El rector José Emilio Moreno y el director del Instituto de Geociencias de la UP, magíster Néstor Luque, ofrecieron reflexiones para avanzar hacia un país que se debe construir sobre el conocimiento
Con información de la UP | UP Hacia La Luz | Alfredo Melendez Moulton Fotos: Frank Summers
En el marco de la conmemoración de los 123 años de la separación de Panamá de Colombia (3 de noviembre), realizado en la Plaza de la Bandera de la Universidad de Panamá, tanto su rector, el doctor José Emilio Moreno Ramos, como el orador oficial, el director del Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá, magíster Néstor A. Luque, pidieron ver la ciencia y el conocimiento como pilares de la soberanía y de la transformación nacional.
«La soberanía nacional no debe entenderse únicamente desde la independencia política, sino también desde la capacidad de generar conocimientos y encontrar soluciones propias a los problemas nacionales.
“La soberanía se construye, además de con el civismo, con el conocimiento. Si un país no tiene investigación, no puede resolver sus propios problemas; si otro es el que tiene que venir a resolver nuestros propios problemas, no somos soberanos”, expresó Moreno Ramos.
La Universidad de Panamá en la historia de la República

El máximo representante de la primera casa de estudios superiores del país también hizo un recorrido por los antecedentes históricos de la Universidad de Panamá, recordando que su creación ya estaba contemplada en los primeros años de la República.
Mencionó que desde 1904 se planteó la construcción de edificios para una universidad y que posteriormente, en 1906 y 1907, surgieron nuevas iniciativas que no llegaron a concretarse. No fue hasta 1935 cuando se hizo realidad este proyecto, durante la administración del presidente Harmodio Arias Madrid, con Octavio Méndez Pereira como su primer rector.
Moreno Ramos resaltó que, desde su fundación, la Universidad de Panamá ha mantenido un papel trascendental en el desarrollo nacional, formando profesionales, impulsando la investigación y contribuyendo a la transformación de la sociedad.
Asimismo, reconoció la destacada labor del Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá, especialmente por su respuesta ante el sismo registrado el pasado 9 de octubre.
Recordó que, pocos minutos después del movimiento telúrico, pudo observar personalmente cómo su equipo de especialistas continuaba trabajando para ofrecer información y resultados oportunos a la población panameña, aun en medio de la preocupación y el temor que generó el acontecimiento.
Más recursos para la Universidad de Panamá

En ese sentido, hizo un llamado a las autoridades gubernamentales y a quienes tienen la responsabilidad de tomar decisiones presupuestarias para que se otorgue un mayor respaldo económico a la Universidad de Panamá, incluyendo sus institutos, facultades, centros regionales, extensiones y programas anexos. “Imagínense cómo lo hubiese hecho el Instituto de Geociencias con un mejor presupuesto, con un mejor equipo y con mejores instalaciones”, manifestó, al reconocer que sus especialistas han realizado una labor excelente con los recursos disponibles.
El rector también destacó que la ciencia, la tecnología, la innovación y las ciencias sociales son indispensables para fortalecer la autonomía nacional y enfrentar los desafíos de la sociedad contemporánea. Por ello, enfatizó que hacer patria no solamente significa defender los símbolos y valores nacionales, sino también contribuir al desarrollo del país mediante la generación de conocimientos.
“Hacer patria también es hacer investigación, hacer docencia. Hacer patria significa estudiar, aprender, tomar decisiones y asumir ese compromiso con nuestra sociedad a través del conocimiento”, expresó, al dirigir un mensaje especial a los estudiantes y a toda la comunidad universitaria.
La independencia del conocimiento y la prevención sísmica

El director del Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá, magíster Néstor A. Luque, tuvo a su cargo el discurso como orador oficial, durante el cual presentó una reflexión sobre el significado histórico de esta fecha y los desafíos que enfrenta el país para consolidar su soberanía..
Uno de los aspectos centrales de su discurso fue la necesidad de que Panamá alcance una verdadera independencia del conocimiento, especialmente en materia científica y geológica.
Luque sostuvo que un país que desconoce lo que existe debajo de su suelo, que no estudia sus fallas geológicas y que no conoce suficientemente sus aguas y costas, continúa dependiendo de información y conocimientos externos para comprender su propio territorio.
Como ejemplo de esta realidad, recordó el sismo de magnitud 7.5 registrado el 9 de octubre, que provocó importantes desplazamientos del terreno en el sistema de fallas del sur del país. Indicó que, durante las semanas posteriores al evento, los especialistas del Instituto de Geociencias documentaron más de 1,150 réplicas sísmicas.
Asimismo, destacó que el reducido número de víctimas mortales no fue producto del azar, sino de una combinación de factores relacionados con la profundidad del movimiento, la distancia, las características de las fallas, las construcciones y el monitoreo sísmico.
El académico también advirtió sobre la circulación de información falsa durante la emergencia, particularmente una lista de supuestas personas fallecidas, y recordó que “también se defiende la patria diciendo la verdad”, al hacer un llamado a la población a compartir información verificada y evitar la desinformación.
El mapa de las capacidades de Panamá en alerta sísmica temprana
En cuanto a las necesidades del país, informó que Panamá cuenta con 65 estaciones sísmicas, aunque no todas operan al 100 % de su capacidad.
Señaló que se requiere una inversión estimada entre 1.5 y 3 millones de dólares para establecer un sistema nacional de alerta temprana sísmica, que permita ofrecer segundos valiosos de anticipación a la población ante un evento de esta naturaleza.
Tres propuestas para fortalecer el país

El director del Instituto de Geociencias planteó tres acciones fundamentales para avanzar hacia un Panamá más preparado y con mayor capacidad de decisión:
1. Financiar un sistema nacional de alerta temprana sísmica, incorporándolo de manera permanente al presupuesto del Estado y no únicamente como una medida de emergencia después de cada movimiento telúrico.
2. Ordenar el territorio con fundamento científico, utilizando mapas de amenazas geológicas para determinar dónde y cómo deben construirse escuelas, hospitales, viviendas y nuevas comunidades.
3. Formar nuevas generaciones de profesionales en ciencias de la Tierra, promoviendo el interés de los jóvenes por la investigación científica y fortaleciendo las capacidades del Instituto de Geociencias.
Luque manifestó que la soberanía nacional no debe limitarse a los acontecimientos históricos que marcaron la separación de España, la separación de Colombia y la recuperación del Canal de Panamá, sino que debe proyectarse hacia el conocimiento, la investigación y la capacidad de proteger el territorio.
“Nos dejaron un país, no nos dejaron terminado el proyecto”, expresó, al invitar a las nuevas generaciones a asumir la responsabilidad de continuar construyendo una nación más preparada, consciente de sus recursos y comprometida con su futuro.
Concluyó su mensaje con una reflexión sobre el papel de cada ciudadano en la construcción nacional: “La pregunta no es si Panamá se mueve, la pregunta es si nos movemos nosotros”, y cerró con un llamado a seguir trabajando por el país:
¡Que viva Panamá y que viva sobre todo el Panamá que todavía nos falta por construir!
Con información de la UP | UP Hacia La Luz | Alfredo Melendez Moulton Fotos: Frank Summers

