«Panamá, Panamá, Panamá, Panamá». Con el nombre de nuestro país inicia el poema dedicado a la Selección de Fútbol de Panamá en su segunda participación en una Copa Mundial de la FIFA. La vigésima tercera edición del torneo se celebrará hasta el 19 de julio de 2026 en tres países: Canadá, Estados Unidos y México, un escenario histórico para el fútbol panameño.
En este camino mundialista, la escritora y poeta Yessica Castillo Miranda quiso componer un himno a la selección.
La pieza incorpora ritmos característicos de la cultura panameña y recoge el lema y el enfoque de la selección para el Mundial 2026: identidad, pasión y orgullo nacional. Es un canto que enlaza al equipo con su historia y su gente, exaltando el espíritu que distingue al país, explica su autora.
«El himno refleja el sentir de la Marea Roja, ese jugador número 12 que acompaña, impulsa y late en cada partido, convirtiendo cada encuentro en una celebración colectiva del orgullo panameño»:
Ohhhh ohhhh ohhhh…
Panamá… Panamá…
Ohhhh ohhhh ohhhh…
Panamá… Panamá…
En el corazón del istmo nace el grito,
rojo el latido que jamás se ha rendido.
Once guerreros con la fe encendida,
luchando cada balón como si fuera la vida.
Del Rommel Fernández al sueño mundial,
una bandera que no deja de ondear.
No es solo fútbol, es todo un país,
que late en la cancha para ser feliz.
Y cuando ruge la grada entera,
se enciende el alma canalera…
Sube la marea, sube sin parar,
Rojo es el fuego que nos va a llevar.
¡Eh, eh! Panamá va a ganar,
La doce en la grada no deja de alentar.
Sube la marea, siente el corazón,
Todo un país vibra con la selección.
¡Eh, eh! Que suene el tambor,
Panamá en la cancha juega con honor.
No importa el gigante ni el nombre rival,
cuando juega el alma, se puede soñar.
Con Tejada eterno guiando el camino,
su garra vive en cada destino.
Desde el Barú hasta el Darién,
un solo grito se escucha también:
¡Panamá presente, firme y de pie!
porque este sueño no se va a caer.
Manos al cielo, fe y esperanza,
Dios guía el paso de nuestra esperanza…
Hoy jugamos por cada corazón,
por la bandera y por la nación.
De rodillas damos gracias a Dios,
y en cada paso caminamos con vos.
Un solo pueblo, una sola voz,
Panamá unido… somos uno hoy.
Panamá — ¡Presente!
Rojo — ¡Valiente!
Panamá — ¡Presente!
¡Fuerte, fuerte, fuerte!
Sube la marea, sube sin parar,
Que el mundo entero nos va a escuchar.
¡Eh, eh! Panamá va a ganar,
La doce en la grada no deja de alentar.
Sube la marea, sube con pasión,
Llevamos la fe dentro del corazón.
¡Eh, eh! Que suene el tambor,
¡Panamá, Panamá, juega con honor!
Ohhhh ohhhh ohhhh…
¡Panamá! ¡Panamá!
Esta pieza recuerda con especial cariño a Luis «El Matador» Tejada, el eterno delantero que nos guió con su garra hacia nuestro primer mundial. Aunque ya no está con nosotros físicamente, su espíritu vive en cada gol y en cada rincón del Rommel Fernández. Yessica Castillo Miranda

