La ciencia ciudadana obra la maravilla de una amplia cobertura. Desde diferentes partes de España nos han llegado fotos para ilustrar cómo vivieron las personas el histórico fenómeno
Redacción LWS
España saludó con el bullicio del aplauso y las voces de admiración, el eclipse total de Sol que se vivió este 12 de agosto.
La noche adelantada al verano español que por tradición, en esta época del año, la prolonga más allá de las 9:00 p.m, y una brisa que bajó grados, indicó la plenitud de un fenómeno meteorológico que se vivió en trece comunidades autónomas: desde Galicia, Asturias, Cantabria, Castilla y León, La Rioja, País Vasco, Navarra, Aragón, Comunidad de Madrid, Castilla-La Mancha, Cataluña hasta la Comunidad Valencia e Islas Baleares.
El “toque” de la Luna sobre el borde del Sol inició luego de las 07: 30 p.m., visible primero desde Galicia con una fase de totalidad a las 08: 30 p.m.
El tránsito de la Luna dejó pasó de nuevo al Sol en una España que miró desde diferentes puntos este capítulo histórico y que inicia el denominado trío de eclipses (2026-2027-2028), “una secuencia excepcional que situará a nuestro país en el centro de la astronomía mundial durante los próximos tres años”, confirma el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades de España.
La planificación de este acontecimiento se ha desarrollado a través de la Comisión Interministerial para el Trío de Eclipses, formada por trece ministerios.
España miró al cielo y el mundo miró a España. La ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant, dijo que este mirar constituye un momento histórico para acercar la ciencia a la ciudadanía.
El Gobierno de España escogió el Observatorio de Yebes (Guadalajara), el mayor centro del Instituto Geográfico Nacional (IGN), como sede oficial del seguimiento institucional del eclipse.
«Somos de la NASA y queremos alquilaros el pueblo para poder retransmitir en directo el evento». Esta fue la primera llamada que recibió hace meses Juan Ansótegi, pensando en un primer momento que se trataba de un «timo». Pero no, después de estudiar varios enclaves, los científicos de la NASA decidieron que el mejor lugar para seguir el fenómeno es el pueblo de Villalibado, perteneciente a la localidad burgalesa de Villadiego», así ha contado el diario El Periódico la «negociación» de la misión científica de la NASA para conseguir excelente ubicación y seguir el fenómeno que reunió a la comunidad científica con la ciudadanía encantada y «eclipsada»
Amigos y amigas de La Web de la Salud, en distintos puntos de España, enviaron fotografías que compartimos e ilustran cómo la ciudadanía vivió este momento histórico:









Reacciones: cómo se ha vivido el eclipse solar desde diferentes puntos de la geografía española
Autoría: Science Media Centre España
Desde 1912, no veíamos un eclipse solar total en la península y este miércoles, antes del atardecer, volvieron a alinearse los astros. Esa danza cósmica perfecta entre el Sol, la Luna y la Tierra pudo verse desde numerosas regiones españolas. Entre los millones de personas que observaron el fenómeno en España, expertos y expertas en eclipses comparten sus impresiones con el SMC España.
Javier Armentia, astrofísico, comunicador científico y exdirector del Planetario de Pamplona, dice:
«Este eclipse ya lo esperaba, pero siempre sorprende. Ha vuelto a hacer que la astronomía se haya convertido en una emoción desatada al ver desplegándose la corona solar en esa noche insólita.
He tenido el gusto de hacerlo en Lerín (Navarra), un pueblo que había convocado a 5.000 personas para hacer del eclipse total una fiesta de la astronomía. Con ello se ha conseguido algo muy especial: que una experiencia conmovedora para cada una de las asistentes lo fuera también de manera colectiva. La gente agradecía que hubiéramos insistido en que no perdieran la oportunidad de observarlo, especialmente, aquellas personas que más dudas tenían o más escépticas se mostraban con el hype mediático. Ahora la gente está marcada por el eclipse. Lo recordarán todas sus vidas y, posiblemente, alguno quiera repetir, como ha sucedido desde siempre, pero ahora, quizá más, porque el mundo necesita más historias de estas».
Marcos Pérez Maldonado, director de los Museos Científicos Coruñeses, señala:
«Vimos el eclipse en el paseo marítimo de A Coruña, en la Domus, con un grupo de trabajadores y trabajadoras de los museos científicos, algunos familiares también, siguiendo esa máxima de que la mejor forma de disfrutar de este fenómeno es con amigos, con la familia, con los compañeros de trabajo, viviendo la experiencia social de compartir un momento excepcional. Las primeras impresiones son que, si bien es cierto que había algunas nubes que nos privaron de la vista de la corona solar y también de la aparición de las estrellas y de algunos planetas, al menos, los más brillantes, la verdad es que ha sido una experiencia formidable, muy emocionante, sobrecogedora. No tengo adjetivos. Está muy por encima de mis expectativas y, en general, ese fue el comentario también de muchos compañeros y compañeras que lo veían por primera vez.
Lo que me ha llamado mucho la atención es la velocidad a la que se cambiaba la luz en la fase final del eclipse parcial. Los últimos cinco minutos de parcialidad fueron espectaculares, hay una caída dramática de la luz, hay un cambio en los colores del aire. Tenía la sensación de que iba a bajar bastante la temperatura y estuve en manga corta todo el rato para experimentar ese cambio. Ha llegado a la totalidad y ha sido formidable, una auténtica maravilla, como si alguien engullera al Sol. Entendí perfectamente todos esos mitos de las antigüedades, de gente que pensaba que moría el Sol o que era robado por alguien, o que algún monstruo, alguna fiera lo devoraba y pienso que también parte de ese miedo atávico lo experimenté yo.
Hay una reflexión clara: hoy vivimos un espectáculo de la naturaleza, es un fenómeno natural que tiene esta dimensión dramática y excepcional, que lo hace impresionante, pero no es el único. Las perseidas, como las que tenemos esta noche, las auroras boreales, las grandes nubes de tormenta, los atardeceres… Hay una lista de fenómenos bellísimos, pero que la vida en la ciudad, con la mirada hacia abajo, las pantallas de los móviles, nos provoca esa desconexión gradual que tenemos con la naturaleza. El fenómeno de hoy igual nos ayuda a pensar que tenemos que reconectar con los espacios naturales, pero también con los fenómenos de la naturaleza y este recuerdo creo que va a ser una ayuda para esa reconexión.
Tengo los ojos llenos de belleza, el corazón lleno de impresiones y, como las perseidas duran varios días, mañana con más calma buscaré un espacio lejos de la ciudad para gozar de estos otros fenómenos que también son maravillosos«.
Salvador J. Ribas, director del Parc Astronòmic del Montsec (Lleida), dice:
«El eclipse lo observé desde el Observatori de l’Ebre en Roquetes (Tarragona) y ha sido realmente espectacular, a pesar de la dificultad de la baja altura que luego se ha convertido en una ventaja para tener una imagen especial con el paisaje del lugar y con la preciosa protuberancia que hemos visto en la totalidad.
Observar y realizar el guiaje y una retransmisión en directo desde el mismo lugar que los científicos del Observatorio del Ebro observaron el anterior eclipse de 1905 le da un valor personal muy especial. Es como un homenaje a todos los observadores que desde este lugar han observado diariamente el Sol desde su fundación en 1904″.
Víctor Lanchares, presidente de la Agrupación Astronómica de La Rioja y profesor de Matemática Aplicada de la Universidad de La Rioja, expresa:
«El eclipse lo vi provisto de gafas, prismáticos y telescopio en un parque cercano de Logroño, a apenas 10 minutos andando desde casa, acompañado de familia, amigos y vecinos de la zona que eligieron este lugar como punto de observación.
El telescopio nos permitió ver el primer contacto y el comienzo del eclipse antes de que lo notaran los que solo observaban con gafas. Seguimos el avance de la Luna por el disco solar, alternando el telescopio y la visión directa con gafas. Por entonces, la gente que nos rodeaba se acercó a mirar a través del telescopio, asombrándose con lo que veían y con las manchas solares, que les llamaron mucho la atención.
Un par de minutos antes de la totalidad, la bajada de la luz anunciaba la llegada del segundo contacto, el más esperado. Todos nos preparamos para ello. Llegó el anillo de diamantes y después la corona solar. Hubo una exclamación general y aplausos. Era el momento de usar los prismáticos. La corona se veía espectacular, así como parte de la cromosfera. Venus brillaba en el cielo. La totalidad duró 80 segundos, que se hicieron un suspiro. Otro anillo de diamantes y nuevos aplausos anunciaban la retirada de la Luna y el final de una imagen y un día para el recuerdo».
Eva Villaver, subdirectora del Instituto Astrofísico de Canarias, dice:
«Vi el eclipse desde el Observatorio de Yebes, en Guadalajara. Después de llevar tanto tiempo anticipando el eclipse, hablando de cómo es, contando que no se lo podían perder, narrando lo que iban a poder ver y cómo hacerlo de manera segura y asegurando que era hermoso, lo más bonito de todo este proceso ha sido constatar esa emoción. Para mí ha sido muy especial compartir la pasión que tenemos por los astros y ver cómo ese trabajo que llevamos meses realizando se traducía en personas emocionadas, llorando o simplemente mudas, desbordadas durante unos segundos que no olvidarán durante el resto de su vida.
Como ‘profesional de los cielos’ esta ha sido una de las experiencias más gratificantes de mi vida: un «ves, te lo dije, te aseguré que no te iba a decepcionar». Que el cosmos es un lugar hermoso, nosotros los astrofísicos lo experimentamos cada día, pero ayer tuvimos la suerte, además, de poder compartirlo; eso es realmente lo que me emocionó. Conseguir que millones de personas mirasen hacia arriba para ver algo que parecía fuera de este mundo, un eclipse que no decepcionó a nadie y que nos puso a todos a contemplar el Sol, expectantes, y que nos dejó completamente abrumados».
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Alejandro Sánchez de Miguel, investigador posdoctoral EMERGIA en la Oficina de Calidad del Cielo del Instituto de Astrofísica de Andalucía-CSIC, dice:
«Vimos el eclipse desde Boadilla del Camino (Palencia) y fue impresionante.
Estuvimos preparando la retransmisión del eclipse para la Agencia Espacial Europea, con dos cámaras: una de detalle y otra para la corona, con un polarizador rotatorio para captar la polarización de la corona, que está relacionada con el campo magnético.
Y fue impresionante, todo un éxito y todo el mundo supercontento. En general, muy bien. Todos preparando ya para el año que viene.
Podéis ver el resultado en mi canal de YouTube y en la retransmisión de la Agencia Espacial Europea.
Esperamos poder procesar los datos los próximos días, semanas y lo publicaremos en la web del IAA (Instituto de Astrofísica de Andalucía)».
Autoría: Science Media Centre España
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