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Ayax Murillo Burgos, Steve Paton, Berta Olmedo y Carlos Gordon
La variabilidad climática representa uno de los principales desafíos para Panamá, por lo que el acceso a información científica confiable resulta fundamental

Por: Yasser Reyna | Prensa Senacyt

Lluvias por debajo de lo normal y temperaturas elevadas, determinarán las condiciones climáticas  para los próximos meses, en particular asociadas al evento El Niño, advirtieron especialistas en el Café Científico “Variabilidad climática en Panamá: análisis del primer semestre y perspectivas para el segundo.

La actividad, organizada por la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Senacyt), como espacio de divulgación científica, reunió a especialistas para analizar las condiciones climáticas actuales, los posibles impactos del fenómeno de El Niño y los retos que enfrenta el país ante eventos climáticos extremos.

El encuentro contó con la participación de Berta Alicia Olmedo, subdirectora del Instituto de Meteorología e Hidrología de Panamá (IMHPA); Ayax Murillo Burgos, gerente de hidrología del Canal de Panamá; Steve Paton, del Programa de Monitoreo Biofísico del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales (STRI) y Carlos Gordon, geógrafo y especialista en imágenes satelitales del Observatorio de Riesgo Urbano de Florida State University.

La variabilidad climática representa uno de los principales desafíos para Panamá, por lo que el acceso a información científica confiable resulta fundamental para fortalecer la resiliencia de la población, la gestión sostenible de los recursos naturales y la planificación de políticas públicas basadas en evidencia.

Panamá bajo las condiciones de El Niño

Durante su intervención, Olmedo explicó que Panamá se encuentra bajo condiciones asociadas al fenómeno de El Niño desde el mes de mayo, caracterizadas por un calentamiento inusual de las aguas del océano Pacífico.

Indicó que la mayoría de los modelos internacionales proyectan una alta probabilidad de que estas condiciones se mantengan durante los próximos meses, con escenarios que apuntan hacia un evento fuerte a finales de año.

La especialista señaló que los pronósticos para junio, julio y agosto muestran un déficit generalizado de lluvias en gran parte del territorio nacional. Asimismo, se esperan temperaturas máximas entre 34 y 36 grados Celsius, con niveles elevados de humedad que podrían generar sensaciones térmicas entre los 39 y 42 grados.

Eventos climáticos extremos

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Por su parte, Paton destacó que la declaración oficial de un evento de El Niño, sumada a las proyecciones de intensidad para los próximos meses, obliga a prestar especial atención a las condiciones climáticas del país.

“Panamá debe prepararse para eventos climáticos extremos, principalmente lluvias por debajo de lo normal y temperaturas elevadas. Los registros recientes muestran condiciones inusuales tanto en precipitación como en temperatura, lo que evidencia la importancia de fortalecer el monitoreo científico y la capacidad de adaptación”, señaló.

Gatún con nivel en promedio

En relación con la disponibilidad hídrica, Ayax Murillo explicó que el nivel promedio actual del lago Gatún se mantiene dentro de los rangos operativos normales para esta época del año. No obstante, indicó que una parte importante de las lluvias registradas recientemente ha ocurrido fuera de la cuenca hidrográfica del Canal de Panamá, por lo que no contribuye directamente a la recuperación de los embalses que abastecen la vía interoceánica.

Ayax Murillo agregó que, en comparación con el mismo período de 2023, el Canal dispone actualmente de una mayor reserva de agua, lo que representa una condición más favorable para la gestión de los recursos hídricos.

Índice de Vulnerabilidad Térmica Urbana

El impacto de las altas temperaturas en los entornos urbanos también fue abordado por Carlos Gordon, quien presentó resultados del Índice de Vulnerabilidad Térmica Urbana para la ciudad de Panamá, desarrollado por el Observatorio de Riesgo Urbano de Florida State University, Esri Panamá y Metromapas.

El estudio confirma que las zonas con mayor superficie construida y menor cobertura arbórea registran temperaturas superficiales más elevadas. Según explicó el especialista, la pérdida de árboles y ciertos modelos de desarrollo urbano incrementan la exposición de las comunidades al calor extremo y aumentan su vulnerabilidad térmica.

A través de iniciativas como los Cafés Científicos, la Senacyt promueve el diálogo entre la comunidad científica y la ciudadanía, acercando el conocimiento generado por especialistas a la toma de decisiones informadas sobre temas de interés nacional.

Por: Yasser Reyna | Prensa Senacyt