Uno de los principales desafíos del país es reducir la dependencia de los donantes de reposición y consolidar una cultura de donación voluntaria y recurrente que garantice reservas suficientes durante todo el año
Con información de Minsa | CSS | OPS | OMS
El Día Mundial del Donante de Sangre se celebra cada 14 de junio para agradecer a los donantes voluntarios y sensibilizar a la población sobre la necesidad permanente de contar con sangre segura, suficiente y accesible para quienes la necesitan.
En esta oportunidad, Panamá fue designada sede regional de la conmemoración de la fecha, en reconocimiento a los esfuerzos por fortalecer los sistemas de sangre segura y avanzar hacia modelos sustentados en la donación voluntaria, altruista y recurrente.
Actualmente, poco más de la mitad de las donaciones de sangre en la región —alrededor del 51,5%— proviene de donantes voluntarios. El resto corresponde, en gran medida, a donaciones por reposición, realizadas por familiares o allegados de pacientes, lo que limita la disponibilidad de un suministro suficiente, estable y previsible, dijo la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en comunicado.
“Aunque la región ha registrado avances en los últimos años, los datos muestran importantes diferencias en la disponibilidad de sangre entre países y desafíos persistentes para alcanzar sistemas de sangre sostenibles. En promedio, se registran alrededor de 15 donaciones por cada 1.000 habitantes, por debajo de los niveles necesarios para lograr la autosuficiencia en muchos países”, alertó la OPS.
“Las transfusiones de sangre son esenciales para la atención de emergencias, partos complicados, intervenciones quirúrgicas y el tratamiento de enfermedades crónicas. Sin embargo, la dependencia de donaciones por reposición, si bien responde a necesidades inmediatas, no asegura la continuidad del abastecimiento ni permite una adecuada planificación de los servicios.
En contraste, los países que consolidan modelos basados en donantes voluntarios y regulares logran un suministro más estable, reducen riesgos transfusionales y fortalecen la capacidad de respuesta de sus sistemas de salud”, explica el organismo.

Sangre segura: un compromiso
El lanzamiento de Panamá como sede regional del Día Mundial del Donante de Sangre ha reunido al Ministerio de Salud (Minsa), la Caja de Seguro Social (CSS) y la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS), con el respaldo del Despacho de la Primera Dama, en una alianza orientada a fortalecer la gobernanza, el financiamiento y la coordinación de los servicios de sangre, garantizando una respuesta más eficiente y equitativa a las necesidades de la población.
El viceministro encargado de Salud, Julio Arosemena, invitó a las personas a convertirse en donantes voluntarios y periódicos, destacando que la disponibilidad de sangre segura es fundamental para la atención de emergencias, cirugías, tratamientos oncológicos y otras intervenciones médicas.
La doctora Erika Zhong, jefa del Departamento de Medicina Transfusional y Servicios de Sangre del Minsa, recordó que una sola unidad de sangre puede salvar hasta tres vidas adultas o hasta ocho vidas pediátricas mediante el aprovechamiento de sus diferentes componentes.
La especialista señaló que uno de los principales desafíos del país es reducir la dependencia de los donantes de reposición y consolidar una cultura de donación voluntaria y recurrente que garantice reservas suficientes durante todo el año.
«La sangre no se puede fabricar; su disponibilidad depende exclusivamente de la solidaridad de las personas que deciden donar voluntariamente», enfatizó.
Coordinación para fortalecer el sistema

Las autoridades coincidieron en la necesidad de fortalecer la articulación entre las instituciones públicas, el sector privado y los organismos internacionales para optimizar la captación, distribución y uso de los componentes sanguíneos.
Ana Rivière-Cinnamond, representante de la OPS/OMS en Panamá, destacó la importancia de promover la donación voluntaria y recurrente como una acción capaz de salvar la vida de quienes más lo necesitan.
Resaltó el lema de la campaña 2026: «Una gota de humanidad. Donemos sangre. Salvemos vidas», un mensaje que pone en el centro la solidaridad humana y el impacto que puede generar cada donación.
La Caja de Seguro Social (CSS) realizará este sábado 13 de junio una gran colecta de sangre en el primer nivel de AltaPlaza Mall, en horario de 11:00 a.m. a 4:00 p.m. La coordinadora técnica nacional de Medicina Transfusional y Banco de Sangre de la CSS, licenciada Omara Domínguez, destacó que los 13 bancos de sangre de la Institución mantienen actualmente las unidades necesarias para atender la demanda hospitalaria gracias al trabajo proactivo y a la respuesta positiva de las empresas privadas, universidades, ministerios y población en general que acuden a las campañas de donación voluntaria de sangre.
OMS: persisten desigualdades en el acceso a sangre segura

Nuevos datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) muestran un progreso sostenido hacia un suministro de sangre más seguro a nivel mundial, pero también ponen de manifiesto las persistentes desigualdades en el acceso a sangre segura y las deficiencias en la gobernanza, la financiación y la regulación de los sistemas sanguíneos, dijo la OMS en comunicado.
Los datos recopilados en 132 países revelan que las donaciones de sangre a nivel mundial aumentaron en casi un 19 % entre 2013 y 2023. Los donantes voluntarios y no remunerados siguieron impulsando este progreso, representando más del 85 % de los aproximadamente 120 millones de donaciones de sangre recibidas en 2023.
A pesar de estos avances, el acceso a sangre y productos sanguíneos seguros sigue siendo muy desigual en todo el mundo.
Muchos pacientes —incluidas mujeres que sufren hemorragias potencialmente mortales durante el parto, niños con anemia grave, víctimas de traumatismos o quemaduras, pacientes sometidos a cirugía y personas con afecciones como la anemia falciforme, la talasemia, la hemofilia, las inmunodeficiencias y ciertos tipos de cáncer— aún carecen de acceso fiable a sangre segura y transfusiones que les salven la vida, especialmente en los países de bajos ingresos.
«Nadie debería morir por falta de sangre segura cuando se necesita», declaró el Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS.
«Estos datos muestran un progreso alentador, en particular la creciente contribución de los donantes de sangre voluntarios y no remunerados en todo el mundo —la piedra angular de un suministro de sangre seguro y sostenible—, pero también nos recuerdan que el lugar donde vive una persona puede determinar si tiene acceso a la transfusión de sangre que necesita.
Los gobiernos deben seguir invirtiendo en sistemas nacionales de sangre sólidos y sostenibles, y apoyando a los donantes de sangre voluntarios y no remunerados, cuya generosidad salva millones de vidas cada año».
Desigualdades persistentes en la disponibilidad de sangre
Aunque los países de altos ingresos representan solo el 15 % de la población mundial, recolectan el 36 % de todas las donaciones de sangre a nivel mundial. En contraste, muchos países de bajos ingresos siguen enfrentando escasez de suministro de sangre debido a la financiación limitada, la infraestructura deficiente, las barreras logísticas y la insuficiente captación de donantes.
Las tasas de donación de sangre varían drásticamente entre países, oscilando entre 0,4 y 53 donaciones por cada 1000 habitantes. Veinticuatro países informaron haber recolectado menos de 5 donaciones de sangre por cada 1000 habitantes, lo que refleja graves limitaciones para proporcionar transfusiones oportunas a los pacientes que las necesitan.
La proporción de sangre recolectada de donantes voluntarios y no remunerados también varía considerablemente según el nivel de ingresos de los países. Mientras que estas donaciones representan el 98,4 % del total de donaciones de sangre en los países de altos ingresos, la cifra desciende al 63,4 % en los países de bajos ingresos, donde los sistemas de salud a menudo tienen dificultades para mantener un suministro de sangre adecuado y fiable.
Se necesita una gobernanza y una financiación más sólidas.
La seguridad de la sangre depende de una gobernanza y regulación sólidas de los sistemas sanguíneos, así como de la participación y el compromiso constantes de los donantes. Un análisis de la OMS revela que casi un tercio de los países aún carecen de legislación específica para garantizar la seguridad y la calidad de la sangre y sus derivados.
Solo el 64 % de los países informan tener sistemas de inspección periódica de los servicios sanguíneos, el 62 % cuenta con sistemas de licenciamiento y apenas el 40 % indica que al menos algunos servicios de transfusión sanguínea están acreditados, lo que pone de manifiesto importantes deficiencias en el aseguramiento de la calidad a lo largo de toda la cadena de suministro de sangre segura.
La financiación sostenible sigue siendo un reto importante. Más de uno de cada siete países informó no contar con asignaciones presupuestarias gubernamentales específicas ni mecanismos de recuperación de costes para los servicios de transfusión sanguínea, lo que genera preocupación sobre la sostenibilidad a largo plazo del suministro nacional de sangre.
La OMS publica este nuevo conjunto de datos antes del Día Mundial del Donante de Sangre, que se celebra anualmente el 14 de junio. La campaña de este año, bajo el lema « Una gota de humanidad. Dona sangre. Salva vidas », reconoce la contribución de los donantes de sangre voluntarios y no remunerados, y destaca cómo cada donación de sangre ayuda a los pacientes necesitados, fortalece a las comunidades y contribuye a la resiliencia de los sistemas de salud.
Comunicado OMS

