Estudio del científico panameño Isaac Guerra Araúz ayuda a comprender actividad sísmica de Panamá

octubre 20, 2026
Isaac Guerra Araúz cursa su doctorado en Geofísica, con especialización en peligro, riesgo y resiliencia, en The University of Western Ontario, Canadá. Estudió en la Unachi y la UTP Fotos cortesía Senacyt
“No podemos predecir cuándo ocurrirá un terremoto, pero sí podemos estudiar mejor los procesos que los generan, identificar sus posibles fuentes y desarrollar modelos más precisos de amenaza sísmica», explicó

Por: Helkin Guevara | Prensa Senacyt

Una investigación desarrollada por el científico panameño Isaac Guerra Araúz, becario doctoral de la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Senacyt), aporta nuevas evidencias sobre la estructura geológica bajo Panamá y la compleja interacción de las placas tectónicas que influyen en la actividad sísmica del país.

Guerra Araúz se encuentra en la etapa final de su doctorado en Geofísica, con especialización en peligro, riesgo y resiliencia, en The University of Western Ontario, Canadá.

Como parte de sus investigaciones, Guerra Araúz y Katsuichiro Goda (su supervisor doctoral) desarrollaron uno de los primeros modelos tridimensionales del interior de la Tierra bajo Panamá. Los resultados fueron publicados en mayo de 2026 en la revista científica Tectonophysics.

Para construir el modelo, los investigadores analizaron 2,741 terremotos registrados entre 2013 y 2023, utilizando información recopilada por 148 estaciones sísmicas de Panamá, Costa Rica y Colombia. Mediante tomografía sísmica, estudiaron las estructuras del subsuelo hasta aproximadamente 80 kilómetros de profundidad.

“La tomografía sísmica funciona de manera similar a una tomografía médica, pero en lugar de observar el cuerpo humano utilizamos las ondas producidas por los terremotos para estudiar las estructuras que existen bajo la superficie terrestre”, explicó Guerra Araúz.

El científico panameño egresó de la Universidad Autónoma de Chiriquí (Unachi) y tiene una Maestría Científica en Ingeniería Matemática por la Universidad Tecnológica de Panamá (UTP).

La investigación de Isaac Guerra Araúz, actual becario doctoral de la Senacyt, analiza la estructura geológica bajo Panamá

Nuevas evidencias sobre la estructura tectónica de Panamá

Entre los principales resultados de la investigación se encuentran nuevas evidencias de un sistema de doble subducción bajo el occidente de Panamá, asociado con placas tectónicas que se introducen bajo el territorio desde direcciones opuestas.

Por el lado del océano Pacífico, las placas de Cocos y Nazca se hunden bajo la región, mientras que desde el Caribe los resultados muestran evidencia de subducción de la placa del Caribe bajo Panamá.

“Nuestro territorio está sometido a una interacción tectónica particularmente compleja. Encontramos nuevas evidencias de placas que se introducen bajo Panamá desde direcciones opuestas, un proceso que ayuda a comprender mejor por qué tenemos actividad sísmica incluso en regiones donde históricamente se han registrado menos terremotos”, señaló Guerra Araúz.

El estudio también identificó evidencias de subducción de la placa del Caribe bajo sectores del centro y oriente del país, incluida la región del Canal de Panamá, con características que varían a lo largo del territorio.

Los resultados ponen además atención sobre las estructuras sísmicas presentes en la costa caribeña.

“La costa caribeña también posee estructuras capaces de generar terremotos importantes. Un antecedente histórico que debemos tener presente es el terremoto de San Blas de 1882, cuya magnitud se ha estimado aproximadamente en 8.0”, indicó.

La investigación permitió también estimar variaciones en el espesor de la corteza terrestre bajo Panamá, con profundidades aproximadas de 25 a 45 kilómetros. Asimismo, identificó diferencias en las propiedades de las rocas bajo regiones como Azuero, la cordillera de Talamanca y el área del Canal de Panamá.

Esta información contribuye a ampliar el conocimiento disponible sobre las estructuras geológicas del istmo y las posibles fuentes capaces de generar terremotos.

“No podemos predecir cuándo ocurrirá un terremoto, pero sí podemos estudiar mejor los procesos que los generan, identificar sus posibles fuentes y desarrollar modelos más precisos de amenaza sísmica. Ese conocimiento es fundamental para avanzar hacia una planificación territorial y una construcción más seguras”, destacó Guerra Araúz.

. Modelo tectónico de subduccion en la Microplaca de Panamá. Las estrellas denotan los sismos históricos mayores a 7 que han afectado Panamá
Física detrás del terremoto de 7.7 mw. La ruptura muestra que la falla de Azuero rompió casi en su totalidad. El desplazamiento fue mayor en las zonas naranjas o rojas de la ruptura
Deformación del terreno utilizando el satélite NISAR. Los colores indican cuánto el terreno se acercó o alejó del satélite después del sismo. Las ondulaciones denotan desplazamiento de terreno en áreas

Investigación continúa en zonas afectadas por el sismo del 9 de octubre

Tras el sismo de magnitud Mw 7.7 ocurrido el 9 de octubre, Guerra Araúz se trasladó a Panamá para recopilar información y analizar el evento como parte de su tesis doctoral.

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En las últimas semanas, el científico ha realizado mediciones en Búcaro, La Pitaloza y Mariato, en el sur de la península de Azuero y la costa de Veraguas, donde se ha identificado ruptura superficial asociada al terremoto.

El trabajo comprende mediciones de desplazamientos horizontales y verticales a lo largo de las zonas de ruptura de la falla. Estos datos permitirán contrastar las observaciones realizadas directamente sobre el terreno con los modelos de la fuente sísmica.

Los resultados preliminares sugieren que “en Búcaro, el terreno se desplazó entre 1 metro y 1.20 metros de manera horizontal y, de manera vertical, apropiadamente 1 metro. Por otro lado, se registró un hundimiento entre 15 y 30 centímetros en Isla Cañas, además de deformaciones en el fondo marino que pudieron contribuir a la generación de olas. Estos datos se publicarán en una revista científica internacional y en un informe accesible para toda la población”, afirma.

Guerra Araúz también ha desarrollado evaluaciones de daños en Azuero y Soná, provincia de Veraguas. A este análisis se incorporan datos suministrados por el Dr. Luis Pinzón, doctor en Ingeniería Sísmica y Dinámica Estructural y ex becario de la Senacyt, correspondientes a Aguadulce, Penonomé y Atalaya.

El levantamiento de información busca analizar la posible relación entre los daños observados, las características del suelo, la amplificación del movimiento sísmico y la vulnerabilidad de las edificaciones.

“Necesitamos integrar lo que vemos en el terreno con los modelos sísmicos y el registro de daños. Esa combinación nos permite comprender mejor cómo se comportan las fallas y cómo se distribuyen los efectos de un terremoto”, explicó Guerra Araúz.

“Nuestra investigación no termina cuando deja de temblar. Continúa en el campo, recopilando datos que nos ayuden a comprender mejor estos fenómenos y a prepararnos para futuros terremotos”, agregó.

La Senacyt ha apoyado la formación de talento especializado

El desarrollo de capacidades científicas nacionales constituye otro componente importante para comprender los fenómenos sísmicos y generar conocimiento que contribuya a reducir el riesgo y fortalecer la resiliencia del país.

Desde 2003, la Senacyt ha apoyado la formación de 29 panameños que han culminado o actualmente cursan estudios de licenciatura, maestría y doctorado en áreas vinculadas con los sismos, la infraestructura y la edificación sostenible.

Entre las disciplinas de formación se encuentran ingeniería estructural, ingeniería geológica, ingeniería civil, ingeniería sísmica, geotecnia, geofísica, ciencias de la Tierra, y construcción y diseño sostenible.

La directora de Desarrollo de Capacidades Científicas y Tecnológicas de la Senacyt, Ing. Violetta Cumberbatch, destacó la importancia de contar con profesionales especializados que puedan aportar conocimiento en estas áreas.

“Formar talento panameño en sismología, ingeniería estructural, geotecnia y construcción sostenible permite transformar el conocimiento científico en infraestructura más segura, ciudades resilientes y mejores decisiones para el desarrollo del país”, señaló Cumberbatch.

Ciencia para fortalecer la resiliencia

La integración de la tomografía sísmica, los modelos de las fuentes, las observaciones de campo y las evaluaciones de daños permite ampliar el conocimiento sobre el comportamiento sísmico de Panamá.

Aunque actualmente no es posible predecir cuándo ocurrirá un terremoto, este tipo de investigaciones aporta información científica para mejorar los estudios de amenaza sísmica, identificar potenciales fuentes de terremotos y desarrollar modelos más precisos del movimiento del terreno.

Este conocimiento puede servir de insumo para la planificación territorial, el desarrollo de infraestructura y la construcción, además de contribuir al fortalecimiento de la resiliencia del país frente a futuros eventos sísmicos.

Por: Helkin Guevara | Prensa Senacyt