliminación del VIH en las Américas; OMS publica nuevas directrices

julio 28, 2026
Portada del nuevo informe de la OMS que evalúa los progresos en la implementación de las Estrategias Mundiales del Sector de la Salud (GHSS, por sus siglas en inglés) sobre el VIH, la hepatitis viral y las infecciones de transmisión sexual (ITS)
“Si mantenemos el compromiso político, protegemos las inversiones realizadas y ponemos la equidad en el centro de cada decisión, poner fin al VIH como problema para la salud pública estará a nuestro alcance”, dijo el director de la OPS, Jarbas Barbosa, durante la apertura de la Conferencia Internacional sobre el Sida (AIDS 2026)

Con información de OPS/OMS

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) presentó la Alianza para la Eliminación del VIH en las Américas, una nueva plataforma regional destinada a avanzar hacia la eliminación del VIH para 2030 mediante una mayor cooperación entre gobiernos, comunidades, organismos internacionales, academia, socios para el desarrollo y sector privado. 

La Alianza forma parte de la Iniciativa de Eliminación de Enfermedades de la OPS y busca reforzar el liderazgo político, ampliar el acceso equitativo a la innovación y promover inversiones sostenibles para acelerar la eliminación del VIH en toda la región.  

La OPS también está impulsando el Camino hacia la Eliminación del VIH en las Américas, un marco basado en la evidencia que ayudará a los países a medir avances, identificar brechas y demostrar su progreso hacia la eliminación del VIH. 

“Si mantenemos el compromiso político, protegemos las inversiones realizadas y ponemos la equidad en el centro de cada decisión, poner fin al VIH como problema para la salud pública estará a nuestro alcance”, dijo el director de la OPS, Jarbas Barbosa, durante la apertura de la Conferencia Internacional sobre el Sida (AIDS 2026). “Ningún país alcanzará esta meta por sí solo”, precisó.

La 26.ª Conferencia Internacional sobre el Sida (AIDS 2026) se desarrolla esta semana en Río de Janeiro (Brasil) del 26 al 31 de julio.

Dr. Jarbas Barbosa

Hay herramientas, pero falta cerrar brechas

La región de las Américas dispone hoy de más herramientas que nunca para prevenir, diagnosticar y tratar el VIH, pero muchas de ellas aún no llegan a todas las personas que las necesitan, afirmó el director de la OPS.

El doctor Barbosa señaló que ampliar el acceso a innovaciones como la profilaxis preexposición (PrEP) oral e inyectable de larga duración, las pruebas rápidas y la autotoma para el VIH, junto con ampliar el diagnóstico temprano y garantizar el inicio oportuno del tratamiento, será clave para acelerar la eliminación del VIH como problema de salud pública en la región. 

En su intervención, el doctor Barbosa destacó que las Américas han demostrado que es posible alcanzar metas ambiciosas de salud pública mediante la cooperación, la evidencia científica y sistemas de salud sólidos.

Recordó que la región logró eliminar la poliomielitis y la rubéola y que varios países han eliminado la transmisión maternoinfantil del VIH, experiencias que ofrecen una base sólida para acelerar ahora la eliminación del VIH como problema de salud pública.   

Subrayó además que alcanzar esta meta requerirá combinar las innovaciones en prevención, diagnóstico y tratamiento con liderazgo político, equidad y una estrecha colaboración con las comunidades. 

Añadió que los países de América Latina y el Caribe financian actualmente el 92% de la inversión en VIH con recursos nacionales, una muestra del compromiso sostenido de la región con la respuesta a la epidemia y uno de los niveles más altos de financiamiento doméstico a nivel mundial.  

“La pregunta ya no es si tenemos las herramientas para poner fin al VIH como problema de salud pública. Las tenemos. La pregunta es si podemos asegurar que lleguen a todas las personas que las necesitan, sin importar dónde vivan, quiénes sean o las circunstancias que enfrenten”, señaló Barbosa. “La innovación solo cambia vidas cuando las personas pueden acceder a ella”. 

Según los últimos datos disponibles, las muertes relacionadas con el sida en América Latina y el Caribe disminuyeron un 46% entre 2010 y 2025. En 2024, el acceso al tratamiento antirretroviral evitó 117.000 muertes relacionadas con el sida. Además, el acceso a la profilaxis preexposición (PrEP) aumentó de 35.000 personas en 2020 a más de 326.000 en 2025. 

Pese a estos avances, persisten importantes brechas de acceso y cobertura. Aproximadamente uno de cada tres nuevos diagnósticos de VIH se sigue realizando de manera tardía y cerca de 900.000 personas que viven con VIH en América Latina y el Caribe aún no reciben tratamiento. 

La reducción de la mortalidad relacionada con el VIH y la atención de la enfermedad avanzada por VIH serán dos de los ejes principales de la participación de la Organización en AIDS 2026. Aunque las herramientas para prevenir y tratar la infección han mejorado sustancialmente, los diagnósticos tardíos, el inicio demorado del tratamiento y las dificultades para mantener a las personas vinculadas a los servicios de salud continúan contribuyendo a muertes prevenibles y a la carga de coinfecciones como la tuberculosis, que sigue siendo la principal causa de muerte entre las personas con enfermedad avanzada por VIH. 

Presiones ponen en riesgo los avances logrados

El director de la OPS advirtió que las presiones financieras, los cambios en las prioridades políticas y las persistentes desigualdades podrían poner en riesgo los avances alcanzados.  

Reiteró que alcanzar esa meta requerirá fortalecer los sistemas de salud centrados en las personas, ampliar el acceso a la PrEP y otras innovaciones, integrar los servicios relacionados con el VIH, la tuberculosis, las hepatitis virales y las infecciones de transmisión sexual, trabajar junto a las comunidades para reducir el estigma y la discriminación, y mantener la inversión nacional que ha permitido a la región avanzar de manera sostenida. 

Durante AIDS 2026, la OPS impulsará estas prioridades mediante una serie de eventos de alto nivel dedicados a la eliminación del VIH, la enfermedad avanzada por VIH y el acceso equitativo a las innovaciones para la prevención, el diagnóstico y el tratamiento.

OMS publica directrices para prestación de servicios y vigilancia del VIH

La Organización Mundial de la Salud (OMS), por su parte, presentó su nuevo informe  que evalúa los progresos en la implementación de las Estrategias Mundiales del Sector de la Salud (GHSS, por sus siglas en inglés) sobre el VIH, la hepatitis viral y las infecciones de transmisión sexual (ITS) para el período 2022-2030.

El informe , publicado durante la 26ª Conferencia Internacional sobre el SIDA (SIDA 2026) y con motivo del  Día Mundial contra la Hepatitis  (28 de julio), destaca los logros significativos y los desafíos persistentes en la respuesta mundial a estas epidemias.

«Este informe cuenta dos historias. Demuestra lo que es posible cuando los países invierten en salud, comunidades y ciencia. Pero también muestra la rapidez con la que el progreso puede verse revertido por interrupciones en la financiación, emergencias humanitarias y desigualdades persistentes», declaró el Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS.

«Durante los próximos cinco años, debemos construir sistemas de salud integrados y resilientes que lleguen a quienes se encuentran en situación de mayor vulnerabilidad».

Para finales de 2025, se estimaba que 32 millones de personas que vivían con el VIH recibían tratamiento y, desde 2010, las nuevas infecciones por VIH se han reducido en un 42 % y las muertes relacionadas con el SIDA en un 57 %.

Sin embargo, 9 millones de personas aún carecen de acceso a tratamientos vitales contra el VIH, y las nuevas infecciones siguen aumentando en varias regiones, especialmente entre poblaciones clave como hombres que tienen relaciones sexuales con hombres, trabajadores sexuales, personas que se inyectan drogas, personas transgénero y personas encarceladas.

También se han logrado avances en la respuesta a la hepatitis viral. Desde 2015, las infecciones anuales por hepatitis B han disminuido un 32 % y las muertes relacionadas con la hepatitis C han caído un 12 % a nivel mundial.

A pesar de estos logros, la hepatitis viral sigue siendo una de las enfermedades infecciosas más mortales del mundo, con un estimado de 1,3 millones de muertes en 2024, y la mortalidad continúa en aumento.

Los avances en la respuesta global a las ITS han sido desiguales. Algunos países han reforzado sus políticas nacionales y mejorado la detección y el tratamiento de la sífilis durante el embarazo, mientras que la cobertura de vacunación contra el VPH ha aumentado modestamente. Al mismo tiempo, las tasas de ITS están aumentando en varios países y comunidades, y se observa una creciente resistencia a los antibióticos utilizados para tratar la gonorrea.

Desafíos que obstaculizan los esfuerzos

A pesar de los avances, persisten importantes deficiencias que siguen obstaculizando los esfuerzos para eliminar el VIH, la hepatitis viral y las ITS para 2030.

En lo que respecta al VIH, la reducción de la financiación de donantes internacionales en 2025 interrumpió los programas de prevención en varios países, incluido el acceso a la profilaxis preexposición (PrEP). Si bien algunos gobiernos han intervenido para mantener los servicios, los datos preliminares indican que el uso de la PrEP ha disminuido en varios países y comunidades.

En el caso de la hepatitis viral, las muertes relacionadas con la hepatitis B han aumentado un 17 % desde 2015.

La cobertura de diagnóstico y tratamiento sigue siendo baja, especialmente para la hepatitis B, a pesar de la disponibilidad de medicamentos altamente efectivos que podrían prevenir millones de muertes.

Los países conmemorarán el Día Mundial contra la Hepatitis bajo el lema «Hepatitis: Analicemos la situación» El informe subraya la necesidad urgente de eliminar las barreras financieras, sociales y sistémicas que siguen limitando el acceso a la prevención, las pruebas, el tratamiento y la atención de la hepatitis para millones de personas.

La respuesta mundial a las ITS sigue sin cumplirse debido al aumento de la incidencia de estas infecciones, la creciente resistencia a los antimicrobianos y la cobertura insuficiente de la vacunación contra el VPH y las pruebas de detección del cáncer de cuello uterino. Las persistentes deficiencias en la vigilancia, el diagnóstico, la financiación y los sistemas de información sanitaria limitan aún más la capacidad de los países para monitorear la epidemia y ampliar los servicios eficaces de prevención, diagnóstico y tratamiento.

Prioridades para acelerar el progreso hacia 2030

El informe identifica la integración como una de las mayores oportunidades para acelerar el progreso. Los países que presentan los mejores resultados ofrecen cada vez más servicios para el VIH, la hepatitis viral y las ITS a través de la atención primaria de salud, junto con servicios para la tuberculosis, la salud sexual y reproductiva, la salud maternoinfantil y las enfermedades no transmisibles.

Eliminar la transmisión maternoinfantil del VIH, la sífilis y la hepatitis B sigue siendo una prioridad fundamental. Resulta alentador que un número creciente de países solicite a la OMS la validación de la eliminación, lo que demuestra que el éxito está al alcance cuando se fortalecen los servicios integrados de salud maternoinfantil.

Se pueden lograr mayores avances mediante la expansión de soluciones de salud digital, el fortalecimiento de sistemas interoperables de vigilancia e información sanitaria, la ampliación de plataformas de pruebas para múltiples enfermedades y la garantía de un acceso equitativo a las innovaciones.

Estas incluyen diagnósticos mejorados, pruebas de ITS con garantía de calidad y tecnologías de prevención de acción prolongada, como el lenacapavir inyectable dos veces al año recomendado por la OMS. El lenacapavir se está introduciendo actualmente en 10 países y se prevé su implementación en otros 14. La recomendación de la OMS sobre la profilaxis postexposición con doxiciclina (PEP con doxiciclina) también ofrece una nueva y prometedora oportunidad para reducir las ITS bacterianas entre las poblaciones con un riesgo considerable.

Fortalecer el liderazgo comunitario e integrar los datos generados por la comunidad en los sistemas nacionales de monitoreo puede mejorar la rendición de cuentas, fundamentar las mejoras de los programas y ayudar a garantizar que los servicios lleguen a quienes con mayor frecuencia quedan excluidos.

Directrices consolidadas

Para ayudar a los países a fortalecer sus respuestas, la OMS ha publicado sus primeras  directrices consolidadas para la prestación de servicios relacionados con el VIH,  que reúnen las recomendaciones más recientes basadas en la evidencia para ayudar a los países a organizar la prevención, las pruebas, el tratamiento y la atención a largo plazo del VIH.

La OMS también ha publicado  directrices sobre la vigilancia del VIH , diseñadas para mejorar los sistemas de vigilancia rutinaria del VIH y optimizar el uso de los datos nacionales de salud para la acción en materia de salud pública.

“Esta evaluación es más que un informe de progreso; es una guía práctica para la acción en la segunda mitad de este período estratégico”, declaró la Dra. Tereza Kasaeva, directora del Departamento de VIH, Tuberculosis, Hepatitis e ITS de la OMS. “Destaca los logros de los países, los estancamientos y las áreas donde las inversiones pueden tener mayor impacto. Junto con nuestra nueva guía consolidada sobre la prestación de servicios y la vigilancia del VIH, la OMS proporciona a los países herramientas prácticas para fortalecer los programas hoy mismo y llegar a las personas y comunidades que más los necesitan”.

El informe se publica poco después de la adopción de la Declaración Política de la Reunión de Alto Nivel de las Naciones Unidas de 2026 sobre el VIH/SIDA, y proporciona pruebas oportunas para respaldar la aplicación de los compromisos adquiridos por los Estados Miembros.

Con información de OPS/OMS