El cuidado y la atención de las embarazadas debe garantizarse bajo condiciones seguras para salvaguardar la vida de las madres y de sus recién nacidos
Por: Ana de Carvajal y Carlos Cabrera
La Dra. Ana de Carvajal es especialista en Infectología y Gerencia de Servicios Asistenciales de Salud. El Dr. Carlos Cabrera es especialista en Obstetricia y Ginecología. Director fundador emérito del programa de especialización en Medicina Materno Fetal de la Universidad Central de Venezuela (UCV), Individuo de Número Sillón VII de la Academia Nacional de Medicina (ANM) y miembro de su Junta Directiva
En situaciones de emergencia, se recomienda tomar las medidas necesarias para evitar complicaciones durante el embarazo.
La atención debe realizarse en las condiciones más seguras posibles con el fin de prevenir muertes maternas y de los recién nacidos (as).
Estas medidas deben ser cumplidas estrictamente durante la emergencia y en todas las fases subsiguientes:
Evaluación de servicios: verificar la capacidad resolutiva de los servicios de salud reproductiva en los diferentes niveles de atención.
Disponibilidad de personal: verificar el personal de salud disponible para la atención de las embarazadas y los recién nacidos.
Censo de control: realizar un censo de las embarazadas que culminarán su embarazo en los próximos 30 días.
Identificación de riesgos: identificar a las embarazadas de alto riesgo.
Planificación de traslados: identificar previamente el sitio donde serán derivadas las embarazadas de alto riesgo obstétrico, complicaciones obstétricas y partos complicados.
Atención domiciliaria: tener en cuenta que, dependiendo de la magnitud del desastre, es probable que un número de partos tenga que ser atendido a nivel domiciliario.
Vacunación y tratamiento: garantizar las vacunaciones necesarias y la administración de vitaminas y medicamentos para otras patologías existentes (como infección por el VIH, asma, hipertensión arterial, entre otras).
Lactancia: promover, en la medida de lo posible, exclusivamente la alimentación materna.
Atención en refugios: establecer, en lo posible, servicios de atención gineco-obstétrica con personal capacitado dentro de los albergues y refugios temporales.
Información comunitaria: instruir a la población sobre los servicios de salud disponibles más cercanos para la atención de las embarazadas y los recién nacidos, así como la manera de llegar a ellos.
Signos de alarma: alertar sobre los signos de alarma en las embarazadas (tales como sangrado genital, dolor, fiebre persistente o flujo vaginal fétido) para que acudan oportunamente a los servicios de salud.
Ante cualquier situación de emergencia, se implementarán todas las acciones que sean necesarias para evitar complicaciones durante la gestación. El cuidado y la atención de las embarazadas debe garantizarse bajo condiciones seguras para salvaguardar la vida de las madres y de sus recién nacidos.
Fuente: Carvajal A y Oletta L , JF. Noticias Epidemiológicas No 29 Embarazadas en situación de emergencia, incluyendo los desastres naturales. RSCMV. 8 de marzo de 2011

