En marzo de 2026, la Organización Panamericana de la Salud y la Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS) emitieron una Alerta epidemiológica debido al aumento de casos de transmisión sostenida en diversas partes de Sudamérica
Con información del Boletín Epidemiológico Nacional
Hasta principios del mes de octubre (semana epidemiológica 40 del año 2026), Venezuela suma un total de 12 casos humanos confirmados de fiebre amarilla y cuatro personas fallecidas, con una tasa de letalidad de la enfermedad de 33,33%.
El último caso de fiebre amarilla corresponde a la SE 40. El caso llevó a las autoridades a intensificar la vigilancia de Síndromes Febriles Ictérico Hemorrágicos (SFIH), con un total de 12.745 exámenes de laboratorio especializados en el Instituto Nacional de Higiene Rafael Rangel (INHRR).
De acuerdo con la última edición del Boletín Epidemiológico Nacional, los contagios están localizados en cinco estados específicos: Barinas (4 casos), Aragua (3 casos), Monagas (2 casos), Delta Amacuro (1 caso), La Guaira (1 caso) y Lara (1 caso).
El Ministerio del Poder Popular para la Salud (MPPS) señala que un dato clave para la prevención es el monitoreo de los monos (primates no humanos), ya que se infectan primero en la selva y actúan como «alarmas de la naturaleza» ante la circulación del virus.
Hasta la fecha, se han notificado 51 eventos de enfermedad en estos primates (epizootias) a lo largo de los corredores selváticos del país.
El epicentro de esta circulación viral animal se ubica en la región central-llanera, siendo el estado Aragua la zona más afectada con 17 de estos reportes en monos.
Vacunación, principal herramienta de prevención

El Boletín Epidemiológico Nacional recuerda que la fiebre amarilla “es una enfermedad vírica hemorrágica aguda, transmitida a los humanos a través de la picadura de mosquitos infectados. Su nombre se debe a la ictericia (coloración amarillenta de la piel y los ojos) que desarrollan algunos pacientes graves.
En los sistemas de salud, esta enfermedad se vigila de cerca bajo la categoría médica de Síndromes Febriles Ictérico Hemorrágicos (SFIH).
Aunque muchos casos presentan síntomas leves como fiebre, dolor muscular y náuseas, los casos graves pueden comprometer órganos vitales como el hígado y los riñones, siendo potencialmente mortales”.
El MPPS señala que es la vacunación la principal y más efectiva herramienta de prevención.
“Una sola dosis de la vacuna contra la fiebre amarilla proporciona inmunidad y protección de por vida”.
De igual modo, se exhorta a tomar medidas contra los mosquitos:
- Usar repelente
- Vestir ropa clara que cubra brazos y piernas
- Colocar mosquiteros en puertas y ventanas
- Eliminar cualquier recipiente con agua estancada que pueda servir de criadero.
Alerta regional

En marzo de 2026, la Organización Panamericana de la Salud y la Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS) emitieron una Alerta epidemiológica debido al aumento de casos de transmisión sostenida en diversas partes de Sudamérica.
“La gran preocupación de las autoridades de salud radica en la cercanía de contagios selváticos a los centros urbanos, lo que incrementa el riesgo de que la transmisión llegue a las ciudades”, describe el Boletín.
A inicios del año 2026 se confirmaron brotes y contagios en países como Bolivia, Colombia, Perú y Venezuela.
De este grupo, “Colombia y Venezuela destacaron por acumular el mayor número de pacientes afectados durante los primeros meses del año, lo que motivó a reforzar las barreras de vacunación y vigilancia”.

