Venezuela reporta nuevo caso de fiebre amarilla en el estado Barinas

septiembre 3, 2026
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De igual modo, en el 2026 se han reportado 62 casos sospechosos de fiebre tifoidea con un total de dos confirmados por laboratorio y dos en estudio

Con información del MPPS

El Boletín Epidemiológico Nacional de Venezuela, correspondiente a la Semana Epidemiológica (SE) número 32 (del 9 al 15 de agosto de 2026), reporta un caso de fiebre amarilla en el estado Barinas.

De acuerdo con el Boletín, divulgado por el Ministerio del Poder Popular para la Salud de Venezuela (MPPS) con datos del Instituto Nacional de Higiene Rafael Rangel (INHRR), “se intensifica la vigilancia de Síndromes Febriles Ictérico Hemorrágicos (SFIH), con un total de 10.388 de exámenes de laboratorio especializados en el INHRR».

Del total de casos acumulado (09) hasta la SE 32 del 2026, han fallecido tres personas lo que representa una tasa de letalidad (TL) del 33.33% por fiebre amarilla.

Los casos del 2026, se han presentado en cuatro entidades federales: Barinas (4), Aragua (2), Monagas (2), Lara (1).

Por otra parte, hasta la SE 32 del 2026, se han notificado 41 eventos epizoóticos en primates no humanos, en los tres corredores enzoóticos descritos para el país: La selva de San Camilo (Apure), Sur del Lago y Guayana.

En cuanto a las epizootias, el epicentro de la actividad viral en primates no humanos se concentra en la región central-llanera, con Aragua (14 eventos) como el principal foco, seguido de Guárico (10), Cojedes (9), Barinas (3), Apure (2), Portuguesa (1), Sucre (1) y Yaracuy (1).

«La fiebre amarilla es una enfermedad viral hemorrágica aguda que es endémica en áreas tropicales de África y de América Central y del Sur. El «amarillo» en el nombre de fiebre amarilla se refiere a la ictericia que afecta a algunos pacientes. Los casos pueden ser difíciles de distinguir de otras fiebres hemorrágicas virales como el arenavirus, hantavirus o dengue.

La fiebre amarilla es una enfermedad de alto impacto y alta amenaza, con riesgo de propagación internacional, representando una posible amenaza para la seguridad sanitaria global. Grandes epidemias de fiebre amarilla ocurren cuando personas infectadas introducen el virus en áreas densamente pobladas con alta densidad de mosquitos y donde la mayoría de las personas tienen poca o ninguna inmunidad, debido a la falta de vacunación. En estas condiciones, los mosquitos infectados de la especie Aedes aegypti transmiten el virus de persona a persona», explica la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

En 2026, entre la SE 1 y la SE 7, se notificaron 34 casos humanos confirmados de fiebre amarilla
en cuatro países de la Región de las Américas, incluyendo 15 defunciones (TL: 44%) (1-10). Los
casos se reportaron en: el Estado Plurinacional de Bolivia (una defunción), Colombia (n= 25
casos, incluyendo 13 defunciones), Perú (n= 2 casos) y Venezuela (n= 6 casos, incluyendo una
defunción). Ver alerta epidemiológica de la OPS:

https://www.paho.org/es/documentos/alerta-epidemiologica-fiebre-amarilla-region-americas-13-marzo-2026

Fiebre tifoidea: Dos casos en la SE 32

Para el año 2024 se notificaron un total de 29 casos sospechosos de fiebre tifoidea con un total de 5 casos confirmados por laboratorio procedentes de la entidad federal Anzoátegui; mientras que en 2025 se incrementó la sospecha de la morbilidad con un reporte de 135 casos, siendo el total de confirmados de 7 distribuidos en 6 Distrito Capital y 1 Anzoátegui.

En el 2026 se han reportado 62 casos sospechosos, con un total de dos confirmados por laboratorio.

Para la SE 32 hay 2 nuevos casos por confirmar según investigación epidemiológica respectivamente procedentes de la parroquia Sucre.

El MPPS explica que la fiebre tifoidea “es una enfermedad infecciosa potencialmente mortal causada por la bacteria Salmonella Typhi, que suele transmitirse a través del agua y los alimentos contaminados. La urbanización y el cambio climático podrían incrementar la carga mundial de fiebre tifoidea. Además, las crecientes resistencias a los antibióticos están facilitando la propagación de esta enfermedad en los grupos humanos sin acceso a agua potable o a sistemas adecuados de saneamiento, siendo los niños quienes corren el riesgo más alto”.

De acuerdo con los datos recolectados en 2016 por la Red Latinoamericana de Vigilancia de Resistencia a los Antimicrobianos (ReLAVRA) la circulación de S. Typhi en Latinoamérica y Caribe, es limitada.

Los síntomas de la enfermedad son: fiebre alta prolongada, cansancio, cefaleas, náuseas, dolor abdominal y estreñimiento o diarrea, y algunos pacientes presentan erupciones cutáneas.

En los casos graves, la enfermedad se puede complicar seriamente y causar la muerte.

La fiebre tifoidea se puede tratar con antibióticos bajo vigilancia médica.

Recomendaciones

  • Lavarse las manos con agua y jabón después de hacer sus necesidades, así como después del contacto con mascotas o animales de granja y no preparar ni servir alimentos a otras personas, con lo que se reduce la probabilidad de transmisión a tercero.
  • Asegurarse de que la comida está bien cocinada y sigue estando caliente cuando se sirve.
  • No tomar leche sin hervir ni productos que la contengan. Solo hay que consumir leche pasteurizada o hervida.
  • Hervir el agua cuando se dude de su salubridad y, si ello no es posible, tratarla con desinfectantes fiables de liberación lenta, que suelen adquirirse en las farmacias.
  • Evitar el hielo, salvo si es de agua salubre.
  • Lavar bien las frutas y hortalizas y, a ser posible, pelarlas, sobre todo si se van a comer crudas.

Ver el documento original del Boletín Epidemiológico Nacional:

https://mpps.gob.ve/wp-content/uploads/2026/09/Boletin-Epidemiologico-SEM-32.pdf

Con información del Boletín Epidemiológico Nacional