El 50% de la fuerza laboral sanitaria de La Guaira está afectada, por fallecimientos, desplazamientos o por resultar herida
Por: Violeta Villar Liste
«La recuperación del sistema sanitario venezolano no puede significar simplemente volver a lo que existía antes. Tiene que haber una oportunidad de reconstruir servicios de salud más fuertes, más seguros, más resistentes y mejor preparados para futuras emergencias”, reflexionó el Dr. Jarbas Barbosa, director de la Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS), quien envió sinceras condolencias a las familias que han perdido a sus seres queridos.
“La respuesta de emergencia continúa y las necesidades de las comunidades afectadas siguen siendo urgentes”, dijo el Dr. Barbosa durante rueda de prensa virtual convocada por la OPS, a dos semanas de los terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 que afectaron el centro-norte de Venezuela el 24 de junio de 2026.
Participaron en el encuentro, además del Dr. Barbosa, el Dr. Ciro Ugarte, director del Departamento de Emergencias en Salud de la OPS/OMS, el Dr. Armando de Negri, representante Interino de la OPS/OMS en Venezuela, la Dra. Liz Parra, gerente de Incidente de la OPS/OMS para los terremotos en Venezuela y Leonardo Hernández, gestor de Incidentes de la OPS.
Durante la sesión se abordó la evolución de las prioridades sanitarias, “desde la etapa inicial de atención de emergencia hacia la continuidad de los servicios de salud, la vigilancia de riesgos de salud pública, la atención en campamentos temporales, la salud mental y el apoyo a las poblaciones afectadas”.
De igual modo, se compartieron actualizaciones en relación con las evaluaciones realizadas en establecimientos de salud, la coordinación de Equipos Médicos de Emergencia (EMT), el suministro de medicamentos e insumos esenciales, y el trabajo de la OPS/OMS junto con las autoridades.
Llamamiento de emergencia

El Dr. Barbosa recordó que la OPS ha lanzado un llamamiento de emergencia de 24 millones de dólares para ayudar a satisfacer las necesidades urgentes de salud hasta fin de año, así como mantener los servicios de salud esenciales, fortalecer la vigilancia epidemiológica, ampliar el apoyo a la salud mental y psicosocial, apoyar la rehabilitación y restaurar la funcionalidad de las instalaciones sanitarias dañadas.
La comunidad internacional, sostuvo, ayudó a salvar vidas en los primeros días después de los terremotos y esta solidaridad debe continuar.
“La financiación oportuna y flexible es fundamental también y esto permite que la OPS y sus socios puedan responder donde las necesidades son más grandes”.
Ninguna institución, subrayó, puede responder por sí sola a una emergencia de esta magnitud.
Destacó que la prioridad sigue siendo salvar vidas, proteger la salud y apoyar a las personas y comunidades afectadas en su recuperación al tiempo que se fortalecen los servicios de salud que necesitan ahora y en el futuro.
Trabajo incansable
Desde las primeras horas posteriores a los terremotos, los equipos de primera respuesta, el personal de salud y las comunidades han trabajado incansablemente para salvar vidas, dijo el director de la OPS.
“Quiero reconocer la dedicación y el compromiso de los médicos, enfermeras, personal de emergencias médicas, equipos de ambulancias, profesionales de salud pública y todas las personas que trabajaron en los establecimientos de salud de Venezuela, muchos de los cuales han continuado atendiendo, a pesar de haber sido también afectados por esta emergencia”.
Resaltó el profesionalismo y valentía del personal de salud, así como el compromiso “marcando la diferencia en la vida de las personas afectadas por esta emergencia”.
Reiteró que la OPS ha movilizado apoyo técnico especializado, apoyado por la presencia permanente en Venezuela, donde la organización tiene una oficina con más de 50 funcionarios quienes han trabajado en todos los temas de vacunación, eliminación de enfermedades, preparación y respuesta a brotes.
Resaltó que esta presencia ha permitido responder con rapidez y en estrecha coordinación con las autoridades nacionales.
Prioridades inmediatas

El director de la OPS resaltó que el apoyo está concentrado en tres prioridades: salvar vidas, mantener la continuidad de los servicios esenciales de salud y prevenir riesgos adicionales para la salud en las próximas semanas.
Para reforzar la respuesta, resaltó, la OPS ha desplegado especialistas en emergencias y ha apoyado el despliegue de equipos médicos de emergencias internacionales.
“Actualmente, 12 equipos se encuentran operativos en Venezuela y están ampliando la capacidad de atención en las zonas más afectadas. La coordinación entre las autoridades de salud, los equipos de respuesta y los socios humanitarios es esencial para aprovechar al máximo los recursos disponibles y garantizar que la asistencia llegue de manera oportuna a quienes más la necesitan”.
Enumeró que se han entregado seis toneladas métricas de insumos médicos de emergencia procedentes de la reserva estratégica en Panamá que han permitido, entre otros aspectos, reforzar la vacunación.
“Si bien el aumento inicial de casos de trauma ha comenzado a estabilizarse en varios de los establecimientos de salud evaluados, la emergencia sanitaria está lejos de haber terminado”, enfatizó.
Fase de estabilización
El director de la OPS sostuvo que el país está entrando en una nueva fase, igual de crítica, centrada en la estabilización, la continuidad de la atención y la recuperación temprana.
“Los hospitales continúan funcionando, aunque enfrentan daños estructurales, limitaciones en su capacidad quirúrgica y diagnóstica y una creciente acumulación de intervenciones pendientes. La prioridad ahora no es sólo mantener abiertos los establecimientos de salud, sino garantizar un acceso seguro y oportuno a los servicios esenciales, incluidos la atención de urgencia, de traumatismos, los cuidados intensivos, los servicios de diagnóstico por imágenes, el oxígeno, los medicamentos esenciales y otros servicios críticos”.
El Dr. Armando de Negri resaltó, a propósito de los hospitales, que tres resultaron con daños que los inhabilitaron y veinte edificaciones sufrieron afectaciones superficiales, pero se mantienen en funcionamiento junto con la red de servicios ambulatorios.
De Negri dijo que el 50% de la fuerza laboral sanitaria de La Guaira está afectada, por fallecimientos, desplazamientos o por resultar herida.
El Dr. Barbosa anunció que a la fecha existen 17,000 personas desplazadas, alojadas en 87 campamentos transitorios.
“En estos espacios, el acceso a la atención primaria de salud, agua segura, saneamiento, vacunación y las actividades de vigilancia epidemiológica serán fundamentales para prevenir nuevas enfermedades o brotes de enfermedades respiratorias, diarreicas y otros brotes que pueden ocurrir en estas situaciones”.
El director de la OPS reiteró que en las próximas semanas “los mayores riesgos para la salud pueden derivarse no sólo de las lesiones ocasionadas por los terremotos, sino también de interrupciones en los servicios de salud, condiciones de hacinamiento, deficiencias en agua y saneamiento y una disminución del acceso a la vacunación y a la atención de rutina”.
Garantizar la vacunación

El Dr. Barbosa enfatizó en la necesidad de mantener la vacunación, garantizar el acceso al agua segura y al saneamiento y asegurar la continuidad de la atención para las personas con enfermedades crónicas, las mujeres embarazadas, las personas mayores, niños, las personas con discapacidad y quienes requieren rehabilitación.
El doctor de Negri explicó, en relación con las vacunas, que se ha acelerado la adquisición y donación para garantizar el suministro de toxoide tetánico y dosis contra el sarampión, debido a la alerta regional de casos.
En relación con la fiebre amarilla, también se ha intensificado la vacunación para control del brote actual.
Manejo de personas fallecidas y salud mental
El manejo seguro y digno de las personas fallecida, destacó el Dr. Barbosa, sigue siendo una parte importante de la respuesta y del apoyo a las familias afectadas, sin embargo, desde el punto de vista de la salud pública, los mayores riesgos tras un terremoto suelen estar relacionados con las interrupciones de los servicios de salud y del acceso al agua potable, el saneamiento y la higiene y la vacunación, más que con los cuerpos de las personas que lamentablemente han perdido la vida.
La salud mental, afirmó, es también una prioridad urgente, ya que miles de personas han sufrido incertidumbre por las pérdidas y los desplazamientos. “Apoyar su bienestar psicológico es tan importante como atender las lesiones físicas”.
Leonardo Hernández, gestor de Incidentes de la OPS, y el doctor de Neri, dijeron que hay 3,811 fallecidos identificados y 300 sin identificación, pero enterrados en fosas individuales, respetando los lineamientos internacionales.
El director de la OPS anunció que la organización continuará en el terreno, trabajando de la mano con el Ministerio de la Salud, sistema de Naciones Unidas, Cruz Roja, entre otras instituciones.
Reiteró que la respuesta actual debe implicar lograr un sistema de salud que funcione de manera adecuada, con vacunas, medicamentos y capacidad operativa.
Por: Violeta Villar Liste

