Estudio de la Fundación Renal Española identifica cómo evitar la formación de coágulos durante la hemodiálisis

agosto 6, 2026
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La investigación, publicada en la revista Nefrología ha analizado más de 186.000 sesiones de hemodiálisis realizadas a 1.757 pacientes en 15 centros de la Fundación Renal Española para identificar qué factores favorecen la formación de coágulos en el dializador y en las líneas de diálisis, así como su impacto en la eficacia del tratamiento

Con información de la Fundación Renal Española

Un estudio liderado por la Fundación Renal Española ha identificado los principales factores que desencadenan la coagulación del circuito extracorpóreo durante la hemodiálisis, una complicación poco frecuente que, cuando se produce, puede reducir la eficacia del tratamiento y afectar a la seguridad de los pacientes.

La investigación, publicada en la revista Nefrología, analizó 186.637 sesiones de hemodiálisis correspondientes a 1.757 pacientes atendidos en 15 centros de diálisis de la Fundación Renal Española entre enero de 2023 y febrero de 2024. Se trata de uno de los mayores estudios realizados hasta la fecha sobre esta complicación en condiciones de práctica clínica habitual.

¿Qué ocurre cuando se forman coágulos durante la diálisis?

Durante la hemodiálisis, la sangre sale temporalmente del organismo, pasa por un filtro que la limpia y vuelve de nuevo al paciente. En ocasiones pueden formarse pequeños coágulos dentro del circuito por el que circula la sangre.

Aunque esto ocurre en menos del 4 % de las sesiones, cuando sucede puede obligar a interrumpir el tratamiento antes de tiempo y hacer que el paciente reciba una dosis de diálisis inferior a la necesaria, lo que puede repercutir negativamente en su salud.

¿Qué factores aumentan el riesgo?

El análisis permitió identificar varios factores asociados a un mayor riesgo de coagulación del circuito extracorpóreo durante la hemodiálisis.

Entre ellos destacan la realización de la sesión sin anticoagulación cuando esta está indicada, el uso de un catéter venoso central como acceso vascular —siendo la fístula arteriovenosa el acceso vascular de elección siempre que sea posible— y la utilización de dializadores de mayor superficie en determinados perfiles de pacientes.

Por el contrario, el estudio muestra que una adecuada utilización de la heparina sódica y de bajo peso molecular, ajustada a las características y necesidades de cada paciente, contribuye a mantener el circuito permeable y reduce el riesgo de formación de coágulos. Asimismo, los investigadores observaron que las técnicas de hemodiafiltración frente a la hemodiálisis convencional se asocian con un funcionamiento más estable del circuito y menos coagulación durante la sesión.

No todos los pacientes son iguales

Uno de los hallazgos más relevantes del estudio fue comprobar que cada paciente tiene un riesgo diferente de desarrollar esta complicación.

Esto significa que aplicar el mismo tratamiento a todos no siempre es la mejor opción. Adaptar la dosis de anticoagulantes, elegir el acceso vascular más adecuado y seleccionar la técnica de diálisis más apropiada para cada persona puede contribuir a que el tratamiento sea más seguro y eficaz.

Hacia una diálisis cada vez más personalizada

Los investigadores destacan que la coagulación del circuito es una complicación poco frecuente, pero con un impacto importante porque disminuye la eficacia de la diálisis.

Los resultados apoyan un modelo de medicina personalizada, en el que las decisiones sobre el tratamiento se adapten a las características de cada paciente para mejorar la calidad asistencial y reducir complicaciones. Además, ponen de manifiesto el valor de analizar los datos generados en la práctica clínica diaria para seguir mejorando la atención a las personas con enfermedad renal.

Con información de la Fundación Renal Española