En 2005, mediante la Ley 50, la Senacyt se convirtió en una institución autónoma con personería jurídica y patrimonio propio, con capacidad de financiar proyectos de investigación, innovación y educación científica
Por: Helkin Guevara | Prensa Senacyt
La Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Senacyt) conmemora este 14 de septiembre sus 34 años de creación, consolidando una trayectoria marcada por la formación de talento, el impulso a la investigación científica y el desarrollo tecnológico, y el fortalecimiento de la innovación como motores del desarrollo nacional.
Este aniversario llega en un momento especialmente significativo. Durante 2026, Panamá ha dado pasos importantes para prepararse ante los desafíos y oportunidades de la economía del conocimiento, con iniciativas que proyectan al país hacia nuevas áreas estratégicas de la ciencia y la tecnología.
Entre los principales hitos recientes destaca la aprobación de la Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial, que establece una hoja de ruta para impulsar el desarrollo y uso ético, responsable, inclusivo y seguro de esta tecnología.
A este avance se suma la Estrategia Nacional de Semiconductores y Microelectrónica, que busca orientar la inserción progresiva de Panamá en una de las cadenas de valor tecnológico más importantes del mundo, mediante el desarrollo de capacidades en áreas como diseño de semiconductores y circuitos integrados, placas de circuito impreso, ensamblaje, prueba y empaquetado, así como servicios especializados.
En materia de sostenibilidad y nuevas oportunidades económicas, la Senacyt también avanza en la elaboración de la Estrategia Nacional de Bioeconomía, con el objetivo de aprovechar responsablemente los recursos biológicos del país, diversificar la economía y promover modelos productivos sostenibles. En mayo de este año se inició la construcción de la cuenta temática de bioeconomía de Panamá, que permitirá generar información para establecer objetivos estratégicos y líneas de acción para el país.
Más talento para el futuro

Uno de los pilares de la Senacyt durante sus 34 años ha sido la formación de capital humano altamente calificado. Entre 2005 y 2025, el Programa de Becas de la institución, desarrollado en conjunto con el Instituto para la Formación y Aprovechamiento de Recursos Humanos (Ifarhu), otorgó 4,318 becas en áreas prioritarias para el desarrollo nacional.
En julio de 2026 se produjo un nuevo hito: la Senacyt otorgó 167 becas a estudiantes panameños, las primeras gestionadas directamente por la institución después de que la Ley 475 de 2025 la facultara para administrar, regular, supervisar y transparentar su propio programa de becas, sin intermediación del Ifarhu.
Entre 2015 y 2026, la Senacyt también ha fortalecido la formación y consolidación del talento científico nacional mediante el Programa de Inserción de Becarios que ha beneficiado a 145 participantes, facilitando la incorporación de profesionales panameños con formación especializada en universidades, centros de investigación, instituciones públicas y empresas privadas, en posiciones acordes con su nivel académico y profesional, con el propósito de mejorar la capacidad científica, técnica y productiva del país.
Una comunidad científica e innovadora que crece

El fortalecimiento de la investigación científica constituye otro de los grandes aportes de la Senacyt al país. Desde 2004 se han adjudicado 877 proyectos de investigación científica y desarrollo tecnológico (I+D), por un monto superior a $79 millones.
La carrera científica también se ha consolidado mediante el Sistema Nacional de Investigación (SNI), que pasó de 16 miembros fundadores en 2008 a 235 investigadores actualmente, fortaleciendo una comunidad científica nacional dedicada a generar conocimiento y aportar soluciones a los desafíos del país.
Precisamente, en agosto de 2026, el SNI de la Senacyt reconoció la dedicación, el esfuerzo y la excelencia de 166 investigadores durante el Encuentro de Intercambio Científico y Reconocimiento a los Miembros del SNI 2024-2025-2026. De ellos, 40 fueron nuevos miembros del Sistema.
También, la institución potenció la innovación empresarial, con la adjudicación de 151 proyectos de esta índole en el último quinquenio, con un financiamiento de $11 millones.
La innovación panameña también ha sido reconocida durante este periodo con el Premio Nacional a la Innovación Empresarial que la Senacyt y la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá (CCIAP) organizan con el objetivo fortalecer y promover una mayor capacidad innovadora en las empresas en Panamá. Desde el año 2007 han participado cerca de 800 empresas en el premio, de las que han resultado premiadas más de 100, con propuestas de innovación enfocadas en el sector agropecuario, ciencias de la salud, industria, TIC, ambiente y desarrollo sostenible, entre otras áreas.
Sembrando ciencia desde las nuevas generaciones

El compromiso con la ciencia comienza desde las aulas. En los últimos cinco años, más de 10 mil estudiantes han participado en iniciativas de la Senacyt destinadas a despertar vocaciones científicas y tecnológicas, entre ellas RoboCupJunior, OliPaCE, Química en la Cocina, Aprendizaje de las Ciencias de la Computación, CAMPTECH, Technovation Girls y Chicas para la Matemática, entre otras.
A este esfuerzo se suman los Rincones ClubHouse distribuidos en diferentes regiones del país, donde más de 450 jóvenes entre 13 y 18 años desarrollan proyectos y adquieren conocimientos tecnológicos, mientras que otras 3 mil personas participan en sus diversas actividades.
La Senacyt nace bajo el Decreto Ejecutivo Nº 108, el 14 de septiembre de 1992, adscrita a la Presidencia de la República, con el propósito de impulsar la ciencia y la tecnología para el desarrollo económico, social y cultural del país. Luego, con la Ley 13 de 15 de abril de 1997 la institución se transforma en un organismo descentralizado, e introduce el Plan Estratégico Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación como instrumento de planificación permanente. En 2005, mediante la Ley 50, la Senacyt se convirtió en una institución autónoma con personería jurídica y patrimonio propio, con capacidad de financiar proyectos de investigación, innovación y educación científica.

