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© Victoria Fermín Operaciones de rescate en Palos Grandes, Caracas, tras los terremotos del 24 de junio en Venezuela. Imagen cortesía Noticias ONU
El trabajo contra reloj se dificulta por las limitaciones del sistema sanitario que ya estaba en situación de emergencia antes de los movimientos telúricos

Con información de Noticias ONU | OPS

Los equipos de rescate han decidido prolongar las labores de búsqueda y rescate porque aún reciben indicios de personas atrapadas y siguen localizando sobrevivientes, luego de los dos terremotos consecutivos ocurridos en Venezuela el 24 de junio.

El coordinador residente y humanitario de la ONU en Venezuela, Gianluca Rampolla, dijo que este tipo de operaciones se concentra en las primeras 72 horas, pero la esperanza de conseguir más personas con vida, mantiene a los equipos en el lugar.

Rampolla hizo el anuncio durante una rueda de prensa convocada este lunes. Afirmó que un total de siete estados se han visto afectados, con unas 2500 estructuras afectadas, muchas de las cuales colapsaron completamente, reseña Noticias ONU.

Las autoridades venezolanas reportaron que el número de fallecidos por los terremotos del pasado 24 de junio ha ascendido a 1719 personas. El número de heridos alcanza los 5034.

Seguimos operando en un entorno de alto riesgo”, afirmó Rampolla, una frase que resume un escenario dramático: Desde los dos terremotos se han registrado unos 500 temblores posteriores, incluido uno de magnitud 5,2 en la madrugada del lunes, mientras una onda tropical amenaza con llevar fuertes lluvias a las zonas afectadas.

El coordinador humanitario reportó que 27 países han movilizado más de 40 equipos de búsqueda y rescate, en cifras equivale a más de 2000 rescatistas sobre el terreno y más de 160 perros. 

“Junto con las operaciones de búsqueda y rescate, nos estamos concentrando, junto con el Gobierno, en proporcionar atención sanitaria de emergencia, refugio, asistencia alimentaria, agua y saneamiento, apoyo logístico para garantizar no solo el almacenamiento, sino también la distribución de todos los suministros que están llegando al país, así como protección”, apuntó Rampolla.

La organización está trabajando en un nuevo llamamiento de emergencia que anexarán a su plan humanitario actual. 

Sistema sanitario colapsado

El trabajo contra reloj se dificulta por las limitaciones del sistema sanitario que ya estaba en situación de emergencia.

La Organización Panamericana de la Salud (OPS), en el Informe de Situación #2 (junio 27, 2026), describe que “las evaluaciones preliminares en siete establecimientos de salud revelan una prestación de servicios y un flujo de pacientes caóticos, marcados por hacinamiento, crecientes retrasos quirúrgicos (trauma-ortopedia y neurocirugía), quiebre de las medidas de bioseguridad y personal sometido a un estrés severo”.

Entre las brechas crítica el informe enumera “el colapso de los servicios forenses y de morgue, registros inadecuados de víctimas y seguimiento de personas desaparecidas, así como daños estructurales que comprometen la continuidad de los servicios”.

Las necesidades preliminares del Ministerio de Salud (evaluaciones en curso), incluyen, enumera el informe, camiones refrigerados para el manejo de cadáveres; reactivos de laboratorio para restablecer la capacidad operativa; insumos para trauma (incluida la osteosíntesis) e insumos para Unidades de Cuidados Intensivos; suministros de agua, saneamiento e higiene (WASH) para establecimientos de salud y albergues y vacunas (fiebre amarilla, sarampión y tétanos).

La OPS anunció que está coordinando “la adquisición y entrega de vacunas, medicamentos e insumos, incluido un envío de emergencia de cuatro toneladas desde su Reserva Estratégica en Panamá, así como insumos médico-quirúrgicos y bolsas para cadáveres ya entregados al Ministerio de Salud”.

Con información de Noticias ONU | OPS