El científico venezolano y asesor de la Academia Nacional de Medicina (ANM) de Venezuela, alerta que la epidemia está creciendo muy rápidamente y es una verdadera tragedia para la región
Con información del MPPS
El Ministerio del Poder Popular para la Salud (MPPS) de Venezuela, desarrolla un plan de preparación y respuesta nacional ante la enfermedad del Ébola, luego de determinar la Organización Mundial de la Salud (OMS) que el brote actual en la República Democrática del Congo y Uganda constituye una emergencia de salud pública de importancia internacional.
La información está contenida en un documento técnico preparado por el MPPS y difundido en el portal de la institución.
De igual modo, el MPPS, en comunicado suscrito por Carlos Humberto Alvarado González, ministro de Salud, informa que en coordinación con las instancias competentes, se “aplicarán a partir de esta semana las medidas de vigilancia y control en puntos de entrada a viajeros provenientes de zonas con brotes, aplicando los protocolos de atención y el plan de respuesta sanitaria según las recomendaciones de la OMS”.
El MPPS señala que en la actualidad el riesgo de transmisión en Venezuela es bajo, sin embargo, se encuentran monitoreando el comportamiento de la enfermedad en el mundo.
“La información oportuna y la prevención son nuestras mejores herramientas. Ante cualquier síntoma compatible y antecedente de viaje, consulte al médico de inmediato”, exhorta la institución.
El Dr. José Esparza, reconocido científico venezolano y asesor de la Academia Nacional de Medicina (ANM) de Venezuela, alerta que la epidemia está creciendo muy rápidamente y es una verdadera tragedia para la región.
En lo personal, cuando en 1986 comenzó a trabajar en la OMS en Ginebra, una de sus primeras responsabilidades fue la del monitoreo de fiebres hemorrágicas en África, como parte de las actividades posteriores a la erradicación de la viruela. Incluso trabajó con Peter Piot, quien descubrió el virus de Ébola.
En relación con el anuncio del MPPS del monitoreo en los aeropuertos de Venezuela de personas procedentes de los países afectados, advierte que no se conoce cómo se aislará a los sospechosos y cuál será el seguimiento.
Recomienda, como medida de precaución, identificar o establecer algún sitio donde las personas puedan ser aisladas y debidamente atendidas como ha hecho México.
Considera que es una colaboración en la cual puede participar la Sociedad Venezolana de Infectología (SVI).
Una enfermedad de origen zoonótico

La enfermedad por virus Bundibugyo es una forma grave y frecuentemente mortal de enfermedad por Ébola. Es una enfermedad zoonótica; se sospecha que los murciélagos frugívoros son el reservorio natural.
La transmisión inicial puede ocurrir por contacto cercano con sangre o secreciones de animales infectados (murciélagos y primates no humanos), y posteriormente de persona a persona mediante contacto directo con sangre, secreciones, órganos u otros fluidos corporales de personas y cadáveres infectadas, o con superficies contaminada, explica el MPPS en el documento técnico.
El 5 de mayo del 2026, la Organización Mundial de la Salud (OMS) fue alertada sobre un brote de enfermedad desconocida con alta mortalidad en la zona de salud de Mongbwalu, provincia de Ituri, República Democrática del Congo, incluyendo defunciones entre trabajadores de salud.
El 15 de mayo, el Instituto Nacional de Investigación Biomédica de Kinshasa confirmó enfermedad por virus Bundibugyo en 8 muestras analizadas; ese mismo día, el Ministerio de Salud declaró oficialmente el 17.º brote de enfermedad por Ébola en el país.
Al 18 de mayo del 2026, se habían notificado 516 casos sospechosos, incluidas 131 defunciones sospechosas, en siete zonas de salud de dos provincias de la República Democrática del Congo. Uganda notificó dos casos importados confirmados, incluida una defunción, en Kampala; ambos casos estuvieron vinculados a viajes desde la República Democrática del Congo.
El 16 de mayo del 2026, el director general de la OMS determinó que la enfermedad por virus Bundibugyo en la República Democrática del Congo y Uganda constituye una emergencia de salud pública de importancia internacional.
El riesgo de transmisión de la enfermedad por el virus del Ébola durante los viajes aéreos es bajo. La transmisión requiere el contacto directo con sangre, secreciones, órganos u otros fluidos corporales de personas o animales infectados, vivos o muertos, exposiciones poco probables para el viajero promedio, señala el MPPS.
En cualquier caso, se recomienda a los viajeros evitar este tipo de contacto y practicar rutinariamente una higiene rigurosa, como lavarse las manos.
Precauciones: Las precauciones estándar incluyen, entre otras medidas: • Higiene de manos. • Manipulación y eliminación segura de objetos cortopunzantes. • Uso adecuado del equipo de protección personal (EPP), basado en la evaluación del riesgo. • Higiene respiratoria y etiqueta de la tos. • Prácticas seguras de inyección. • Limpieza y desinfección del equipo médico reutilizable.• Limpieza ambiental y desinfección de derrames, superficies y áreas de atención al paciente.
El riesgo de infectarse en un avión también es bajo, ya que las personas enfermas suelen sentirse tan mal que no pueden viajar y la infección requiere el contacto directo con los fluidos corporales de la persona infectada, se indica en el documento técnico.
Si una persona, incluido un viajero, ha permanecido en zonas donde se han reportado casos de Ébola recientemente, debe buscar atención médica al primer signo de enfermedad (fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares, dolor de garganta, diarrea, vómitos, dolor de estómago, sarpullido, enrojecimiento ocular y, en algunos casos, sangrado).
El tratamiento temprano puede mejorar el pronóstico.
El MPPS recomienda a las personas estar atentas a su salud durante 21 días después de su viaje a áreas afectadas. En caso de desarrollar síntomas como fiebre, buscar atención médica de inmediato.
Ver documento técnico: https://mpps.gob.ve/wp-content/uploads/2026/05/Ebolavirus.pdf


