El cáncer bucal afecta con gran frecuencia los tejidos de la lengua, pero también puede afectar el piso de la boca, los carrillos, la encía, labios y el paladar
Redacción LWS con información del Minsa | ICGES
El Ministerio de Salud (Minsa), al analizar la mortalidad por cáncer oral en Panamá entre 2015 y 2021, determinó que la orofaringe concentró el mayor número de casos: 14.6%, seguido de nasofaringe (12%), hipofaringe (7.2%) y amígdalas (5.3%)
El cáncer oral incluye labios, lengua, encía, suelo de la boca, parótida y glándulas salivales y se define como «una neoplasia maligna que se origina en el labio o la cavidad bucal. Tradicionalmente se define como carcinoma de células escamosas (CCEE), ya que en la zona dental, el 90 % de los cánceres se originan histológicamente en las células escamosas».
Documento del Instituto Gorgas explica que el cáncer bucal ocurre cuando las células en la cavidad bucal desarrollan cambios (mutaciones) en su ADN o información genética.
Estas mutaciones permiten el crecimiento y división descontrolado de las células alteradas que van reemplazando las células sanas.
La acumulación de estas células cancerosas en la boca forma un tumor. Con el tiempo estas células pueden diseminarse a otras áreas de la cabeza y cuello o a otras partes del cuerpo haciendo metástasis y pudiendo causar la muerte.
El cáncer más prevalente y común en la cavidad bucal es el carcinoma de células escamosas y se origina de las células del tejido epitelial de la mucosa bucal y encía.
Alrededor del 95% de los cánceres en la cavidad bucal son carcinomas de células escamosas y estos cánceres se subdividen en base a la semejanza que conservan de las células sanas: altamente diferenciado, moderadamente diferenciado y pobremente diferenciado.
El cáncer bucal afecta con gran frecuencia los tejidos de la lengua, pero también puede afectar el piso de la boca, los carrillos, la encía, labios y el paladar.
El cáncer bucal de células escamosas puede presentarse en diferentes formas clínicas: con la apariencia de una leucoplasia, leucoplasia verrugosa, eritroleucoplasia o una eritroplasia, pudiéndose convertir eventualmente en una úlcera con apariencia necrótica y bordes indurados irregulares o en una masa exofítica de base ancha con una superficie verrugosa o relativamente lisa.
Al ser traumatizado, el cáncer bucal de células escamosas suele sangrar con facilidad. El cáncer bucal de células escamosas generalmente es indoloro a menos que se infecte. Las lesiones de gran tamaño pueden llegar a interferir con el habla, la masticación o la deglución».
El cáncer oral es dos o tres veces más frecuente en hombres que en mujeres en la mayoría de los grupos étnicos.
Llamado a mantener la salud bucal

La doctora Marisol Vásconez, del Centro de Salud de Agua Buena de Chilibre, en la Región de Salud de Panamá Norte, hizo un llamado a la población a mantener una vigilancia permanente de la salud de la boca.
La especialista recomendó prestar atención a señales como ardor o sensación de quemazón, resequedad y la aparición de lesiones o cambios nuevos en la cavidad oral.
“Es muy importante en casa examinarse, mirarse la boca, detectar si hay algo nuevo que usted antes no había visto y acudir para recibir atención”, señaló Vásconez.
La evaluación, explicó, no debe limitarse a los dientes. También es necesario revisar los tejidos blandos de la cavidad oral, donde pueden aparecer lesiones que requieren valoración y seguimiento profesional.
Vásconez también alertó sobre los hábitos relacionados con el consumo de cigarrillos y destacó la preocupación por el uso de cigarrillos electrónicos o vaper entre la población joven.
La especialista señaló que los hábitos vinculados al cigarrillo están relacionados con factores de riesgo para el desarrollo del cáncer y recomendó evitar estas prácticas como parte de las medidas de prevención.
Entre las recomendaciones dirigidas a la población se encuentran mantener una alimentación rica en frutas y vegetales, practicar una adecuada higiene oral y acudir periódicamente a controles médicos y odontológicos.
Vásconez recomendó realizar estas evaluaciones al menos dos veces al año, con el objetivo de identificar oportunamente cualquier alteración.
El mensaje preventivo es claro: una lesión nueva o un cambio persistente en la boca no debe ignorarse. La consulta oportuna permite realizar una evaluación, establecer el manejo correspondiente y, cuando sea necesario, referir al paciente a un especialista.
Redacción LWS con información del Minsa | ICGES

