Terremoto en Panamá: Cuidar la salud mental de niños, niñas y adolescentes

octubre 29, 2026
Al encontrarse el cerebro infantil en pleno desarrollo, las vivencias asociadas al temor, la pérdida o la incertidumbre pueden activar de forma prolongada los sistemas biológicos del estrés

Nota e imagen: Doralys Cervantes CSS

Tras la ocurrencia de un evento sísmico de gran magnitud, como el ocurrido el 9 de octubre en Panamá, la estabilidad emocional de la población se ve fuertemente afectada y es la niñez uno de los sectores más vulnerables.

La licenciada Kadia Herrera, psicóloga del Centro de Atención de Prevención y Promoción de la Salud (CAPPS) de Los Nogales, advirtió que estos sismos alteran de manera significativa la sensación de seguridad en niños, niñas y adolescentes.

De acuerdo con la especialista, al encontrarse el cerebro infantil en pleno desarrollo, las vivencias asociadas al temor, la pérdida o la incertidumbre pueden activar de forma prolongada los sistemas biológicos del estrés, situación que desencadena alteraciones en el patrón de sueño, problemas de atención y dificultades en la regulación emocional.

Reacciones diferenciadas según la etapa de desarrollo

Explicó Herrera que las secuelas psicológicas varían según la edad del menor:

En la primera infancia (bebés hasta los 6 años), el evento es percibido como una amenaza directa sin comprender su origen geológico.

Por su parte, los niños en edad escolar (7 a 12 años) comprenden que el peligro es real y temen que vuelva a ocurrir una tragedia.

Finalmente, en la adolescencia (13 a 18 años), la ansiedad suele canalizarse a través de cambios bruscos de humor, enojo, apatía o aislamiento social.

Reiteró que la atención de la salud mental infantil tras una emergencia sísmica no debe postergarse, por lo que instó a los padres de familia y cuidadores a acudir con un profesional de la salud ante la presencia persistente de estas señales de alerta.

Nota e imagen: Doralys Cervantes CSS