Cardiólogos e instituciones pidieron reforzar las estrategias durante una sesión especial en el Senado de España que reunió a voces expertas
Con información de SEC y FEC
La Sociedad Española de Cardiología (SEC) y la Fundación Española del Corazón (FEC) exhortaron a reforzar la prevención secundaria cardiovascular para reducir el riesgo de nuevos eventos en las personas que ya han sufrido un infarto, un ictus u otro evento cardiovascular.
El exhorto tuvo lugar durante una jornada celebrada en el Senado de España que reunió a expertos sanitarios, senadores y representantes institucionales para analizar uno de los principales retos de la salud cardiovascular: qué ocurre con el paciente después de superar un primer evento y cómo mantener controlado su riesgo a largo plazo.
Durante la sesión se realizaron mediciones de riesgo cardiovascular a los senadores a través de un dispositivo móvil con el objetivo de poner de relieve la importancia de conocer y controlar los principales factores de riesgo.
Más de 1,59 millones de personas fallecieron en 2023 en Europa por enfermedades cardiovasculares, según los últimos datos disponibles en Eurostat. En España, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), se produjeron en 2025 más de 113.000 fallecimientos por esta causa, siendo responsables estas patologías de más del 25% del total de defunciones en el país.
Las enfermedades cardiovasculares plantean un desafío fundamental: proteger a quienes ya han sufrido un primer evento y continúan expuestos a un elevado riesgo cardiovascular. Superar el episodio agudo no significa que el riesgo haya desaparecido.
Uno de cada cuatro pacientes que ha tenido un infarto de miocardio experimenta otro en los dos años siguientes, mientras que los pacientes con antecedentes de ictus o ataque isquémico transitorio presentan un riesgo acumulado cercano al 13% de tener nuevos eventos en los cinco años posteriores.
Evitar nuevos eventos cardiovasculares
La prevención secundaria busca evitar que el paciente vuelva a sufrir un nuevo evento, actuando de forma sostenida sobre los factores de riesgo modificables que siguen amenazando su salud y manteniendo un tratamiento y seguimiento adecuado.
Tras un primer evento pueden persistir factores como el colesterol LDL elevado, la hipertensión, la diabetes, la obesidad, el tabaquismo, el sedentarismo o una adherencia insuficiente al tratamiento.
Estos factores pueden coexistir y potenciarse entre sí, configurando un riesgo cardiovascular residual que requiere una actuación continuada.
Por ello, los expertos han destacado que avanzar en prevención secundaria implica consolidar estrategias de seguimiento capaces de mantener el control del riesgo a largo plazo, promover hábitos de vida saludables y favorecer una actuación precoz cuando sea necesario.
“Después de un primer evento cardiovascular, el riesgo de sufrir un nuevo episodio no desaparece, por lo que es fundamental mantener un seguimiento para asegurarnos del adecuado control de los factores de riesgo y actuar de forma precoz cuando sea necesario», dijo el Dr. Andrés Íñiguez, presidente de la FEC
De las estrategias a su aplicación en la práctica
El impulso a la prevención secundaria coincide con un momento especialmente relevante para la salud cardiovascular tanto en España como en Europa.
Durante la jornada se han analizado las estrategias ya existentes y los pasos necesarios para seguir avanzando en su implementación y conseguir que sus objetivos se traduzcan de manera efectiva en la práctica clínica.
España cuenta desde 2022 con la Estrategia en Salud Cardiovascular del Sistema Nacional de Salud (ESCAV), que establece una hoja de ruta común para mejorar la salud cardiovascular desde un abordaje integral.
Entre sus líneas de actuación se encuentran el impulso de la prevención secundaria y la rehabilitación cardiaca, el control de los factores de riesgo y la continuidad asistencial.
El reto pasa ahora por seguir avanzando en la implementación de estas líneas, reforzando la coordinación asistencial y extendiendo las mejores prácticas para favorecer un control sostenido del riesgo cardiovascular en todo el territorio.
En este sentido, el Dr. Ignacio Fernández-Lozano, presidente de la SEC, afirma que “la prevención secundaria requiere una atención coordinada y continuada, por lo que es esencial reforzar la colaboración entre Atención Primaria y Cardiología para garantizar un seguimiento adecuado y actuar de forma precoz.
“Debmos avanzar hacia modelos de atención más homogéneos en todo el territorio, compartiendo buenas prácticas y estableciendo objetivos comunes que permitan reducir desigualdades y garantizar una prevención secundaria de calidad para todos los pacientes, independientemente de la comunidad autónoma en la que vivan”.
A este marco nacional se suma el Safe Hearts Plan, aprobado por la Comisión Europea en diciembre de 2025, que articula sus actuaciones en torno a tres grandes pilares: prevención; detección precoz y cribado; y tratamiento y atención.
Además, incorpora medidas transversales orientadas a reducir las desigualdades e impulsar la investigación y la innovación.
Con información de SEC y FEC

