Entre marzo de 2025 y septiembre de 2026, AHF Panamá realizó 9,677 pruebas rápidas de sífilis; 1,065 dieron resultado reactivo
Por: AHF Panamá
La sífilis puede avanzar sin que una persona sepa que está infectada. La ausencia de síntomas evidentes dificulta su detección y favorece la transmisión sexual. Durante el embarazo, la infección también puede transmitirse al feto.
Los resultados de las pruebas rápidas realizadas por Aids Healthcare Foundation (AHF) en Panamá muestran la importancia de detectar la infección y facilitar el acceso oportuno a la atención médica.
Entre marzo de 2025 y septiembre de 2026, el Espacio Integral de Salud Sexual de AHF Panamá realizó 9,677 pruebas rápidas para detectar sífilis. De ese total, 1,065 dieron resultado reactivo, equivalente al 11%: aproximadamente una de cada nueve pruebas.
Un resultado reactivo indica que la prueba detectó señales compatibles con la sífilis, pero no confirma por sí solo que exista una infección activa. Para determinarlo, se requiere una evaluación clínica, que puede incluir los antecedentes de la persona y otras pruebas de laboratorio.
Estas cifras corresponden a los servicios de AHF durante ese período y no representan, por sí solas, la prevalencia de la sífilis en toda la población panameña.

La sífilis puede no presentar síntomas evidentes y, cuando aparecen, sus manifestaciones pueden confundirse con las de otras enfermedades.
Por esta razón, se conoce como «la gran imitadora», una característica que puede retrasar el diagnóstico y la búsqueda de atención médica.
“El reto para controlar la sífilis no es solo contar con las pruebas para detectarla, sino lograr que las personas se hagan la prueba a tiempo. El diagnóstico tardío retrasa el tratamiento y aumenta el riesgo de contagio”, explicó Fernando Fanilla, coordinador del Espacio Integral de Salud Sexual de AHF Panamá.
La infección es causada por la bacteria Treponema pallidum y se transmite principalmente por contacto sexual con lesiones infecciosas. También puede transmitirse durante el embarazo de la persona gestante al feto.
En la etapa inicial puede aparecer una llaga indolora en los genitales, el ano o la boca. La lesión puede pasar inadvertida, especialmente si se encuentra en una zona difícil de observar. Aunque desaparezca sin tratamiento, la infección puede persistir.
En fases posteriores pueden presentarse erupciones en la piel, incluso en las palmas de las manos y las plantas de los pies. No todas las personas desarrollan los mismos signos.
Sin diagnóstico ni tratamiento, la sífilis puede avanzar y provocar complicaciones que afectan distintos órganos, especialmente en etapas tardías. Es curable con antibióticos, pero el tratamiento debe ser indicado por personal médico según la evaluación clínica. Haber recibido tratamiento no protege frente a una nueva infección.
De las 12,353 personas atendidas por AHF durante el período reportado, 9,913 tenían entre 20 y 39 años, lo que representa cerca del 80% del total, precisó Fanilla.
Este porcentaje describe a las personas atendidas por la organización, no a la población panameña de esas edades.
Cuando se detecta una posible infección, la evaluación de las parejas sexuales permite identificar a otras personas que podrían haber estado expuestas y ofrecerles pruebas y tratamiento, cuando corresponda, explicó el coordinador de AHF Panamá.

Los datos del Departamento de Epidemiología del Ministerio de Salud (Minsa), correspondientes a la semana epidemiológica 53 de 2024 y de 2025, muestran un aumento de los casos de sífilis congénita.
En 2024 se notificaron 459 casos, mientras que en 2025 la cifra ascendió a 536. La diferencia es de 77 casos, un incremento aproximado del 16.8%.
La sífilis congénita ocurre cuando la infección se transmite de la persona gestante al feto durante el embarazo. Puede provocar complicaciones graves, como parto prematuro, muerte fetal y problemas de salud en el recién nacido.
La detección durante el embarazo y el tratamiento oportuno reducen el riesgo de transmisión al feto y de complicaciones. También es importante que la pareja sexual se realice las pruebas que correspondan para identificar posibles infecciones y evitar nuevas transmisiones.
En contraste, los registros del Minsa muestran una leve reducción de los casos de sífilis en mujeres embarazadas: pasaron de 1,070 en 2024 a 1,046 en 2025. Esto representa una disminución de 24 casos, equivalente a cerca del 2.2%.
Ambas cifras deben analizarse por separado. La reducción de los casos registrados entre embarazadas no explica, por sí sola, el aumento de la sífilis congénita. Para determinar las posibles causas sería necesario examinar factores como la oportunidad del diagnóstico, el acceso al tratamiento, el seguimiento prenatal y la información epidemiológica disponible.
Ante una posible exposición, o si una persona mantiene relaciones sexuales y nunca se ha realizado una prueba, se recomienda acudir a un servicio de salud para recibir orientación sobre las pruebas que corresponden.
Si una prueba rápida arroja un resultado reactivo, es importante completar la evaluación clínica y seguir las indicaciones del personal sanitario.
El aumento de la sífilis congénita subraya la importancia de que la detección durante el embarazo vaya acompañada de diagnóstico, tratamiento y seguimiento oportunos. Identificar y tratar la infección a tiempo puede reducir el riesgo de complicaciones graves para el bebé.
Por: AHF Panamá

