La OMS aclara que no es recomendada, ni costo-efectiva inmediatamente después de un sismo, la vacunación masiva; puede ser focalizada según riesgos
Por: Dr. Xavier Sáez Llorens

El autor es jefe del Departamento de Investigación del Hospital del Niño Dr. José Renán Esquivel y del Servicio de Infectología Pediátrica
Los organismos de salud señalan que los terremotos por sí mismos no causan epidemias automáticas; los brotes surgen del colapso de las redes de agua potable y alcantarillado, el hacinamiento en albergues temporales, la interrupción de los servicios sanitarios rutinarios y la exposición de heridas a tierra o escombros contaminados.
Pese a la gran intensidad del movimiento sísmico en Panamá, las afectaciones, afortunadamente, no han sido tan graves. Algunos riesgos infecciosos a considerar serían los siguientes:
Riesgos de enfermedades
Hídricas / Digestivas: Cólera, fiebre tifoidea, hepatitis A y E, y gastroenteritis agudas debido a la contaminación cruzada del agua con aguas residuales.
Respiratorias: Neumonía, influenza, tuberculosis e infecciones por VRS, transmitidas rápidamente por gotículas repiratorias en albergues con hacinamiento y ventilación deficiente.
Heridas y Zoonosis: Tétanos por cortes con escombros u objetos oxidados, infecciones bacterianas secundarias y leptospirosis.
Vectoriales: Dengue, malaria y chikungunya por acumulación de agua estancada en campamentos provisionales.
Medidas preventivas a implementar o reforzar
Medidas preventivas de Agua, Saneamiento e Higiene: Garantizar el consumo exclusivo de agua segura (hervida de 1 a 3 minutos, clorada o embotellada). Construcción de letrinas de emergencia situadas a más de 30 metros de fuentes hídricas y en terrenos más bajos. Higiene rigurosa de manos y control de la cadena de frío de alimentos.
Estrategias de vacunación: La OMS aclara que no es recomendada ni costo-efectiva inmediatamente después de un sismo. Puede, no obstante, haber intervenciones de vacunación focalizadas como profilaxis con Toxoide Tetánico para personas con heridas por escombros, personal de rescate y voluntarios.
Por: Dr. Xavier Sáez Llorens

