El futuro del diagnóstico y tratamiento de la Tuberculosis: Retos y soluciones para Panamá

agosto 10, 2026
Panamá fue sede de la Jornada de Innovación en Tuberculosis y del II Taller Latinoamericano y del Caribe sobre Ssecuenciación de próxima generación dirigida para Mycobacterium tuberculosis resistente
La Jornada de Innovación en Tuberculosis y el II Taller Latinoamericano y del Caribe sobre Secuenciación de Próxima Generación Dirigida para Mycobacterium tuberculosis resistente, generaron capacidades y reflexiones sobre las mejores estrategias para evitar que la TB persista como problema de salud pública

Por: Sherly Díaz

Sherly Díaz es periodista, experta en Economía, docente y editora

La Jornada de Innovación en Tuberculosis: diagnóstico, vigilancia y manejo clínico en Panamá permitió actualizar a clínicos, estudiantes e investigadores sobre los avances en el diagnóstico de la tuberculosis, la gestión clínica, los descubrimientos y los nuevos retos de la investigación en tuberculosis multidrogo resistente.

Esta actividad, organizada por el Ministerio de Salud (Minsa), el Instituto Conmemorativo Gorgas de Estudios de Salud (ICGES), el Instituto de Investigaciones Científicas y Servicios de Alta Tecnología (Indicasat-AIP) y la Universidad Latina de Panamá, reunió a expertos nacionales e internacionales en tuberculosis multirresistente (MDR-TB).

De manera previa a la Jornada de Innovación en Tuberculosis (6 y 7 de agosto en Ciudad del Saber) se desarrolló el II Taller Latinoamericano y del Caribe sobre Secuenciación de Próxima Generación Dirigida para Mycobacterium tuberculosis Resistente, del 4 al 7 de agosto en los laboratorios de Indicasat-AIP, bajo la organización del Dr. Amador Goodridge por el Indicasat AIP y Samantha Rosas, por el ICGES.

Situación epidemiológica

Entre los expositores participó el Dr. Rafael Paredes, neumólogo del Hospital Santo Tomás, quien presentó la ponencia titulada Tuberculosis en Panamá, diagnóstico, tratamiento y manejo clínico intrahospitalario de pacientes críticos y multidrogo resistentes.

El especialista indicó que de acuerdo  con el Reporte Global de Tuberculosis 2025 de la Organización Mundial de la Salud (OMS) alrededor de una cuarta parte de la población mundial está infectada con la bacteria de la tuberculosis.

La tasa de incidencia global en 2024 por cada 100.000 habitantes es de 131. Se   estima que aproximadamente 1 de cada 3 personas que desarrolla tuberculosis se mantiene sin diagnosticar y de los que se diagnostican, únicamente un 60% tienen confirmación bacteriológica​.

Señaló que la tuberculosis multirresistente es una crisis y una amenaza a la salud pública, en la que únicamente 2 de cada 5 casos de los 400.000 casos anuales de la enfermedad se identifica como resistente y se le inicia tratamiento adecuado​.

Erradicar esta epidemia para el año 2030 es una de las metas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

En el caso de Panamá, el Dr. Paredes explicó que tras de la pandemia, muchos pacientes no acudían a los centros de salud lo que provocó un repunte de los casos.

En pandemia incrementaron casos de TB

Las cifras del Minsa revelan que en el año 2020, cuando se decretó la pandemia, se registraron 1,317 casos incidentes (nuevos+recaídas) de tuberculosis sensible y resistentes en Panamá y cuando se dio fin a la emergencia sanitaria en el 2023 había 2,114 casos de la enfermedad en el país.

En el país se diagnostican anualmente entre 1,500 y 2,200 casos de tuberculosis, (con una tasa de 40 a 50 casos por cada 1,000 habitantes) y se registran entre 150 a 180 muertes al año.

La enfermedad se concentra principalmente en áreas indígenas (Bocas del Toro, las comarcas Guna Yala y Ngäbe-Buglé), y en Panamá Este.

Las personas con mayor riesgo de desarrollar la enfermedad activa son aquellos con un sistemas inmunitarios debilitados (pacientes con VIH-SIDA, diabetes, cáncer), o quienes viven en condiciones de hacinamiento, las personas con infecciones recientes, quienes consumen drogas inyectables o presentan alcoholismo y tabaquismo.

Etapas de la tuberculosis

La tuberculosis es una enfermedad contagiosa causada por la bacteria o microbio Mycobacterium tuberculosis, la cual se transmite por vía aérea cuando una persona enferma tose, estornuda o escupe.

El Dr. Paredes aclaró que hay dos etapas: la latente (la persona está infectada, pero no presenta síntomas ni contagia) y la activa (hay síntomas y capacidad de contagio). De allí radica la importancia de un diagnóstico temprano y un tratamiento oportuno.

Resistencia a los fármacos y abandono del tratamiento

En Panamá existe la tuberculosis resistente a las drogas o fármacos comunes. Un problema recurrente ocurre cuando los pacientes no concluyen la terapia, cayendo en la categoría de «pérdida de seguimiento».

“Empiezan los tratamientos, no los acaban y una tuberculosis que era sensible se vuelve resistente. Muchos abandonan a los dos meses porque se sienten bien o por encontrarse en situación de calle”, comentó el Dr. Paredes. Esta interrupción favorece la propagación de cepas resistentes y eleva la mortalidad.

A nivel regional, Perú lidera la tasa de tuberculosis resistente en América Latina. En Panamá, aunque las cifras no son masivas, se mantiene la vigilancia: en 2023 se registraron 18 casos resistentes; en 2024 y 2025 se reportaron 11 casos por año y en lo que va de 2026 se contabilizan 7 casos.

Control y seguimiento

Dr. Edwin Aizpurúa

Por su parte, el Dr. Edwin Aizpurúa, jefe nacional de la Sección de Control de la Tuberculosis y Lepra del Minsa, abordó el tema Eficacia de los regímenes terapéuticos para el control de la tuberculosis resistente a medicamentos en Panamá.

El Dr. Aizpurúa enfatizó la necesidad de realizar diagnósticos oportunos mediante pruebas moleculares y tecnologías con biomarcadores, tal como lo recomienda la OMS.

El especialista hizo un llamado a la población a acudir al médico en caso de presentar los siguientes síntomas:

  • Tos persistente por más de 15 días
  • Pérdida de peso
  • Fiebre
  • Sudoración nocturna

Advirtió que la detección tardía puede llevar a que la enfermedad se extienda a otros órganos y cause la muerte.

“Es muy importante para nosotros diagnosticar en etapas tempranas la tuberculosis, porque si no se realiza de esa manera, el paciente llega en etapas un poco más tardías.  La enfermedad se extiende a otros órganos, no solamente del pulmón, y el paciente puede fallecer por tuberculosis”, sostuvo el Dr. Aizpurúa.

Esquemas acortados

Pidió a los pacientes que una vez iniciado el tratamiento no lo interrumpan: es la única manera de curarse, evitar contagiar a otras personas y generar resistencia a los tratamientos.

El tratamiento tradicional para curar la tuberculosis toma alrededor de seis meses. Sin embargo, ahora existe una nueva alternativa que consta de cuatro meses, llamado “tratamiento acortado”.

El Dr. Aizpurúa explicó que consiste en una combinación de fármacos. Esta medida permite reducir a cuatro meses la administración de las medicinas.

Estudios internacionales demuestran que este esquema de cuatro meses tiene una eficacia similar al tradicional, lo cual favorece al paciente al reducir el tiempo de medicación, explicó el Dr. Aizpurúa.

El jefe nacional de la Sección para el Control de la Tuberculosis del Minsa sostiene que este sistema ayuda al paciente, quien por lo general no quiere tomar tratamientos muy largos.

En su presentación aclaró que este tratamiento no aplica para todos los pacientes, pero que una gran cantidad podría beneficiarse del mismo.

Manejo anticipatorio de efectos adversos

Durante el evento, la Dra. Ivonne Torres Atencio, directora del Departamento de Farmacología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Panamá, expuso sobre el Perfil farmacocinético y manejo anticipatorio: el desafío de la rifampicina e isoniazida.

Ambos fármacos combinados se utilizan de primera línea para el tratamiento de tuberculosis.  

La Dra. Torres señaló que el problema con esta enfermedad es que se requiere de una asistencia prolongada, pero el paciente abandona la terapia por los efectos adversos. Esta tendencia impide que disminuya el número de enfermos.

La idea es que el equipo de salud tenga en cuenta cuáles son los efectos del medicamento en el paciente, cuando, además de tuberculosis, tiene otro tipo de padecimiento.

Por ejemplo, si el paciente sufre una enfermedad crónica, hipertensión, problemas de colesterol, diabetes, VIH, o en el caso de quienes estén tomando terapias para la artritis reumatoide, pueden ser susceptibles a adquirir una infección por TB.

La experta analizó que también es preciso analizar cómo los medicamentos contra TB pueden reducir los efectos terapéuticos en combinación con los fármacos que tratan las otras dolencias del paciente.

Reconoce que hay medicamentos que pueden asustar al paciente al causar, por ejemplo, coloraciones anaranjadas en las lágrimas. En quienes usan lentes de contacto se le tiñe el lente de color naranja, porque es una manera del organismo de eliminar el fármaco.

Sin embargo, si el médico y el equipo de salud informan al paciente de los posibles efectos, el paciente está más consciente y tranquilo.

“Es lo que llamamos un seguimiento cercano.  Un paciente con tuberculosis no solo recibe la prescripción y vuelve a casa; es indispensable acompañarlo en su tratamiento. Ese seguimiento continuo es la clave del éxito terapéutico”, destacó.

Estudios farmacológicos

Priya Patel

La tecnóloga médica, Priya Patel, del Instituto de Investigaciones Científicas y Servicios de Alta Tecnología (Indicasat-AIP) presentó los Estudios farmacológicos de la bedaquilina en el tratamiento inicial de la MDR-TB en Panamá.

Su presentación se basó en la evaluación farmacocinética de bedaquilina, que es uno de los medicamentos utilizados para tratar a los pacientes con Mycobacterium Tuberculosis Multidrogoresistente.

El estudio realizado en colaboración con el Hospital Santo Tomás (Panamá) y el Hospital Dr. Manuel Amador Guerrero (Colón) y la Universidad de Groningen de Países Bajos evaluó a 12 pacientes en los dos hospitales panameños, en edades comprendidas entre los 50 y 70 años.

De cada paciente se tomaron ocho muestras, cuatro al inicio del tratamiento y cuatro durante la semana ocho o fase de mantenimiento.

El objetivo era comparar las concentraciones y los niveles del fármaco en la semana uno versus en la semana ocho y determinar si había un aumento o acumulación del medicamento.

Patel dijo que los resultados fueron muy buenos, porque a pesar de que hay una variabilidad interindividual de estos pacientes, es decir, difieren en peso, comorbilidades y  sexo, todos al inicio tenían rangos aceptables (bajos) y es lo que se espera en la primera exposición del medicamento. Sin embargo,  a la semana ocho las concentraciones eran más altas.

“Nos damos cuenta de que verdaderamente hay una acumulación del medicamento, porque estos pacientes todavía están en tratamiento”, argumentó.

Futuros estudios

La tecnóloga médica dijo que para este primer estudio solo se presentaron los resultados de sangre; aunque también se tomaron muestras de esputo y sudor.

El siguiente paso es analizar estas otras matrices y teniendo un mejor perfil farmacocinético realizar más estudios de este medicamento, pero con mayor población.

De esta manera, se incorporan otras variables como la condición de paciente con VIH, hipertensión o diabetes, ya que son enfermedades que pueden coexistir con la tuberculosis y modifican la respuesta al tratamiento, pudiendo favorecer su mejoría o, por el contrario, complicar su evolución.

Sherly Díaz es periodista, experta en Economía, docente y editora

Taller que fortaleció capacidades en secuenciación en M. tuberculosis

El Taller Latinoamericano y del Caribe sobre Secuenciación de Próxima Generación Dirigida para Mycobacterium tuberculosis Resistente estuvo dirigido a expertos de laboratorios nacionales de referencia de tuberculosis de Latinoamérica y el Caribe.

Científicos y estudiantes, recibieron capacitación en el uso y aplicación de herramientas de secuenciación de nueva generación (NGS), a cargo de instructores de Panamá, México, Inglaterra, Colombia y Estados Unidos.

La tecnología NGS dirigida permite combinar la amplificación selectiva de genes con la secuenciación de nueva generación para identificar mutaciones relacionadas con resistencia a múltiples fármacos. La metodología también permite detectar resistencia a medicamentos que actualmente no son evaluados mediante otros métodos moleculares.

En fecha reciente, la Organización Mundial de la Salud impulsó las guías consolidadas y el Manual operativo de tuberculosis: módulo 3 sobre diagnóstico rápido de tuberculosis.

“En estos documentos se aportan recomendaciones precisas para el uso de NGS dirigida al estudio de resistencias en una lista más amplia de medicamentos.  La guía recomienda el uso de NGS en pacientes con tuberculosis confirmada bacteriológicamente y tuberculosis resistente confirmada bacteriológicamente, salvo algunas condiciones.  Por tal motivo, resulta esencial la pronta implementación de NGS en los países de la región Latinoamericana y del Caribe”, describen los organizadores del taller.

Participaron en calidad de instructores:

  • Andrea Rocha, Instituto Nacional de Salud de Colombia, Colombia.
  • Deborah Pérez y Gloribel Verga, BioLab Internacional, Panamá
  • Dilcia Sambrano, Priya Patel, Fermín Acosta e Indira Quintero, por el Indicasat AIP, Panamá
  • Ernesto Montoro, Organización Panamericana de la Salud, Estados Unidos
  • Luis Narváez, Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER), México
  • Monserrath Rodríguez, illumina, América Latina
  • Natasha Walbaum, St. Andrews University, Reino Unido
  • Prudencio González y Samantha Rosas, por el, Instituto Conmemorativo Gorgas para Estudios de Salud, Panamá

Con información de Indicasat AIP | ICGES