La atención primaria desempeña un papel fundamental en la prevención, al permitir identificar los factores de riesgo y establecer intervenciones oportunas
Con información Minsa | CSS
De las 17,211 defunciones por enfermedades no transmisibles priorizadas en Panamá en 2024, 7,240 correspondieron a enfermedades cardiovasculares: el 42.1 % del total.
La directora general de Salud Pública del Minsa, Yelkys Gil, destacó que las enfermedades cardiovasculares son una de las principales causas de muerte a nivel mundial y en Panamá.
Gil explicó que el abordaje desde el primer nivel de atención permite identificar de manera temprana factores que aumentan el riesgo cardiovascular, incluso desde la adolescencia. Entre estos se encuentran los antecedentes familiares, los síndromes metabólicos, el sobrepeso y la obesidad, la hipertensión arterial y la diabetes.
“Estos pacientes tienen un riesgo alto de padecer enfermedades cardiovasculares, por lo cual se hace una intervención en conjunto con nutrición, enfermería, médicos y el propio paciente, que debe ser sensibilizado a un cambio de vida que incluya actividad física y alimentación saludable”, manifestó Gil.
La funcionaria resaltó que la atención primaria desempeña un papel fundamental en la prevención, al permitir identificar los factores de riesgo y establecer intervenciones oportunas para controlarlos antes de que evolucionen hacia una enfermedad crónica o generen complicaciones.
Hipertensión, uno de los principales factores de riesgo

En Panamá, la hipertensión arterial constituye uno de los principales factores de riesgo para el desarrollo de enfermedades cardiovasculares. Según la Encuesta Nacional de Salud de Panamá (ENSPA) 2019, el 42.3 % de la población adulta vive con hipertensión arterial.
Ante este escenario, el Minsa fortalece las acciones de prevención, detección temprana y control de las enfermedades cardiovasculares desde la red primaria de atención, mediante la implementación de la estrategia HEARTS, iniciativa de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), y la aplicación de guías clínicas para el control de la presión arterial y la evaluación del riesgo cardiovascular.
Desde 2018, la estrategia HEARTS se implementa en la red primaria de atención y actualmente alcanza 186 instalaciones de salud a nivel nacional, con el propósito de detectar oportunamente factores de riesgo cardiovascular y promover intervenciones que permitan prevenir o retrasar la aparición de enfermedades crónicas.
La estrategia HEARTS promueve un modelo de atención basado en la evidencia, que incluye protocolos estandarizados, acceso a medicamentos y tecnologías esenciales, evaluación del riesgo cardiovascular, trabajo en equipo, promoción de estilos de vida saludables y monitoreo continuo de los resultados.
La implementación de esta estrategia fortalece la capacidad de la atención primaria para prevenir, detectar y controlar la hipertensión arterial y otros factores de riesgo cardiovascular, contribuyendo a reducir las complicaciones y muertes asociadas a estas enfermedades.
El Minsa exhorta a la población al control periódico, conocer sus niveles de presión arterial, mantener un peso saludable, realizar actividad física y adoptar una alimentación balanceada como medidas fundamentales para reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares.
Acciones preventivas

La Caja de Seguro Social (CSS), por su parte, comparte consejos fundamentales para mantener un corazón sano:
- Monitoreo regular de la presión arterial: Es fundamental medir la presión arterial de forma periódica, especialmente si existen antecedentes familiares de hipertensión.
- Control del colesterol: Mantener una dieta baja en grasas saturadas y evitar alimentos procesados ayuda a regular los niveles de colesterol y triglicéridos.
- Dieta saludable: Consumir más frutas, verduras, granos enteros y reducir el sodio ayuda a disminuir el riesgo de enfermedades cardíacas. También es importante evitar alimentos con alto contenido de azúcar y grasas trans.
- Ejercicio físico: Realizar al menos 30 minutos de actividad física al día, como caminar, correr o nadar, reduce el riesgo cardiovascular y ayuda a controlar el peso.
- Dejar de fumar: El tabaco daña los vasos sanguíneos y es uno de los principales factores de riesgo evitables para las enfermedades del corazón.
- Manejo del estrés: El estrés constante puede aumentar la presión arterial. Practicar actividades como la meditación, el yoga o simplemente descansar adecuadamente puede ayudar a reducir el riesgo cardíaco.
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