Según la alerta epidemiológica, Guatemala notificó 30.371 casos confirmados y 26 defunciones, la cifra más alta de casos registrada en la región este año. Le siguen México, con 12.255 casos y 17 defunciones; Estados Unidos, con 2.260 casos; Perú, con 1.277 casos; y Canadá, con 1.107 casos
Comunicado OPS
La Organización Panamericana de la Salud (OPS), en nueva alerta epidemiológica, instó a los países de las Américas a reforzar la vacunación, la vigilancia epidemiológica y la respuesta rápida ante los brotes de sarampión.
El llamado llega en un contexto de transmisión persistente en varios países y del mayor número de casos registrados en la región en más de dos décadas.
Este año, hasta la semana epidemiológica 28 de 2026, que finalizó el 18 de julio, la región notificó 47.459 casos confirmados de sarampión en 16 países y un territorio. De ellos, 44 fallecimientos se registraron en tres países. Esto representa más de tres veces el total registrado durante todo 2025, cuando se notificaron 15.011 casos confirmados en 15 países y 32 defunciones en tres países. Guatemala, México, Estados Unidos y Perú concentran el 95% de los casos confirmados este año.
El número de casos confirmados registrados en 2026 convierte a este año en el de mayor incidencia de sarampión en las Américas desde 2004, el registro más alto observado en los últimos 22 años.
Aunque algunos de los mayores brotes de la región muestran señales recientes de desaceleración, la transmisión continúa activa en varios países y según una evaluación de riesgo actualizada publicada esta semana por la OPS, se mantiene el riesgo regional por sarampión como muy alto.
Esta evaluación se sustenta en la persistencia de brotes, las brechas de vacunación, la acumulación de personas susceptibles y la elevada movilidad asociada con viajes internacionales y eventos masivos, factores que aumentan el riesgo de propagación del virus dentro y entre países.
La evaluación también destaca el aumento de la mortalidad observado en 2026 en comparación con 2025, así como la detección de casos en nuevas áreas geográficas y el impacto desproporcionado en poblaciones con mayores barreras de acceso a los servicios de salud, incluidas comunidades indígenas y grupos poblacionales con bajas coberturas de vacunación.
“El sarampión no da margen a la complacencia. Sabemos cómo detenerlo: alcanzar altas coberturas de vacunación, detectar cada caso sospechoso de manera temprana y responder con rapidez para cortar las cadenas de transmisión”, afirmó Daniel Salas, gerente de Inmunizaciones de la OPS.
“Cada brote pone de manifiesto las brechas de inmunidad que aún persisten y que deben cerrarse con urgencia, especialmente en niños, comunidades con baja vacunación y poblaciones con menor acceso a los servicios de salud”, añadió.
¿Qué es el sarampión?

El sarampión es una de las enfermedades más contagiosas del mundo. Se transmite por el aire o por gotitas respiratorias cuando una persona infectada respira, tose o estornuda. Puede causar fiebre alta, tos, secreción nasal, conjuntivitis y erupción cutánea, y en algunos casos complicaciones graves como neumonía, encefalitis, ceguera y muerte. La vacunación es la forma más eficaz de prevenir la enfermedad y evitar su propagación.
Según la alerta epidemiológica, Guatemala notificó 30.371 casos confirmados y 26 defunciones, la cifra más alta de casos registrada en la región este año. Le siguen México, con 12.255 casos y 17 defunciones; Estados Unidos, con 2.260 casos; Perú, con 1.277 casos; y Canadá, con 1.107 casos.
Aumentan casos en el mundo
La situación regional se desarrolla además en un contexto de aumento de casos a nivel mundial. Hasta julio de 2026 se habían notificado 186.168 casos confirmados de sarampión a la Organización Mundial de la Salud (OMS), un incremento de 12% respecto al mismo período de 2025.
La OPS recordó que los niños pequeños (antes de la edad de primera de dosis de vacunación), las personas no vacunadas o con esquemas incompletos, las poblaciones indígenas, migrantes y desplazadas, y otros grupos con barreras de acceso a los servicios de salud siguen enfrentando un mayor riesgo de enfermedad grave y muerte.
La Organización reiteró que alcanzar y mantener coberturas de al menos 95% con dos dosis de vacuna contra el sarampión es fundamental para interrumpir la transmisión, proteger a las poblaciones más vulnerables y avanzar hacia la recuperación del estatus regional de eliminación de la enfermedad.
La OPS continúa brindando cooperación técnica a los países para fortalecer la vigilancia epidemiológica, acelerar la vacunación, mejorar la preparación y respuesta ante brotes y reforzar la comunicación de riesgos, con especial atención a las áreas con transmisión activa y a las poblaciones con mayores brechas de inmunidad.
Comunicado OPS

