El CSIC ha sido el organismo con mayor número de proyectos financiados en España, que ha sido el cuarto país de la Unión Europea en número de acciones financiadas, con un total de 29
Comunicación CIC
Nueve investigadores e investigadoras del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), organismo adscrito al Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, han conseguido ayudas Advanced Grant del Consejo Europeo de Investigación (ERC, por sus siglas en inglés), que suman un total de más de 23 millones de euros
El organismo supera, así, su cifra máxima histórica de financiación en esta categoría de ayudas del ERC, que respaldan proyectos innovadores y disruptivos liderados por investigadores e investigadoras con una alargada trayectoria de excelencia.
Además, en esta convocatoria, el CSIC ha sido el organismo con mayor número de proyectos financiados en España, que ha sido el cuarto país de la Unión Europea en número de acciones financiadas, con un total de 29.
Han conseguido financiación para sus proyectos Liset M. de la Prida, investigadora del Centro de Neurociencias Cajal (CNC), que busca entender cómo el cerebro usa los recuerdos para guiar el comportamiento; Ignacio de la Torre, del Instituto de Historia (IH), que busca determinar las diferencias adaptativas entre especies humanas hace dos millones de años; Julio Escalona, también del IH, que comprobará cómo los lugareños y su percepción del entorno pudieron ser utilizados por las élites para construir sus señoríos; y Juan José Ibáñez, de la Institución Milà i Fontanals (IMF), que reconstruirá tecnologías desaparecidas para estudiar cómo evolucionaron entre hace 45.000 y 7.000 años en Europa y el Próximo Oriente.
También han obtenido una Advanced Grant, Christian Lüscher, del CNC, que estudiará las variables que predisponen a ciertas personas a la adicción a sustancias; Elisa Martí, del Instituto de Biología Molecular de Barcelona (IBMB), que investigará cuáles son los mecanismos biológicos que originan la espina bífida; Javier Parcet, del Instituto de Ciencias Matemáticas (ICMAT), que intentará clasificar un tipo de estructuras matemáticas que describen sistemas complejos en mecánica cuántica; Juli G. Pausas, del Centro de Investigaciones sobre Desertificación (CIDE), que investigará los cambios abruptos en el régimen de incendios que dieron lugar a la biodiversidad mediterránea; y María Ximena Senatore, del Instituto de Ciencias del Patrimonio, que investigará cómo las materialidades han configurado históricamente la presencia humana en la Antártida y qué nos revela este proceso sobre la presencia humana en la Tierra.
Liset M. de la Prida (CNC): Las decisiones recordadas
El proyecto DYNAMEM de Liset M. de la Prida (CNC) busca entender cómo el cerebro utiliza los recuerdos para guiar el comportamiento. El proyecto estudiará cómo circuitos específicos del hipocampo seleccionan y utilizan la información almacenada para guiar la exploración, el aprendizaje y la conducta.
“Nuestra hipótesis es que la memoria no funciona como un archivo estático, sino como un proceso dinámico en el que diferentes representaciones compiten y cooperan para influir en nuestras decisiones. Recordar no es suficiente. El cerebro debe decidir constantemente qué memorias utilizar”, expone la investigadora.
Ignacio de la Torre (IH): Los primeros homínidos tecnológicos
El proyecto ERCEHA de Ignacio de la Torre (IH) comparará la paleobiología, el comportamiento tecnológico y las estrategias de subsistencia de las especies humanas que habitaron África entre hace 2 y 0,5 millones de años atrás para dilucidar la diversidad taxonómica y las diferencias de comportamiento de cada especie durante la Edad de Piedra.
“Nuestro objetivo es determinar si hubo partición de nichos o competencia entre especies humanas, cuánto duró la coexistencia y entre cuántos taxones de homininos, y quiénes fueron los creadores de las primeras tecnologías”, explica el investigador.
Julio Escalona (IH): El conocimiento local y el ascenso de las élites
¿De quién es esta viña? ¿Cuáles son los lindes de este campo? ¿Qué propietarios están disputando por aquel prado? Toda esta información, oral y creada a través de la experiencia de vivir localmente, constituye el Conocimiento Local Denso. A partir de este concepto, el proyecto de Julio Escalona (IH), LivCad, busca comprobar si fue este conocimiento local denso el que proporcionó la información esencial sobre el paisaje y las propiedades de las élites para construir sus señoríos.
“Si esto es así, tendremos que valorar de qué forma el efecto acumulativo de las prácticas cotidianas de las personas corrientes, en miles de localidades, acaba por determinar cómo se configuran las élites de los reinos y, en definitiva, el cuerpo social entero”, señala Escalona.
Juan José Ibáñez (IMF): Tecnologías invisibles para entender la Prehistoria
El proyecto HIDTECH de Juan José Ibáñez (IMF) combinará inteligencia artificial, microscopía tridimensional de alta resolución, arqueología experimental, robótica, proteómica y análisis de ADN antiguo ofrecerán la primera reconstrucción a gran escala de las tecnologías perecederas del pasado y proporcionar una visión más completa e inclusiva de la evolución tecnológica y social de nuestra especie
“Al recuperar las tecnologías invisibles, el proyecto permitirá comprender mejor cómo innovaron nuestros antepasados hace entre 45.000 y 7.000 años en Europa y Próximo Oriente y qué papel desempeñaron distintos grupos sociales en la construcción de las bases tecnológicas de la humanidad”, señala el investigador.
Christian Lüscher (CNC): Los factores de la adicción
¿Por qué algunas personas se vuelven adictas, mientras que otras, expuestas a la misma droga, no pierden el control? Esta es la pregunta que busca responder el proyecto VARIANT, liderado por Christian Lüscher (CNC).
“Observamos un patrón similar en ratones: incluso cuando los animales son genéticamente idénticos, solo un subconjunto se vuelve vulnerable. Esto sugiere que la respuesta reside en cómo la experiencia vital modifica la expresión génica en el cerebro, un mecanismo conocido como epigenética”, explica el investigador. “Para ello, en este estudio Combinaremos modelos conductuales de adicción, registros de dopamina, optogenética, fisiología sináptica y análisis epigenómicos para comprender por qué algunos cerebros se vuelven vulnerables mientras que otros permanecen resilientes”, añade.
Elisa Martí (IBMB): Desentrañando la espina bífida
El proyecto SpinaLogic de Elisa Martí (IBMB) permitirá establecer una conexión directa entre las mutaciones genéticas asociadas a la espina bífida y los procesos celulares que tienen lugar durante el desarrollo embrionario humano. Esta aproximación ayudará a entender mejor cómo se origina la enfermedad.
“Además, pondremos a prueba una hipótesis novedosa: que los problemas de movilidad que presentan muchos pacientes podrían deberse, al menos en parte, a una producción insuficiente de neuronas motoras durante las etapas más tempranas de formación de la médula espinal”, expone la investigadora. “Confirmar esta idea abriría nuevas vías para comprender las secuelas de la enfermedad y, en el futuro, explorar posibles estrategias terapéuticas”, añade.
Javier Parcet (ICMAT): Clasificación matemática para sistemas complejos
El proyecto SMARP de Javier Parcet (ICMAT) estudia las llamadas álgebras de von Neumann, estructuras matemáticas surgidas en los años 20 del siglo pasado para describir sistemas complejos en mecánica cuántica y otras áreas de las matemáticas.
Desde entonces, una de las grandes ambiciones de este campo ha sido clasificarlas: saber cuándo dos de estas estructuras son esencialmente la misma y cuándo son verdaderamente distintas. “Como ocurre con los elementos químicos en la tabla periódica, el reto consiste en encontrar las propiedades que permiten ordenar un universo enorme de objetos y reconocerlos por sus rasgos fundamentales”, indica Parcet.
Juli G. Pausas (CIDE): La biodiversidad del fuego
Entender el papel del fuego moldeando la diversidad global a lo largo del tiempo, especialmente en la región mediterránea. Este es el principal objetivo del proyecto FireShifts, liderado por Juli G. Pausas (CIDE). En concreto, el proyecto aspira a identificar cambios bruscos en la frecuencia y la intensidad de los incendios que tuvieron consecuencias evolutivas sobre las plantas mediterráneas, en concreto sobre su capacidad de sobrevivir y adaptarse al fuego.
“Para ello, combinamos estudios filogenómicos avanzados, que permiten reconstruir la historia evolutiva de los grupos de plantas a partir del análisis de grandes cantidades de información genética,con estudios de campo y laboratorio, que permitirán obtener información sobre las diferentes respuestas de las plantas al fuego”, expone el investigador. “Todo ello nos permitirá detectar momentos estelares en la historia del fuego en la Tierra”, añade.
María Ximena Senatore (INCIPIT): Los objetos que colonizan la Antártida
El proyecto AWAY de María Ximena Senatore (INCIPIT) busca mostrar que la Antártida, que es idealizada como un paisaje vacío y prístino es el resultado de un proceso histórico complejo de larga duración. Para ello emprende el primer estudio materialmente fundamentado, a escala continental y de larga duración, sobre la presencia humana en la Antártida desde comienzos del siglo XIX hasta la actualidad.
“En la Antártida las personas rotan, pero las cosas permanecen. Desde esta perspectiva, AWAY adopta una premisa fundamental: las cosas colonizan”, señala Senatore. “El proyecto analizará cómo las relaciones entre objetos, han configurado territorios, memorias y futuros en el continente antártico”, añade.
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