La formación especializada en IA fortalece el talento nacional y prepara a profesionales para enfrentar los desafíos éticos, tecnológicos y sociales de la nueva economía digital
Artículo autoría: Javier Sánchez Galan, PhD

Coordinador de Investigación de la Facultad de Ingeniería de Sistemas Computacionales. Universidad Tecnológica de Panamá
La inteligencia artificial ya interviene en cómo analizamos datos, prestamos servicios, desarrollamos productos y tomamos decisiones en educación, salud, finanzas, logística, industria y administración pública. El desafío de Panamá es formar profesionales capaces de utilizar estas herramientas, comprender sus alcances, evaluar sus riesgos y aplicarlas con responsabilidad.
En respuesta, la Facultad de Ingeniería de Sistemas Computacionales de la Universidad Tecnológica de Panamá desarrolló el Diplomado en Inteligencia Artificial, un programa de extensión académica con formación integral, teórico-práctica y basada en proyectos. El plan contempla 120 horas en ocho módulos: fundamentos de IA, aprendizaje automático, datos, visión por computadora, lenguaje natural, IA generativa, ética y gobernanza, y big data.
Más que enseñar herramientas específicas, el diplomado busca que sus participantes identifiquen problemas, trabajen con datos, seleccionen métodos y construyan soluciones aplicables. Un proyecto de IA no comienza con un algoritmo, sino con una necesidad definida, datos confiables y comprensión de quienes utilizarán sus resultados.

Talento, ética y desarrollo nacional
El impacto de esta formación se relaciona con una prioridad nacional. El 12 de agosto de 2026, el Consejo de Gabinete aprobó la Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial de la República de Panamá, presentada por Senacyt como marco para impulsar el desarrollo y uso ético, responsable, inclusivo y seguro de la IA. Su visión es convertir al país en el “Hub Confiable de Innovación en Inteligencia Artificial de América Latina”.
AI 2036 es la estrategia nacional integral de Panamá para el desarrollo económico habilitado por IA, la preparación de la fuerza laboral y la innovación confiable.
Su visión es posicionar al país como un hub confiable de innovación en IA para América Latina. La estrategia se organiza en seis pilares: infraestructura; capital humano; datos y seguridad; gobernanza; inversión; y sectores clave. Por ello, iniciativas universitarias como este diplomado contribuyen a desarrollar capacidades locales para una economía basada en el conocimiento.
El desafío no consiste únicamente en preparar especialistas. También hay que formar profesionales conscientes de que la IA puede reproducir sesgos, afectar la privacidad o producir decisiones difíciles de explicar. Por eso, el programa incluye equidad, transparencia, protección de datos, regulación, responsabilidad y rendición de cuentas. Estos contenidos coinciden con los principios defendidos de la Unesco, que sitúa los derechos humanos, la dignidad, la inclusión, la transparencia, la equidad y la supervisión humana en el centro de una IA ética.
Otro reto es pasar del aprendizaje a la aplicación responsable. La hoja de ruta de IA 2036 propone avanzar mediante un ciclo de aprender, experimentar, colaborar y compartir. La universidad puede desempeñar un papel fundamental en este proceso al conectar la formación y la investigación con las necesidades de las empresas, las instituciones públicas y las comunidades. Los proyectos piloto, la evaluación de resultados y el intercambio de experiencias permiten innovar sin perder de vista la seguridad ni el impacto social.

La formación continua será igualmente necesaria. Las herramientas cambiarán, pero permanecerán la capacidad de analizar problemas, verificar información y tomar decisiones con criterio.
Panamá también deberá procurar que las oportunidades de capacitación alcancen a distintos sectores y territorios, para que la inteligencia artificial no profundice las brechas existentes. Una transformación digital sostenible requiere conectividad, infraestructura, docentes preparados y participación de la ciudadanía.
El impacto del diplomado no se limita a la entrega de diplomas. Se expresa en egresados capaces de identificar oportunidades, cuestionar resultados y promover soluciones pertinentes para Panamá. También contribuye a la conversación nacional sobre una IA con talento local, propósito público y confianza social.
La Estrategia Nacional de IA establece una dirección; la academia, el sector productivo, el Estado y la sociedad tienen ahora el desafío de convertirla en capacidades y resultados.
Desde la UTP, la formación especializada representa una contribución concreta a ese propósito y una invitación a comprender que el futuro digital no dependerá solamente de máquinas más poderosas, sino de profesionales mejor preparados para utilizarlas con conocimiento, ética y compromiso con el país.
Artículo autoría: Javier Sánchez Galan, PhD

