Día Mundial del Alzheimer: la ciencia panameña que busca llegar a tiempo

septiembre 21, 2026
El grupo PARI-HD aporta al conocimiento del envejecimiento en población panameña y al acompañamiento de los adultos mayores
En este Día Mundial del Alzheimer, el mensaje es doble: para las familias, si el olvido empieza a interrumpir la vida diaria, no es «normal» — consultar es el primer paso. Y para el país, la ciencia panameña (PARI-HD) ya está trabajando

Por: Dr. Alcibiades Villarreal D. TM, Ph.D.

Investigador del Centro de Neurociencias y Unidad de Investigación Clínica del Indicasat AIP. Investigador del Sistema Nacional de Investigación (SNI)

Cada 21 de septiembre se conmemora el Día Mundial del Alzheimer, una fecha para recordar que detrás de cada cifra hay personas, familias y cuidadores, y para insistir en una idea que la ciencia repite con fuerza: detectar la enfermedad a tiempo cambia la historia.

Un problema que crece con el envejecimiento

El Alzheimer es la causa más común de demencia y, aunque no tiene cura, la investigación ha demostrado que se pueden hacer muchas cosas si se identifica a tiempo.

El panorama mundial es urgente: en 2021, cerca de 54.9 millones de personas vivían con Alzheimer u otras demencias en el planeta: 1.47 veces más que en 1992.

Las proyecciones más recientes indican que la cifra casi se duplicará cada 20 años: de más de 55 millones en 2020 se pasaría a 78 millones en 2030 y a 139 millones en 2050.

El costo también escala: la atención de la demencia ya cuesta más de US$1.3 billones al año en el mundo, y se espera que alcance los US$2.8 billones en 2030.

Detrás de estas cifras hay una fuerza demográfica: el mundo envejece. Hoy el 12% de la población mundial tiene más de 60 años, proporción que subirá al 22% en 2050; una de cada seis personas en el planeta tendrá 60 años o más en 2030, y el grupo de los mayores de 80 años se triplicará hasta alcanzar 426 millones de personas.

América Latina y el Caribe es la región donde el problema pesa más: la prevalencia actual de demencia se estima en 8.5% y se proyecta que llegue al 19.33% en 2050 —un aumento cercano al 220%—, muy por encima de Europa (de 6.9% a 7.7%) y de Norteamérica (de 6.5% a 12.1%).

Panamá no escapa a esta realidad: como el resto de Centroamérica, su población envejece a un ritmo acelerado, y los adultos mayores panameños constituyen una población creciente que demanda nuevas soluciones de atención.

Frente a este panorama, una de las grandes preguntas es: ¿podemos llegar a tiempo?

Dr. Alcibiades Villarreal

El Alzheimer no es «envejecer normalmente»

Uno de los avances más importantes de las últimas décadas es que el Alzheimer comienza mucho antes de que aparezcan los olvidos notorios.

La patología asociada a la enfermedad puede estar presente décadas antes de los síntomas clínicos, lo que sugiere que los tratamientos que algún día modifiquen el curso de la enfermedad serán más efectivos en las etapas precoces.

La transición entre el envejecimiento normal y la demencia se llama deterioro cognitivo leve, y identificar a quienes están en esa etapa es uno de los principales retos de la investigación.

En países como Panamá, donde conviven altas tasas de diabetes, obesidad y analfabetismo — factores de riesgo modificables —, entender cómo interactúan estos elementos con la genética es clave para reducir la carga de la enfermedad.

PARI-HD: la primera iniciativa panameña de investigación sobre el envejecimiento

En este contexto nació la Iniciativa Panamá de Investigación sobre el Envejecimiento – disparidades en salud de la mano de la Dra. Gabrielle B. Britton y la Dra Lee Anne Gómez; el primer estudio prospectivo sobre los factores de salud relacionados con la edad en adultos mayores panameños.

Su primera cohorte (2012-2016) incluyó 423 adultos de 65 años o más reclutados en el servicio de geriatría del hospital público más grande del país, el Complejo Hospitalario Dr. Arnulfo Arias Madrid de la Caja de Seguro Social.

Dra. Gabrielle Britton

Con el tiempo, PARI-HD creció hasta convertirse en un estudio de dos cohortes con más de 800 adultos de 60 años o más, y produjo los primeros reportes sobre factores de riesgo modificables y no modificables del deterioro cognitivo, así como de condiciones frecuentes en los adultos mayores panameños: enfermedades crónicas, polifarmacia y fragilidad.

El objetivo del grupo PARI-HD es identificar las características clínicas, sociodemográficas psicológicas, y búsqueda de biomarcadores del deterioro de la memoria y cuáles intervenciones tempranas se puede aplicar para mejorar el diagnóstico temprano de la demencia y, específicamente, de la enfermedad de Alzheimer.

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Este objetivo se inscribe en la meta programática de la iniciativa: crear una plataforma para estudios clínicos multidisciplinarios centrados en la salud mental y sus enfermedades, como el declive cognitivo asociado a la edad, que genere una gran cantidad de datos clínicos, neuropsicológicos, de estilo de vida, genéticos y de biomarcadores bajo protocolos de investigación estandarizados; en última instancia, sustentar políticas públicas que mejoren la atención de las personas mayores en el país — un esfuerzo de investigadores apoyados por universidades, instituciones públicas y privadas.

Biomarcadores en sangre: la puerta de un diagnóstico accesible

Uno de los hallazgos más alentadores de la investigación reciente es que los biomarcadores en sangre pueden detectar con alta precisión el Alzheimer y el deterioro cognitivo leve.

El grupo panameño está validando perfiles de biomarcadores sanguíneos en una cohorte comunitaria de adultos mayores, combinándolos con pruebas neuropsicológicas estándar para generar perfiles moleculares que permitan un diagnóstico temprano y oportuno.

En paralelo, estudian el papel del gen ApoE: se evalúa si la variante ε4 — asociada a mayor riesgo de Alzheimer esporádico— se relaciona con el deterioro cognitivo, y si la variante ε2 lo protege.

Estos aportes son particularmente valiosos porque se sabe poco sobre la salud cognitiva de las poblaciones hispanas fuera de Estados Unidos.

Más precisión: líquido cefalorraquídeo y resonancia magnética

Cuando la sangre no basta, la precisión exige más. El programa PARI – Health Disparities desarrolla un estudio prospectivo que evalúa el valor diagnóstico de biomarcadores en sangre, líquido cefalorraquídeo e imágenes por resonancia magnética para el deterioro cognitivo leve, el Alzheimer y el Parkinson en adultos panameños.

Es el primer estudio de su tipo en Panamá y uno de los pocos en América Latina y el Caribe, un hito en el análisis de proteínas del líquido cefalorraquídeo asociadas a estas enfermedades en población hispana.

Estado cognitivo de los adultos mayores

Diana Oviedo

La investigadora Diana Oviedo ha liderado esfuerzos fundamentales en la evaluación de intervenciones cognitivas, demostrando que programas de estimulación estructurados pueden mitigar la tasa de declive funcional en cohortes locales.

Sus resultados indican que la implementación de estas estrategias no farmacológicas fomenta la plasticidad cerebral, optimizando la reserva cognitiva frente al avance de patologías neurodegenerativas.

Exposición a agentes infecciosos y deterioro cognitivo

Giselle Rangel

La investigadora Giselle Rangel, del grupo PARI, ha liderado hallazgos significativos al analizar cómo ciertas condiciones de salud crónicas y la exposición específica y acumulada a diferentes agentes infecciosos actúan como moduladores en la trayectoria del deterioro cognitivo.

Sus investigaciones subrayan la inflamación sistémica derivada de estas infecciones puede comprometer la resiliencia neuronal. Estos resultados enfatizan la necesidad de integrar evaluaciones de salud integral en el manejo clínico del envejecimiento, considerando que el control de la carga infecciosa podría representar una estrategia preventiva clave en el contexto de la población panameña.

Este estudio constituye uno de los primeros acercamientos en Panamá y en la región a la relación entre exposición infecciosa y cognición en población hispana, históricamente subrepresentada en la investigación internacional sobre demencia.

Estudios pre-clínicos sobre las enfermedades del cerebro

Dra. María B. Carreira

La enfermedad de Alzheimer carece aún de tratamientos eficaces y, pese a la amplia variedad de modelos genéticos basados en la proteína amiloide, las estrategias terapéuticas siguen siendo esquivas, atribuida a las limitaciones de los modelos animales para imitar la patología humana.

La Dra. María B. Carreira ha enfocado su linea de investigación en el análisis de mecanismos moleculares, buscando comprender cómo las variaciones en el procesamiento de proteínas cerebrales influyen en la vulnerabilidad sináptica ante el envejecimiento patológico.

Su trabajo busca integrar hallazgos de biomarcadores con modelos experimentales para avanzar en la comprensión de las cascadas de señalización que preceden a la muerte neuronal. Esta línea de investigación preclínica resulta esencial para trascender los modelos tradicionales y acercar los descubrimientos moleculares a la práctica clínica en entornos de bajos recursos, donde la detección temprana sigue siendo un desafío crítico.

¿Por qué llegar a tiempo cambia todo?

El diagnóstico temprano tiene beneficios concretos: seguridad, oportunidad de planificar el futuro y mejor apoyo para los cuidadores. Da tiempo para tomar decisiones informadas y acceder a tratamientos que alivian los síntomas.

En América Latina, aumentar la conciencia sobre la demencia y sus primeros síntomas es vital para incrementar el diagnóstico oportuno, reducir el estigma y tratar los factores de riesgo modificables, sobre todo porque el diagnóstico suele llegar tarde y las estrategias exitosas deben involucrar a la sociedad y a las políticas públicas, no solo a los especialistas.

Por eso, en este Día Mundial del Alzheimer, el mensaje es doble: para las familias, si el olvido empieza a interrumpir la vida diaria, no es «normal» — consultar es el primer paso. Y para el país, la ciencia panameña (PARI-HD) ya está trabajando, acompañando a más de 800 adultos mayores en esta travesía, para que la próxima generación de panameños llegue a tiempo.

Por: Dr. Alcibiades Villarreal D. TM, Ph.D.