El Dr. Xavier Sáez Llorens aclara que se debe evitar confundir el cambio proporcional con un reemplazo viral real: “Si los casos de VRS caen drásticamente por la inmunización, el porcentaje relativo de ingresos positivos a otros virus aumentará en las estadísticas hospitalarias incluso si su incidencia absoluta en la comunidad no ha cambiado en absoluto”
Por: Violeta Villar Liste
La infección a causa del Virus Respiratorio Sincitial (VRS) afecta de manera particular a la población pediátrica y también es causa de enfermedad y mortalidad en adultos mayores. La Organización Mundial de la Salud (OMS) informa que representa el 30% de las hospitalizaciones y “se estima que cerca del 97% de la mortalidad relacionada se produce en países de ingresos bajos y medios, con unas 101 400 muertes anuales en niños menores de 5 años”.
En Panamá “es el virus más importante en incidencia en población infantil en relación con otros virus respiratorios”. En 2025, se confirmaron 777 casos de infección por VRS de un total de 4026 pruebas realizadas (19.3% de positividad), de acuerdo con el Boletín epidemiológico número 1 del año 2026 del Hospital del Niño.
Sin embargo, la vacunación materna y la administración del anticuerpo monoclonal en recién nacidos es una estrategia que está llamada a cambiar esta realidad en el país, y ya la transforma en países con más tiempo aplicando una o ambas estrategias, con evidente reducción de casos y mortalidad.
Un artículo científico regional con coautoría de Panamá y en el cual participan investigadores de Costa Rica, Estados Unidos, República Dominicana, Brasil y Argentina, subraya que estas intervenciones “están transformando la prevención de la enfermedad” por VRS al reducir la enfermedad grave del tracto respiratorio inferior y las hospitalizaciones.
Sin embargo, al disminuir la enfermedad por VRS, la investigación advierte que “una mayor proporción de los ingresos por causas respiratorias restantes podría dar positivo para otros virus. Distinguir este cambio proporcional de un verdadero aumento en su incidencia es una cuestión de vigilancia urgente para América Latina”, indica el estudio que se publica en The Lancet Regional Health Americas.
“A medida que disminuyen las hospitalizaciones por VRS, otros patógenos pueden abarcar una mayor proporción relativa de los ingresos hospitalarios restantes (cambio proporcional)”, explica el Dr. Xavier Sáez Llorens, quien es coautor en el artículo por el Hospital del Niño Dr. José Renán Esquivel, el Sistema Nacional de Investigación de la Senacyt y Cevaxin y quien resalta que el enfoque del artículo se centra en estrategias epidemiológicas, de laboratorio y de salud pública para abordar el próximo cambio por las intervenciones contra VRS.

“Los virus mencionados específicamente en el análisis son el rinovirus, señalado como de particular atención por su circulación prolongada (mediana de duración epidémica de 31 semanas según datos de WHO FluNet), picos secundarios frecuentes y gran variabilidad temporal en regiones tropicales; metaneumovirus humano (hMPV); adenovirus; virus parainfluenza; influenza y SARS-CoV-2”.
El experto aclara que se debe evitar confundir el cambio proporcional con un reemplazo viral real: “Si los casos de VRS caen drásticamente por la inmunización, el porcentaje relativo de ingresos positivos a otros virus aumentará en las estadísticas hospitalarias incluso si su incidencia absoluta en la comunidad no ha cambiado en absoluto”.
Es decir, al disminuir las hospitalizaciones por VRS podría parecer que existe un incremento de casos asociados a los demás virus, pero en realidad, al reducir su presencia estadística, el VRS “deja protagonismo” a los demás virus incluso así el número de casos de esos otros virus sea igual en comparación con sus tendencias históricas.
De hecho, el Boletín Epidemiológico del Hospital del Niño reportó para el año 2025, 320 casos de Influenza A, circulación de virus Influenza A de los subtipos H1N1 y H3N2 y 85 casos de Influenza B.
Con respecto al virus SARS Cov-2, “en 2025, la detección de casos confirmados fue extremadamente baja con 136 casos para una tasa de positividad de 3% en un total de 4804 muestras realizadas”.
En la vigilancia centinela se muestra información de otros virus como rinovirus humano, adenovirus, parainfluenza, metapneumovirus humano, coronavirus no zoonóticos y bocavirus. El Boletín Epidemiológico describe que es el rinovirus el más identificado, seguido de parainfluenza y metapneumovirus. Ver gráfico a continuación:

Las defunciones registradas por estos virus respiratorios fueron un total de 14. Sin embargo, aclara el Boletín Epidemiológico, en 11 situaciones la muerte estuvo relacionada directamente con una infección bacteriana adquirida durante la hospitalización y el virus el causante del ingreso al hospital:

Fortalecer la vigilancia centinela
El estudio subraya que “antes de concluir que el panorama viral ha cambiado, necesitamos datos para observarlo: El éxito debe medirse mediante la prevención de la enfermedad por VRS y la carga respiratoria total, junto con la etiología de los ingresos hospitalarios restantes”.
Al respecto, el Dr. Sáez Llorens llama a fortalecer y expandir las redes de vigilancia centinela existentes de la OMS (que integran influenza, SARS-CoV-2 y VRS) para incorporar de forma consistente la detección de otros virus como rinovirus en sitios seleccionados; mantener criterios clínicos de muestreo y paneles moleculares de diagnóstico estables en el tiempo para evitar sesgos diagnósticos y diferenciar en los ensayos diagnósticos el rinovirus del enterovirus siempre que sea factible (dado que muchos paneles multiplex los reportan agrupados)”.
Panamá forma parte del Sistema Global de Vigilancia y Respuesta a la Influenza (GISRS) de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
El GISRS se crea en el año 1952. Panamá ingresa en el 2007 y crea el Centro Nacional de Influenza (NIC).
El NIC sirve a las autoridades nacionales como recurso técnico y es también el punto de contacto clave para la OMS cuando se trata de influenza y otros virus, en particular si se registran virus nuevos o inusuales.
El Dr. Sáez Llorens reitera la importancia de evitar confundir el posible cambio proporcional con un reemplazo viral real asociado a la reducción de casos por VRS.
De igual modo, conforme a los resultados de la investigación, recomienda:
Establecer líneas de base locales y comparables: Debido a las marcadas diferencias climáticas (zonas tropicales vs. templadas), patrones estacionales variables y capacidades diagnósticas heterogéneas en Latinoamérica, cada entorno requiere sus propias líneas de base previas a la introducción de intervenciones contra el VRS.
Calcular tasas basadas en población y registrar denominadores: Para demostrar un cambio epidemiológico real no basta con medir el porcentaje de positividad en pruebas de laboratorio. Es indispensable contar con denominadores de pruebas realizadas, tasas de consulta y hospitalización poblacionales, o cohortes centinela con muestreo sistemático.
Estratificar exhaustivamente los datos de vigilancia: Registrar y desglosar los reportes por edad, nivel de atención, gravedad del cuadro, presencia de codetecciones, estado de vacunación materna y administración de anticuerpos monoclonales.
Evaluar el éxito de forma integral: Medir tanto la carga de enfermedad evitada por VRS como el impacto en la carga respiratoria total y la etiología de las admisiones remanentes.
En 2027 se conocerán los resultados de la estrategia contra VRS en Panamá

Al evaluar los resultados preliminares de la vacunación materna y la introducción del monoclonal en Panamá, el Dr. Sáez Llorens explica que todavía no se ha calculado el impacto de las estrategias de prevención contra la enfermedad infantil por VRS en Panamá debido a que “la vacunación materna tiene poco más de un año de haber sido implementada, la cobertura de las embarazadas está todavía distante de ser la ideal y la administración del anticuerpo monoclonal empezó hace apenas un mes. Es posible que para el próximo año se pueda determinar efectividades e impactos de ambas medidas”.
-¿Cómo se compara Panamá con otros países de la región que ya han iniciado estas estrategias de inmunización?
-Es muy prematuro para hacer comparaciones con otros países de la región que nos llevan ventaja en el inicio de la prevención de la enfermedad infantil por VRS. Chile, Argentina, Paraguay y Colombia ya cuentan con información publicada sobre estimaciones de efectividad e impacto.
Cuidarnos de otros virus
-¿Cuáles herramientas están disponibles para la prevención y manejo de estos otros virus?
-En la actualidad, la ciencia médica solo cuenta con estrategias preventivas contra influenza, SARS-CoV-2 y ahora con las nuevas herramientas de inmunización para VRS (vacuna materna RSVpreF y anticuerpos monoclonales: nirsevimab y clesrovimab). Para los demás virus respiratorios no disponemos de fármacos ni biológicos específicos. La prevención de las infecciones respiratorias, en general, se basa en medidas de higiene: mascarillas, distanciamiento de personas enfermas, lavado de manos y estar en espacios con ventilación adecuada.
Referencia científica: Avila-Aguero M, Falleiros-Arlant L, Brea J et al. Viral replacement or proportional change? Respiratory surveillance as RSV prevention expands in Latin America The Lancet Regional Health – Americas, 2026; 64

