Venezuela bajo la sombra de una nueva tragedia natural: editorial de la Gaceta Médica de Caracas

septiembre 8, 2026
Cerca de 59.000 edificios resultaron dañados o destruidos en los dos terremotos que azotaron Venezuela Foto: Archivo
La tragedia nacional a consecuencia de los terremotos obliga a la orientación de una reconstrucción consistente, basada en lecciones aprendidas, que incluyan el respeto a las normas antisísmicas de construcción, la evaluación de los terrenos seleccionados y la recuperación de las capacidades de los entes de atención inmediata

Por: Dr. Enrique Santiago López-Loyo

Este editorial corresponde al volumen 134 (Julio-septiembre 2026) de la Gaceta Médica de Caracas, órgano de divulgación científico de la ANM de Venezuela. Es autoría del Dr. Enrique López Loyo, editor en Jefe de la Gaceta Médica de Caracas. Individuo de Número Sillón XXXI de la Academia Nacional de Medicina de Venezuela

El 24 de junio de 2026, siendo las 6:04 minutos de la tarde se produjeron dos terremotos consecutivos, el primer sismo de magnitud 7.2 en la escala internacional de Richter con epicentro a 23 kilómetros de la Ciudad de San Felipe, estado Yaracuy, a una profundidad de 20,3 km y el segundo sismo de magnitud 7.5, se produjo solo 39 segundos después, con epicentro a 28 kilómetros de Yumare, también en el estado Yaracuy, con una profundidad más superficial a solo 10 km.

Esto se denominó “doblete sísmico”. El movimiento telúrico principal se extendió por un minuto, alcanzando un total estimado de 3 minutos de sacudida continua, con movimientos laterales y rotatorios de gran impacto (1).

Este fenómeno alcanza a quien escribe en el consultorio y, en uno de mis teléfonos, comenzó a sonar una alarma de terremoto unos 10 segundos antes de la aparición de la onda sísmica. Me levanté ya sintiendo “un mareo” y llamé a mi familia y, al lograr comunicarme, ya les alcanzó la situación en su fase de mayor intensidad.

Este detalle de las alarmas en teléfonos móviles pudo alertar a un número importantes de venezolanos, en nuestro caso sin consecuencias para nuestras vidas, pero otros no tuvieron tiempo de resguardarse por estar en sitios muy vulnerables.

Según el medio BBC Mundo News, “La escena se repitió con pequeñas variaciones en hogares, comercios y empresas de toda Venezuela: una campanita repica con insistencia en el celular, las personas la oyen, miran la pantalla y, luego de una breve incertidumbre, abandonan el lugar para protegerse. Segundos más tarde, todo empieza a temblar”.

Así fue como el sistema de alerta de terremotos de Google avisó a millones de venezolanos del doble terremoto ocurrido el pasado 24 de junio. Este aviso de terremoto fue enviado a 11,4 millones de personas en Venezuela, quienes, según el gigante tecnológico, dispusieron de un lapso de entre pocos segundos y dos minutos. Con este reporte, Google puso a prueba por primera vez, de forma masiva, su aplicación de utilidad global (2).

 La región costera central fue el área más afectada, incluyendo La Guaira, la ciudad de Caracas en el Distrito Capital, el estado Miranda y áreas de los estados Falcón, Yaracuy y Carabobo.

Para el 27 de julio, el balance describe 5.346 personas fallecidas confirmadas, 16.740 heridos, ciudadanos con lesiones y 6.462 personas rescatadas o extraídas de estructuras.

La estimación de los desaparecidos supera las 30 mil personas. Por otra parte, se contabilizan 23.122 personas damnificadas en refugios, distribuidas en 107 campamentos transitorios. Asimismo, contabilizan un total de 128.324 hogares atendidos con ayuda humanitaria.

En las primeras tres semanas el reporte del gobierno describe 190 edificios totalmente destruidos, unos 856 complejos habitacionales con fallas estructurales y unas 17.907 personas que perdieron su hogar por completo.

Por primera vez en la historia, la NASA activó el sistema de respuesta de urgencia del satélite de última generación NISAR (NASA-ISRO Synthetic Aperture Radar) ante un gran terremoto.

Esto permitió generar mapas de desplazamiento milimétrico y de daños estructurales en un lapso de entre 12 y 24 horas para guiar las operaciones de rescate en el terreno.

De acuerdo con este análisis, cerca de 59.000 edificios resultaron dañados o destruidos en los dos terremotos que azotaron Venezuela, según investigadores de la agencia espacial estadounidense, una estimación mucho mayor que las cifras oficiales publicadas hasta el momento (3).

La unidad de la sociedad civil

Ha habido una crítica generalizada por la lentitud de los funcionarios venezolanos para iniciar las labores de búsqueda y rescate de las víctimas, haciendo notar la unidad de la sociedad civil venezolana tanto dentro como fuera del país, la cual se activó tempranamente para la recolección y distribución de la ayuda a partir de centros de acopio, instaurados en toda la nación.

Los principales aspectos de las críticas incluyen la falta de equipamiento y recursos, con la denuncia de una grave escasez de herramientas, personal técnico capacitado y maquinaria pesada indispensable para remover escombros, por lo cual los ciudadanos de a pie y los rescatistas voluntarios tuvieron que usar picos, palas o sus propias manos para intentar salvar vidas ante la ausencia oficial.

Describieron un contraste en la movilización de fuerzas, ya que diversos testimonios y reclamos sociales cuestionaron que los cuerpos de seguridad y vehículos militares, que habitualmente se despliegan con rapidez para reprimir manifestaciones políticas, no fueran activados oportunamente para atender el desastre.

También fueron señalados impedimentos burocráticos y restricciones para hacer efectivo el ingreso o el despliegue de equipos de rescate especializados del extranjero.

Sin embargo, más de 27 países y múltiples organizaciones globales han desplegado equipos especializados de Búsqueda y Rescate Urbano (USAR), sumando a más de 2200 especialistas bajo la dirección de la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), según uno de sus últimos informes (4).

Crisis del sistema de salud

La ONU señala que la tragedia alcanza al país aún sumido en una profunda crisis, con un sistema de salud inefectivo, lo cual agrava su situación, tomando en cuenta que, a principios de 2026, 7,9 millones de personas en toda Venezuela necesitaban ayuda humanitaria debido al estancamiento económico, la inflación y la saturación de los servicios públicos.

Esta tragedia, ocurrida prácticamente en la misma zona geográfica, evoca momentos de destrucción y duelo colectivo en el llamado Deslave de Vargas, en diciembre de 1999. Miles de muertos y desaparecidos por las lluvias persistentes, que provocaron un aluvión de agua, lodo y piedras desprendidas de la cara norte del cerro Ávila.

De nuevo se registraron pérdidas de familias y hogares, con miles de desplazados y de desaparecidos. Ahora, con estos terremotos, se ha producido una “tormenta perfecta” sobre construcciones que no cumplieron las normas sismológicas, desarrolladas en tierras no compactadas en la costa del Caribe y, tristemente, la mayoría constituidas por desarrollos habitacionales de la llamada Misión Vivienda, las cuales cayeron como castillos de naipes, desnudando la mala calidad de los materiales utilizados que, a la postre, se convirtieron en tumbas, con la muerte de familias enteras.

Medicina prehospitalaria como especialidad

Aunque las tragedias naturales no son evitables, esto pone sobre la mesa, una vez más, que el Estado debe, de una vez por todas, lograr articular de manera efectiva los grupos de rescate internos bajo la rectoría de Protección Civil y el Cuerpo de Bomberos.

Contando con equipos y maquinaria, como grúas especiales y tecnología para el monitoreo a distancia de signos vitales, con atención a las víctimas desde sus nichos de atrapamiento, con hidratación oportuna e incluso con transfusiones.

Se debe desarrollar en el país como especialidad la medicina prehospitalaria, la cual atiende la primera fase del problema con atención de urgencia médica o emergencia brindada fuera del hospital, desde el lugar del incidente hasta la llegada al centro asistencial.

Esta tiene como objetivo estabilizar al paciente y evitar que su condición empeore, iniciando así la cadena de supervivencia.

Entre sus características principales destacan la inmediatez y la oportunidad, lo que implica que debe ser rápida, pero prudente. Esto se debe a que actuar en los primeros minutos tras un accidente es vital para salvar vidas.

El otro aspecto es la integralidad, ya que abarca desde la evaluación de la escena y el triaje para la clasificación de pacientes hasta el soporte vital, que puede ser básico o avanzado, y el transporte seguro.

La atención prehospitalaria también requiere un entorno dinámico, porque se realiza en escenarios cambiantes que pueden incluir las vías públicas, hogares y zonas de desastre a cielo abierto, por lo que requiere una alta capacidad de adaptación y un manejo adecuado de los riesgos.

Finalmente, otra de sus características es la interdependencia, puesto que requiere una cadena de respuestas coordinadas que se inician con los primeros que responden a la emergencia: los operadores telefónicos y los técnicos en emergencias médicas en funciones de paramédicos; asimismo, con médicos y enfermeros, conformando equipos interdisciplinarios con cabal cumplimiento de sus papeles (5).

Impacto financiero

Es fundamental evaluar el impacto financiero de esta tragedia por su magnitud, el cual se distribuye principalmente en tres sectores clave, según los modelos satelitales y de riesgo, como son las viviendas, las cuales representan casi el 47% del total de las pérdidas materiales y se han valorado en unos 9.300 millones de dólares.

En la infraestructura pública y vial, con daños a carreteras, redes eléctricas y telecomunicaciones, las pérdidas se han calculado en 5.200 millones de dólares. En el ámbito de los edificios no residenciales —incluyendo la destrucción de escuelas, hospitales y establecimientos comerciales— la valoración de las pérdidas asciende a 5.000 millones de dólares. Según la compañía Mapfre, el impacto en el sector asegurador privado se tradujo en 28 millones de dólares en siniestralidad.

Por otra parte, y en respuesta a esta grave situación, el Banco Mundial retomó sus relaciones con Venezuela y estimó en 19.600 millones de dólares los daños físicos directos provocados por los terremotos. De igual manera, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) declaró que implementará líneas de apoyo y financiamiento orientadas a la construcción de viviendas (6).

Sin duda que esta dura situación de tragedia nacional obliga a la orientación de una reconstrucción consistente, basada en lecciones aprendidas, que incluyan el respeto a las normas antisísmicas de construcción, la evaluación de los terrenos seleccionados, la recuperación de las capacidades de los entes de atención inmediata como Protección Civil, Cuerpos de Bomberos, Grupos de rescatistas, que incluyan ambulancias con dotación especializada para Medicina Prehospitalaria y un cuerpo de ingeniería para remoción de escombros y movilización de placas en los sitios de contingencia.

Pero lo más importante es que, pase lo que pase, debemos siempre recordar que Venezuela debe seguir adelante.

Referencias

1. Glanz J, Rosales H, Hernández M. ¿Por qué los terremotos gemelos en Venezuela fueron tan mortales? The New York Times. Edición digital del 7 de julio de 2026. https://www.nytimes.com/ es/interactive/2026/07/07/espanol/america-latina/ venezuela-terremoto-causas.html

2. Por qué millones de teléfonos Android recibieron una alerta sobre el doble terremoto en Venezuela antes de que se sintiera. Redacción BBC News Mundo. Edición digital del 29 junio 2026. https:// www.bbc.com/mundo/articles/cy9ry285e4zo

3. Berk Kutay Gokmen. Los terremotos en Venezuela podrían haber dañado cerca de 59.000 edificios: NASA. Agencia de Noticias oficial de Turkía, Anadolu Ajansı. Edición digital. https://www. aa.com.tr/en/americas/venezuela-earthquakes-may-have-damaged-nearly-59-000-buildings-nasa/3982158

4. Informe de situación número 29. Terremotos en Venezuela. 22 de julio de 2026. Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA). Publicación electrónica. https://www.unocha.org/publications/report/ venezuela-bolivarian-republic/earthquakes-venezuela-situation-report-29-22-july-2026-time- 0900-pm

Ver el número: https://academianacionaldemedicina.org/publicaciones/gm-volumen-134-no-3-julio-septiembre-2026