El Dr. Blas Armién, investigador en enfermedades infecciosas emergentes y zoonóticas del Instituto Conmemorativo Gorgas de Estudios de la Salud (ICGES) y quien participó en el reciente XII Congreso de Infectología (SEIP 2026), destacó la importancia del reconocimiento temprano de la enfermedad y se refirió a la investigación conjunta entre Chile y Panamá que puede impulsar el desarrollo de anticuerpos monoclonales y vacunas contra hantavirus
Redacción LWS | Minsa
El Ministerio de Salud (Minsa) exhortó a la población a reforzar las medidas de prevención contra el hantavirus, enfermedad transmitida principalmente por la exposición a la orina, las heces y la saliva de roedores silvestres infectados.
El llamado se produce luego de la confirmación de un caso en una paciente procedente de Guararé, provincia de Los Santos, mientras otro caso permanece bajo observación, a la espera de los resultados que permitan confirmar o descartar la enfermedad.
En Panamá existen los hantavirus Choclo y Calabazo cuyos reservorios son Oligoryzomys costaricensis (antes Oligoryzomys fulvescens) y Zygodontomys brevicauda, respectivamente.
Sin embargo, sólo el virus Choclo causa el Síndrome Cardiopulmonar por Hantavirus (SCPH), con una letalidad de 16.5%.
A la fecha, la única especie de hantavirus que se puede transmitir de humano a humano es el Andes, con presencia en Chile y Argentina. En Panamá no circula la especie Andes, es decir, solo existe transmisión zoonótica: del roedor hacia el ser humano.
El Dr. Blas Armién, investigador en enfermedades infecciosas emergentes y zoonóticas del Instituto Conmemorativo Gorgas de Estudios de la Salud (ICGES) y quien participó durante el reciente XII Congreso de Infectología (SEIP 2026), organizado por la Sociedad de Enfermedades Infecciosas de Panamá con una ponencia sobre hantavirus,dijo en entrevista con La Web de la Salud que se debe recordar que la enfermedad es endémica.
Está presente en las provincias centrales, con mayor incidencia en Los Santos, Veraguas, Coclé y Herrera y se registra durante todo el año. En este sentido no es vinculante con la situación provocada por el terremoto que afectó al país.
Explicó que en Panamá existe un promedio de 20 a 40 casos anuales y solo se han vivido dos brotes. En el año 2014, cuando se registraron más de 50 casos, y en 2018, con 105 casos, asociados al incremento de la población de ratones.
Ver reportaje vinculado: ¿Cuántos hantavirus circulan en Panamá y cuál es su prevalencia en 2026?
Medidas de orientación para pacientes y médicos

El Dr. Armién recordó que la población debe aplicar medidas para disminuir, eliminar o alejar de su vivienda y áreas de trabajo los refugios de los roedores, en particular en la zona rural.
Una buena disposición de los granos y otros alimentos es fundamental para evitar la contaminación con heces y orina de los roedores.
Los médicos se deben capacitar de manera constante y conocer la situación de salud del área donde trabajan. Preguntarse: ¿qué significa? ¿qué está circulando? ¿cuál enfermedad está afectando?, exhortó el científico del Instituto Gorgas, en particular a los médicos de atención primaria de salud, quienes pueden salvar al paciente si hacen diagnóstico diferencial y reconocen a tiempo las señales clínicas de la enfermedad.
Con un buen examen físico, historia clínica y considerar las variables epidemiológicas, es posible adelantarse al diagnóstico, en este caso del paciente infectado con hantavirus.
Resaltó que aprender de ecología cobra relevancia en el manejo de ciertas enfermedades porque ayuda a comprender la dinámica del entorno y no demorar mientras se esperan los resultados de laboratorio o de una placa de tórax.
Síntomas de alerta

El médico veterinario y epidemiólogo del Departamento de Epidemiología del Minsa, Héctor Cedeño, explicó, citado por el Minsa, que el contagio ocurre al entrar en contacto con secreciones de roedores silvestres infectados o al inhalar partículas contaminadas que se dispersan en el aire, especialmente durante la limpieza de viviendas, depósitos y espacios donde han permanecido estos animales.
Entre los síntomas iniciales figuran fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares, malestar general y molestias gastrointestinales, como náuseas, vómitos, diarrea o dolor abdominal. En los casos graves, la enfermedad puede evolucionar hacia un compromiso respiratorio que requiere atención médica urgente.
Cedeño advirtió que, en su fase inicial, el hantavirus puede presentar síntomas similares a los del dengue y otras enfermedades febriles, por lo cual el diagnóstico requiere una evaluación médica que considere los síntomas, los antecedentes de exposición, las condiciones epidemiológicas del área y las pruebas de laboratorio correspondientes.
El especialista destacó la importancia de acudir oportunamente a una instalación de Salud ante la aparición de fiebre, dolor de cabeza o malestar general, especialmente si la persona ha estado expuesta a roedores silvestres o ha permanecido en espacios potencialmente contaminados. La dificultad para respirar constituye una señal de alarma que requiere atención inmediata.
La enfermedad puede afectar a personas de todas las edades y quienes presentan enfermedades preexistentes pueden tener mayor riesgo de complicaciones, por lo que deben buscar evaluación médica sin demora ante síntomas sospechosos.
El Minsa recomienda mantener limpios los patios y alrededores de las viviendas, eliminar la maleza y los residuos, evitar la acumulación de objetos que puedan servir de refugio a los roedores y conservar los alimentos en recipientes resistentes, bien cerrados y fuera del suelo.
Antes de limpiar una vivienda, habitación o depósito que haya permanecido cerrado durante mucho tiempo, se debe ventilar el espacio durante al menos 30 minutos. Si se encuentran excrementos u otros rastros de roedores, se recomienda humedecer las superficies con un desinfectante adecuado antes de retirarlos, evitando barrer o aspirar en seco para no dispersar partículas contaminadas.
El epidemiólogo también hizo énfasis en mantener condiciones adecuadas de saneamiento y limpieza en los lugares donde pernoctan las personas, incluidos los espacios temporales utilizados por familias que no pueden permanecer en sus viviendas debido a las afectaciones ocasionadas por el sismo.
Investigación conjunta entre Chile y Panamá
Durante el XII Congreso de Infectología (SEIP 2026), el Dr. Armién informó que Chile y Panamá desarrollan estudios para determinar el perfil inmunogenético de la enfermedad por hantavirus, base para el desarrollo de anticuerpos monoclonales y vacunas.
Esta colaboración se produce a partir de los estudios de doctorado en la Facultad de Medicina de la Universidad San Sebastián, en Puerto Montt (Chile) de Tybbysay Salinas, afiliada al Departamento de Investigación de Enfermedades Emergentes y Zoonóticas del Instituto Conmemorativo Gorgas de Estudios de la Salud.
Una de sus investigaciones más recientes, publicada en junio de 2026, “revela la existencia de diversidad funcional en la respuesta inmune humoral a la glicoproteína del ortohantavirus andino (ANDV) durante el síndrome cardiopulmonar por hantavirus (SCPH), la cual puede asociarse con respuestas protectoras y contribuir a una respuesta inmune duradera para restringir la infección por ANDV”
Son hallazgos que “brindan información valiosa para el diseño de vacunas y terapias de próxima generación contra los hantavirus”.
Referencia científica: Bravo F, Salinas TP, Kossack C, Gonzalez JT, Giacaman I, Quevedo C, Fuller S, Saavedra F, Aguilera-Pérez C, Aguilera F, Riquelme R, Rioseco ML, Calvo M, Alvarez RA, Pascale JM, Armién B, Navarrete M, Garrido JL and Barria MI (2026) Polyfunctional antibody signature defines protection in Andes hantavirus survival. Front. Immunol. 17:1730584. doi: 10.3389/fimmu.2026.1730584

