Presentada en la Conferencia Mundial de la Sociedad de Medicina Materno-Fetal, la hoja de ruta mundial para los trastornos hipertensivos del embarazo de 2026 a 2035 y más allá establece acciones coordinadas en materia de investigación e innovación, orientación clínica mundial, acceso a medicamentos y diagnósticos, implementación, promoción y rendición de cuentas
Comunicado OMS
La Organización Mundial de la Salud (OMS) y sus socios presentaron hoy una nueva hoja de ruta mundial para abordar los trastornos hipertensivos del embarazo, incluida la preeclampsia , que afectan a millones de mujeres cada año.
Estos trastornos siguen figurando entre las principales causas de muerte y enfermedad grave en mujeres embarazadas y sus bebés, con trágicas consecuencias a largo plazo para sus familias.
Se estima que los trastornos hipertensivos complican entre el 10 % y el 15 % de los embarazos en todo el mundo. Son responsables de alrededor del 16 % de las muertes maternas a nivel mundial, lo que se traduce en aproximadamente 42 000 fallecimientos anuales, además de más de 500 000 muertes fetales y neonatales.
En muchos países, las mujeres aún carecen de acceso fiable a mediciones básicas de la presión arterial, análisis de proteínas en la orina y medicamentos esenciales, como aspirina, antihipertensivos y sulfato de magnesio.
Los sistemas de derivación deficientes, la escasez de personal sanitario capacitado y los limitados servicios obstétricos de urgencia pueden retrasar aún más la atención médica vital.
“La preeclampsia puede desarrollarse en cualquier embarazo. Que sea mortal depende de si se controló la presión arterial de la mujer a tiempo y de si tuvo acceso a atención de emergencia de calidad cuando la situación se agravó”, declaró la Dra. Pascale Allotey, directora del Departamento de Salud Sexual, Reproductiva, Materna, Infantil, Adolescente y Envejecimiento de la OMS.
“Esta hoja de ruta aúna investigación, medicamentos, guías clínicas, sistemas de salud y acción política para que las posibilidades de una mujer de sobrevivir al embarazo y tener un bebé no dependan de su lugar de residencia”.
Hoja de ruta mundial para los trastornos hipertensivos

Presentada en la Conferencia Mundial de la Sociedad de Medicina Materno-Fetal, la hoja de ruta mundial para los trastornos hipertensivos del embarazo de 2026 a 2035 y más allá establece acciones coordinadas en materia de investigación e innovación, orientación clínica mundial, acceso a medicamentos y diagnósticos, implementación, promoción y rendición de cuentas.
La hoja de ruta pone de manifiesto una notable brecha en materia de innovación entre la magnitud del problema y la falta de medicamentos desarrollados y aprobados específicamente por los organismos reguladores para la prevención o el tratamiento de la preeclampsia o la eclampsia.
La inversión en investigación se ha centrado principalmente en el diagnóstico, con una inversión insuficiente crónica en nuevas opciones de prevención y tratamiento.
Para cambiar esta situación, la OMS reunió a más de 140 socios en una cumbre mundial en mayo de 2026 para identificar y responder 20 preguntas de investigación prioritarias que orienten la inversión futura para predecir, detectar y tratar los trastornos hipertensivos durante el embarazo.
En los países de ingresos bajos y medianos, las deficiencias en la atención prenatal, los medicamentos, los diagnósticos, el personal sanitario capacitado y los servicios de emergencia hacen que las mujeres tengan más probabilidades de desarrollar complicaciones graves o morir. Las mujeres afectadas por la pobreza, las crisis humanitarias, el aislamiento geográfico y otros desafíos se enfrentan a riesgos particularmente elevados.
La preeclampsia también puede tener consecuencias para las madres mucho después del parto. Las mujeres afectadas por trastornos hipertensivos del embarazo corren un mayor riesgo de desarrollar hipertensión crónica, enfermedades cardiovasculares, accidentes cerebrovasculares y enfermedades renales en el futuro, mientras que los niños expuestos durante el embarazo pueden correr un mayor riesgo de parto prematuro y enfermedades cardiovasculares y metabólicas a largo plazo.
La OMS pide a los gobiernos, financiadores, investigadores, profesionales de la salud, la industria, la sociedad civil y los socios para el desarrollo que armonicen la inversión y la acción en torno a un objetivo: garantizar que las intervenciones probadas y las futuras innovaciones lleguen a las mujeres y los bebés que más las necesitan.
Comunicado OMS

