CSS fortalece red de atención para enfermedad cerebrovascular

octubre 30, 2026
Foto: Melvin Zeballos | CSS

Una ventana de cuatro horas y media para brindar un tratamiento que puede tener un impacto importante en la sobrevida y en el grado de discapacidad del paciente

Por: Tharyn Jiménez V. | Fotos: Melvin Zeballos | CSS

Como parte de los esfuerzos para fortalecer la atención en enfermedad cerebrovascular (ECV), la Caja de Seguro Social (CSS) inició la primera fase de una red de atención que contempla cuatro hospitales de la ciudad capital: el Hospital Susana Jones, el Hospital Irma de Lourdes Tzanetatos, el Complejo Hospitalario Metropolitano y la Ciudad de la Salud.

Esta red garantiza atención oportuna con especialistas que advierten sobre la importancia de reconocer los síntomas y controlar los factores de riesgo.

Este avance se conoció en el Día Mundial de Conmemoración de la Enfermedad Vascular Cerebral (29 de octubre), con un llamado a reconocer los síntomas, buscar atención médica inmediata y no subestimar los factores que pueden aumentar el riesgo de sufrir un stroke.

La enfermedad cerebrovascular es la tercera causa de muerte y la primera causa de discapacidad en Panamá, por lo que constituye una prioridad de salud pública.

Una persona que hasta el día anterior trabajaba, conducía, se movilizaba por sus propios medios y sostenía a su familia puede despertar, en cuestión de segundos, ante una realidad completamente distinta. Ese es el impacto de una enfermedad cerebrovascular (ECV), una condición que puede cambiar drásticamente la vida del paciente y de quienes lo rodean.

Reconocer los síntomas y actuar a tiempo

La Dra. Josefina Fletcher, neuróloga y coordinadora nacional de la Red de Atención de Enfermedad Vascular Cerebral, explicó que una enfermedad cerebrovascular puede producirse cuando un coágulo obstruye una arteria del cerebro o cuando un vaso sanguíneo se rompe y provoca una hemorragia cerebral.

“Los síntomas dependerán de la zona afectada, pero hay señales que requieren atención inmediata: dificultad o incapacidad para hablar, desviación de la cara y pérdida de movimiento en un brazo o una pierna”, detalló. Al mismo tiempo, insistió en que, ante cualquiera de estos síntomas, no se debe esperar a que desaparezcan ni perder tiempo buscando explicaciones; es necesario acudir de inmediato a un cuarto de urgencias.

Fletcher advirtió que existe una ventana de cuatro horas y media para brindar un tratamiento que puede tener un impacto importante en la sobrevida y en el grado de discapacidad del paciente.

La neuróloga Lizeth Pinilla, del Hospital Irma de Lourdes Tzanetatos destacó que las consecuencias de esta enfermedad van más allá de las afectaciones físicas. “La pérdida de autonomía, las secuelas permanentes en la movilidad y el deterioro emocional pueden transformar de manera abrupta la vida de una persona que hasta ese momento realizaba sus actividades con normalidad”.

Ese cambio también alcanza a la familia, cuyos integrantes, al compartir su vida cotidiana con una persona independiente, deben asumir nuevas responsabilidades de cuidado, aprender a atender sus necesidades y procesar una realidad para la que no siempre están preparados.

No es exclusiva de los adultos mayores. La Dra. Pinilla advirtió que cada vez se observan más casos en personas menores de 50 años, generalmente asociados a factores de riesgo como hipertensión arterial y diabetes.

Factores de riesgo a controlar:
• Hipertensión arterial
• Diabetes
• Obesidad
• Sedentarismo
• Dietas altas en grasas
• Tabaquismo
• Consumo excesivo de alcohol

Mantenerse físicamente activo y adoptar una alimentación más saludable son medidas que contribuyen a reducir estos riesgos.

Por: Tharyn Jiménez V. | Fotos: Melvin Zeballos | CSS