Hospital Gregorio Marañón implementa nuevo protocolo para que los padres acompañen a sus hijos en quirófano hasta que se duermen

agosto 27, 2026
Foto cortesía Hospital Gregorio Marañón
Con este nuevo protocolo, el Hospital Gregorio Marañón continúa avanzando en la humanización de la asistencia pediátrica y en la incorporación de las familias a los cuidados

Comunicado Hospital Gregorio Marañón

El Hospital General Universitario Gregorio Marañón, centro público de la Comunidad de Madrid, ha implantado un nuevo protocolo que permite a los padres acompañar a sus hijos en el interior del quirófano durante el proceso de inducción anestésica.

Gracias a este procedimiento, liderado desde el Servicio de Anestesia y Reanimación junto con Enfermería, el menor permanece junto a su madre o su padre hasta quedarse completamente dormido y vuelve a encontrarse con ellos tras la intervención, antes de despertar.

El objetivo de esta iniciativa es reducir la ansiedad y el estrés que pueden provocar en los niños y sus familias la entrada en quirófano y la separación previa a una cirugía. La presencia de una persona de confianza facilita que el menor afronte este momento con mayor tranquilidad y permite que los padres conozcan de primera mano el entorno y a los profesionales que van a atenderlo.

Con el circuito anterior, los padres podían permanecer junto a sus hijos en una sala situada antes del quirófano. Sin embargo, los menores accedían solos a la sala de operaciones y algunos llegaban todavía muy nerviosos. “Ahora, los padres se visten con la indumentaria necesaria y entran con el niño y con nosotros en el quirófano”, explica David Callejo, anestesiólogo del Hospital Gregorio Marañón. 

Con este nuevo protocolo, el Hospital Gregorio Marañón continúa avanzando en la humanización de la asistencia pediátrica y en la incorporación de las familias a los cuidados, facilitando una experiencia quirúrgica más cercana y segura, así como respetuosa con las necesidades emocionales de los menores.

Además, el acompañamiento se extiende también a los procedimientos con anestesia que se realizan fuera del quirófano. De esta manera, los padres pueden permanecer junto a sus hijos en pruebas y tratamientos como resonancias magnéticas, endoscopias o procedimientos de radioterapia, entre otros.

Acompañado durante el tiempo que está despierto

Durante la inducción anestésica, la madre o el padre puede permanecer junto a su hijo, hablarle, tranquilizarle y mantener el contacto con él, así como ayudarle a tumbarse en la camilla y acompañar la colocación de la mascarilla. Una vez que el menor está completamente dormido, el progenitor abandona el quirófano y los profesionales continúan con la preparación y la intervención.

“El niño está acompañado en todo momento mientras permanece despierto y todos los procedimientos que se realizan el día de la cirugía se llevan a cabo una vez dormido”, destaca el anestesiólogo.

Al finalizar la cirugía, el menor sale todavía dormido del quirófano y es trasladado a una sala de recuperación, donde vuelve a estar acompañado por sus padres durante el despertar. Posteriormente, en función del tipo de intervención y de su evolución, puede ser trasladado a planta o recibir el alta hospitalaria.

Comunicado Hospital Gregorio Marañón