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El Dr. Rolando A. Gittens viajó hace un par de semanas a Leticia, Colombia, “en el corazón de la Amazonía”.

En ese viaje compartió con científicos y científicas de toda América Latina y el Caribe lecciones inspiradoras que lo impresionaron como las aguas imponentes del río Amazonas.

Durante un taller de Liderazgo Científico en el corazón verde del mundo aprendió que son tres las habilidades requeridas para ser exitosos y afrontar los retos que vienen por delante: “Tolerancia a la complejidad, tolerancia a la ambigüedad y apertura a la novedad”.

“¡Hay que hacer, con apertura a la novedad… innovando!”, exclamó, reinventando una frase de uno de sus mentores y exdirector del INDICASAT-AIP, Dr. Jagannatha Rao.

De estas lecciones aprendidas conversó en un escenario especial: como orador en la graduación 2022 del Instituto Italiano Enrico Fermi de Panamá, institución de la cual se graduó hace 22 años con los máximos honores.

Ingeniero en Eléctrica y Electrónica de la Universidad Tecnológica de Panamá (2006), con Maestría en Ingeniería y Ciencia de los Materiales (2011) y Doctorado en Bioingeniería (2012) del Georgia Institute of Technology (Georgia Tech), Estados Unidos, es investigador del Instituto de Investigaciones Científicas y Servicios de Alta Tecnología de Panamá AIP (Indicasat AIP) y su larga hoja de méritos, unido a su discurso desde la ciencia y la innovación, fueron razones para inspirar a quienes construirán el mañana de Panamá.

Durante el acto de graduación estuvieron presentes el profesor Reinaldo McLean, representante del Ministerio de Educación (Meduca), Andrea De Melis, representante de la Embajada de Italia en Panamá, el Dr. Paolo Cermelli y la Lic. Ana Cermelli, dueños y gerentes administrativos de la institución, la profesora Vidalis Castillo, directora, y la profesora Raquel Escala, sub-directora académica.

A continuación se reproducen extractos del discurso como parte de esta lección en voz alta para los jóvenes del país y del mundo, quienes estudian en un colegio que recuerda a quien fue Premio Nobel de Física:

“Por la naturaleza de mi trabajo como científico en el INDICASAT-AIP, me ha tocado dar decenas de charlas al año en escenarios nacionales e internacionales. Me toca hablar de lo que estudio todos los días en el laboratorio, como la capacidad de crear nanoestructuras en la superficie de biomateriales o dispositivos médicos que van a ser implantados en nuestro cuerpo con el objetivo de revertir alguna enfermedad, como los ataques cerebrovasculares en el cerebro, o para regenerar alguna parte de nuestro cuerpo como nuestros huesos después de una fractura.

O me toca hablar de los insumos y dispositivos médicos que estamos fabricando localmente desde nuestro laboratorio para suplir a los hospitales y laboratorios clínicos desde que inició la pandemia.

O de los análisis químicos que ofrecemos a las instituciones públicas y a la industria para ayudar a reducir el consumo de plásticos de un solo uso y el impacto de microplásticos en el ambiente y nuestros océanos.

Suelo vivir en esa interfaz célula-biomaterial, en ese universo paralelo del microscopio para poder entender las cosas en mi día a día.

(…) La lección que me gustaría compartirles en esta ocasión es una lección que aprendí recién hace dos semanas, en un viaje que hice a Leticia, Colombia, en el corazón de la Amazonía, en el que me tocó compartir con científicas y científicos de carrera temprana, líderes de toda la región de América Latina y el Caribe.

Estar en las aguas del río Amazonas fue tan poderoso como estar frente a la catarata más grande o la montaña más alta. Y creo que esa fue la intención de organizar este evento en un lugar tan inspirador, remoto y con tantas necesidades. Sacarnos de nuestra zona de confort y asegurar que tuviéramos en mente a los territorios, a las comunidades más vulnerables cuando pensemos en los problemas que nos toca solucionar y a quién debemos servir.

Estuve en un taller de Liderazgo Científico, y nos tocó aprender sobre innovación creativa y liderazgo colectivo para atender los grandes problemas, también conocidos como wicked problems que aquejan a la sociedad hoy en día. De todas las herramientas que aprendimos, quisiera que hoy, después de mi charla, se queden con las habilidades requeridas en la actualidad para la innovación, que son tres: 1) tolerancia a la complejidad; 2) tolerancia a la ambigüedad; y 3) apertura a la novedad.

  • Tolerancia a la complejidad, o no sentirse desbordado por mucha información, es una habilidad clave y que su generación quizás la domine de manera más natural porque les ha tocado vivir desde su nacimiento siendo bombardeados por información y “desinformación”. No podemos ignorar que se viven tiempos de mucha incertidumbre, en los que nos enfrentamos a importantes retos a nivel global como la crisis del cambio climático y las amenazas a la Biodiversidad mundial. A todos los países les tocará implementar duras decisiones para limitar las emisiones de CO2 y, como mínimo mantener el calentamiento global por debajo de 1.5C. Sin embargo, las conclusiones de los consensos alcanzados en las recientes COP27 sobre Cambio Climático y COP15 sobre Biodiversidad, ya indican que solo nos queda coordinar los esfuerzos de mitigación y el impacto que eso implica para nosotros que vivimos en países a nivel del mar como Panamá o nuestros vecinos en el Caribe es grave.
  • Tolerancia a la ambigüedad, o sentirse conectados aunque no haya pasos o reglas claras, es necesaria para poder responder a situaciones como la actual pandemia de COVID-19, que sigue causando problemas y que los ha acompañado casi por todo su camino de segundo ciclo. Hay que recordar que el mundo se estaba preparando para una pandemia de influenza y hay evidencia de que estos eventos pandémicos seguirán ocurriendo con mayor frecuencia. Hace tan solo 3 años este virus era completamente desconocido para la mayoría. Nos ha tocado a todos vivir el método científico en vivo y directo, y reconocer que solo podemos tomar las mejores decisiones que nos permitan los datos  disponibles. En ocasiones se cometen errores y toca rectificar. Aún en esos momentos nos toca seguir conectados y confiados en que se está trabajando por un bien común. Esa ambigüedad no es fácil de conllevar, y se ha visto en las tensiones sociales y políticas que han surgido a nivel mundial, no solo en Panamá. Y sin duda la corrupción y la falta de justicia en Panamá vulneran la confianza que hay que tener en el sistema y sus autoridades, y en la capacidad de la sociedad de tolerar esta ambigüedad.
  • Apertura a la novedad: no es más que estar abiertos a experimentar y tratar de hacer las cosas de manera diferente, nunca perdiendo la esperanza. Me queda claro que nos toca a todos aportar y luchar por nuestro país y el mundo, sobre todo los jóvenes como ustedes. A lo largo de la historia, los jóvenes adultos y profesionales han jugado un papel clave en la mayoría de las revoluciones y cambios sociales.

A todos nos toca involucrarnos, panameñas y panameños, definido de la manera más amplia e inclusiva, como recientemente dijo el Dr. Julio Escobar en la izada de la bandera de la Ciudad del Saber, o como le decía la Hermana Melinda, de la orden Maryknoll, a mi esposa Kim, ambas de Estados Unidos, durante su servicio social de Cuerpo de Paz en Darién:

“Si respiras aquí, si tomas el agua de aquí, si trabajas duro por servir a otros aquí, eres de aquí”

Quizás a los jóvenes nos es más fácil comprender una cita de la Fe Bahai que dice “La Tierra es un solo país y la humanidad sus ciudadanos”.

Mi mamá es chilena y ha sido educadora en Panamá por más de 40 años; mi papá es de Río Abajo, con familia colonense y raíces suizas y afroantillanas de Barbados y Jamaica, y ha sido un profesional del periodismo y relaciones públicas por un periodo similar.

La mayoría de nuestras familias vienen de algún otro lugar, y todos tenemos algo que contribuir, y lo importante es que dejemos atrás las palabras y las críticas, y nos enfoquemos en poner al servicio de los demás nuestras fortalezas y conocimiento, y colaborar para acciones y propuestas concretas.

Como decía uno de mis mentores y exdirector del INDICASAT-AIP, Dr. Jagannatha Rao: “Hay que hacer”. Y yo le agregaría: “¡hay que hacer, con apertura a la novedad… innovando!” Ustedes son cerca de 60 estudiantes, un número impresionante tomando en cuenta que en mi promoción fuimos 23 y en ese entonces éramos bastantes.

Las amistades que forjé en la escuela siguen siendo de mis mejores amistades, todavía seguimos conectados y reuniéndonos cuando es posible.

Miren a su alrededor y reconozcan que sus amigos de esta promoción ya son una de las mayores ganancias de su tiempo en la escuela. Veo también muchos rostros conocidos en los maestros y maestras que me dieron clases a mí. Profesores de muy alta calidad que nos formaron más allá de lo académico, que se tomaban el tiempo en las clases para enseñarnos sobre habilidades blandas y cómo ser buenas personas.

No me queda duda que en cuanto a capacidades y conocimiento, ustedes tienen lo que necesitan para enfrentar lo que viene.

Les comparto una escritura nuevamente de la religión Bahá’í que dice:

“Las artes, las ciencias y todos los oficios son [considerados como] adoración. La persona que fabrica un pedazo de papel con toda la habilidad de que es capaz, concienzudamente, concentrando sus fuerzas en perfeccionarlo, está alabando a Dios. En pocas palabras, todo esfuerzo y dedicación realizados por una persona con todo su corazón, es adoración, si están inspirados en motivos elevados y el deseo de servir a la humanidad. Esto es adoración: servir a la humanidad y proveer las necesidades de las gentes. El servicio es oración” [Abdu’l-Bahá]

Sean religiosos o ateos, el mensaje es claro: no importa qué carrera escojan, a qué trabajo se dediquen, dar su mejor esfuerzo cada día enfocados en servir a su comunidad o a la humanidad, es la mejor manera de aportar al progreso de nuestro país. Traten en lo posible de no estresarse por la decisión que les toca tomar sobre lo que viene.

Se pueden tomar muchos caminos para llegar a la misma meta de felicidad y satisfacción personal y profesional.

Solo deben pedirle a sus madres y padres un poco de “apertura a la novedad” cuando les cuenten qué carrera han escogido.

Estoy parcializado, pero ojalá haya algunas futuras científicas y científicos en esta audiencia, y aunque no tomen carreras técnicas o científicas igual pueden involucrarse con empresas tecnológicas o científicas que tanto necesitan ese apoyo administrativo proactivo y profesional. Idealmente, espero que puedan escoger una carrera que los apasione, que los motive a levantarse cada día queriendo servir a los demás. Pero, aunque no fuera el caso, siempre se pueden encontrar esos espacios fuera del trabajo desde los que se pueda aportar a nuestras comunidades.

Termino repitiendo las tres habilidades requeridas hoy para ser exitosos y afrontar los retos que vienen por delante:

  • tolerancia a la complejidad
  • tolerancia a la ambigüedad
  • apertura a la novedad

Panamá necesita el aporte de cada uno de ustedes para superar los grandes retos que vivimos y lograr progresar hacia un desarrollo sostenible e inclusivo para todos«.

Discurso de Graduación del Instituto Enrico Fermi. Promoción 2022
Por: Rolando A. Gittens, PhD – INDICASAT-AIP