Acompañar a Venezuela a lograr el reconocimiento como país libre de fiebre aftosa, desafío de Panaftosa

agosto 28, 2026
Foto cortesía OPS
El Centro Panamericano de Fiebre Aftosa y Salud Pública Veterinaria ha acompañado a las Américas en la erradicación de la enfermedad

Con información de la OPS

Acompañar a Venezuela en el camino hacia el reconocimiento como país libre de fiebre aftosa y, al mismo tiempo, ayudar a los países que ya han alcanzado ese estatus a mantener sistemas de vigilancia y respuesta capaces de detectar rápidamente cualquier eventual introducción del virus, es parte de los desafíos del Centro Panamericano de Fiebre Aftosa y Salud Pública Veterinaria (Panaftosa).

Creado el 27 de agosto de 1951, a partir de un acuerdo entre la Oficina Sanitaria Panamericana, la Organización de los Estados Americanos (OEA) y el Gobierno de Brasil, Panaftosa  nació para apoyar a los países en la lucha contra la fiebre aftosa, una enfermedad animal altamente contagiosa que durante décadas afectó la producción ganadera y tuvo graves consecuencias económicas y comerciales para la región, con un impacto especialmente fuerte en las comunidades rurales.

Ha acompañado más de siete décadas de cooperación regional, contribuyendo al avance de la erradicación de la enfermedad y al fortalecimiento de la respuesta de las Américas frente a las zoonosis, la inocuidad de los alimentos, la resistencia a los antimicrobianos y la preparación frente a nuevas amenazas sanitarias.

Cuando inició sus actividades en 1951, la fiebre aftosa era una amenaza recurrente para la producción ganadera, el comercio y la seguridad alimentaria de las Américas.

Setenta y cinco años después, cerca del 99% de los rebaños de la región se encuentra en zonas libres de la enfermedad. 

Como centro especializado de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Panaftosa ha acompañado esa transformación de las prioridades sanitarias de la región: de la lucha contra una enfermedad animal que afectaba a la producción y el comercio, a una cooperación más amplia en salud pública veterinaria, zoonosis, inocuidad de los alimentos, resistencia a los antimicrobianos, accidentes causados por animales venenosos y preparación frente a amenazas emergentes.

“La labor de Panaftosa fue fundamental para los avances alcanzados frente a la fiebre aftosa en el continente americano y para avanzar hacia la eliminación de la rabia humana transmitida por perros, demostrando que la cooperación entre los países produce resultados concretos y sostenibles”, afirmó el director de la OPS, doctor Jarbas Barbosa.

En el marco de la cooperación técnica en salud animal, el Ministerio del Poder Popular para la Agricultura Productiva y Tierras (MPPAPT) de la República Bolivariana de Venezuela, con el asesoramiento técnico de Panaftosa de la OPS y de la Oficina de la OPS en el país, trabajaron en fecha reciente en la definición del Plan Operativo 2026–2030 del Programa Nacional de Fiebre Aftosa (PROFA) para alcanzar la certificación internacional del país como libre de la enfermedad. La certificación permitiría eliminar la principal barrera zoosanitaria que tiene Venezuela para la comercialización de carne y sus derivados a los mercados internacionales. El Plan se estructura en tres pilares fundamentales: el fortalecimiento institucional del servicio veterinario oficial, la consolidación de una vigilancia epidemiológica robusta y el incremento sostenido de las coberturas de vacunación, con la meta de superar el 90% a partir de 2027. 

De una amenaza regional a un logro histórico

La historia de Panaftosa está estrechamente ligada a uno de los grandes ejemplos de cooperación sanitaria regional: la transformación del mapa de la fiebre aftosa en las Américas. 

El Centro contribuyó al desarrollo de sistemas de vigilancia, el diagnóstico, el fortalecimiento de los servicios veterinarios oficiales y redes de cooperación que permitieron a los países avanzar de manera coordinada hacia el control y la erradicación de la enfermedad. 

Un hito en este proceso fue la creación, en 1972, de la Comisión Sudamericana para la Lucha contra la Fiebre Aftosa (Cosalfa), con la cual Panaftosa promovió un espacio permanente de coordinación técnica y política entre los países, fortaleciendo la cooperación regional en torno a este objetivo. 

Este trabajo ayudó a sentar las bases para la elaboración e implementación del Programa Hemisférico de Erradicación de la Fiebre Aftosa (PHEFA), consensuado entre todos los países de las Américas en 1988, con el objetivo de erradicar la fiebre aftosa en el continente. 

El resultado de décadas de cooperación es significativo: hoy, cerca del 99% de los rebaños de las Américas se encuentra en zonas reconocidas como libres de fiebre aftosa.

De la sanidad animal a la protección de la salud pública

El modelo de cooperación construido frente a la fiebre aftosa también permitió al Centro ampliar el trabajo hacia problemas en los que la salud animal y la salud humana están estrechamente vinculadas. 

Panaftosa extendió su cooperación técnica hacia las zoonosis, la inocuidad de los alimentos y otros riesgos que conectan la salud animal, humana y ambiental, bajo el enfoque Una Sola Salud.

Uno de los mayores logros regionales ha sido el avance hacia la eliminación de la rabia humana transmitida por perros. Desde 1983, los casos en las Américas se han reducido 98%. 

Este progreso ha sido posible gracias a décadas de implementación de campañas públicas de vacunación canina, fortalecimiento de vigilancia epidemiológica, diagnóstico de laboratorio y ampliación del acceso oportuno a la profilaxis contra la rabia. 

Panaftosa coordina el Programa Regional para la Eliminación de la Rabia Humana Transmitida por Perros y la Iniciativa Sudamericana para el Control y Vigilancia de la Hidatidosis (o equinococosis quística), una enfermedad parasitaria que puede afectar gravemente a las personas y a los animales.

Incorporó en su campo de acción los accidentes causados por animales venenosos, apoyando a los países en la revisión, fortalecimiento e implementación de políticas públicas de prevención, notificación y vigilancia, así como la formación de personal de salud para el diagnóstico, el tratamiento, el acceso y la distribución de antivenenos. 

Estos esfuerzos forman parte de la Iniciativa para la Eliminación de Enfermedades liderada por la OPS.

Prepararse para proteger lo alcanzado

Aunque la mayor parte de la región ha alcanzado el estatus de libre de fiebre aftosa, la circulación del virus en otras partes del mundo y el movimiento internacional de animales y productos mantienen el riesgo de una eventual reintroducción.

Alcanzar un estatus sanitario es solo una parte del desafío: también es necesario contar con mecanismos para protegerlo.

Con ese objetivo, Panaftosa impulsó la creación del Banco Regional de Antígenos para la Fiebre Aftosa (Banvaco). El banco permite a los países miembros acceder rápidamente a antígenos y vacunas de emergencia en caso de un brote, fortaleciendo la capacidad regional de respuesta y ayudando a proteger décadas de progreso hacia la erradicación de la enfermedad.

La ciencia detrás de la preparación

La prevención empieza mucho antes de que aparezca un brote. Depende de laboratorios capaces de detectar rápidamente un patógeno, caracterizarlo y generar evidencia para orientar las decisiones de los países.

Por eso, Panaftosa cuenta con un Laboratorio de Referencia reconocido por la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) para la fiebre aftosa y la estomatitis vesicular. Desde allí, el Centro apoya a los países en diagnóstico, caracterización molecular de patógenos, evaluación de la respuesta de vacunas y coordinación de la red regional de los laboratorios nacionales de salud animal. 

Actualmente, el laboratorio funcionaen las instalaciones de alta bioseguridad del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAPA), en Pedro Leopoldo, Minas Gerais. Al mismo tiempo, avanza en la modernización y expansión de su infraestructura estratégica en Duque de Caxias, Río de Janeiro.

Estas nuevas capacidades permitirán ampliar el apoyo que el Centro brinda a los países en diagnóstico, investigación aplicada, capacitación y preparación frente a emergencias sanitarias, en áreas como la fiebre aftosa, otras enfermedades transfronterizas y zoonosis que pueden afectar la salud, la seguridad alimentaria y los medios de vida de millones de personas.

Desde su creación, ha tenido en Brasil su base de operaciones y el país ha sido un socio fundamental para desarrollar capacidades técnicas y científicas de alcance regional. El apoyo de Brasil como país anfitrión ha sido clave para sostener las capacidades técnicas, científicas y de cooperación del Centro y para el cumplimiento de su misión regional.

La ceremonia conmemorativa por los 75 años de Panaftosa reunió, este 27 de agosto, en Duque de Caxias, Río de Janeiro, a autoridades nacionales, representantes de instituciones vinculadas a la salud animal y la salud pública del país, así como a profesionales y colaboradores que han contribuido a la trayectoria del Centro.

La historia del Centro muestra que, frente a riesgos que atraviesan fronteras y sectores, la cooperación sostenida puede convertir una respuesta de emergencia en una capacidad permanente para proteger la salud, el comercio y la seguridad alimentaria.

OPS/OMS/Karina Zambrana

Con información de la OPS