OPS presenta el Plan de Acción para la Eliminación de la Malaria en las Américas 2026-2030

noviembre 6, 2026
Foto cortesía OPS
En 2025, el 86% de los casos se registró en América del Sur, principalmente en la cuenca amazónica y la costa pacífica de Colombia. Brasil, Colombia y Venezuela concentraron conjuntamente el 74% de los casos de la región

Comunicado OPS

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) presentó un nuevo plan para acelerar la eliminación de la malaria en las Américas. El Plan propone fortalecer y transformar la respuesta en los próximos cuatro años, acercando el diagnóstico y el tratamiento a las comunidades donde persiste la transmisión e incorporando nuevas herramientas y metodologías para interrumpirla. 

El documento responde al estancamiento de los casos en torno a medio millón por año y a las persistentes barreras para acceder oportunamente al diagnóstico y al tratamiento, especialmente en comunidades indígenas, zonas mineras y lugares de difícil acceso. Sin una respuesta más rápida y focalizada, existe el riesgo de que la transmisión persista y se pierdan oportunidades de avanzar hacia la eliminación.

El Plan de Acción para la Eliminación de la Malaria en las Américas 2026-2030 establece como meta reducir en un 50% la incidencia de malaria para 2030 respecto de 2024, cuando se registraron aproximadamente 537.000 casos. También busca reducir en un 70% la incidencia de malaria causada por Plasmodium falciparum, uno de los parásitos causantes de la malaria en la región, y avanzar en la eliminación de la enfermedad en países y territorios subnacionales.

En el centro del nuevo enfoque está llevar el diagnóstico y el tratamiento más cerca de las personas. El Plan propone ampliar el uso de pruebas de diagnóstico rápido y fortalecer las redes comunitarias de diagnóstico y tratamiento, bajo la supervisión de los equipos de salud, así como aprovechar herramientas digitales para facilitar la atención y la respuesta.

También promueve intervenciones reactivas y de quimioprevención y nuevas herramientas para lograr la cura radical de la malaria por P. vivax y reducir las recaídas. Estas medidas permitirán orientar mejor las intervenciones, responder con mayor rapidez ante nuevos casos y concentrar los esfuerzos en las comunidades y territorios donde pueden tener mayor impacto. 

“Las Américas han demostrado que eliminar la malaria es posible. El desafío ahora es acelerar el progreso y asegurarnos de llegar a las comunidades donde la transmisión persiste y donde las barreras para acceder a los servicios de salud son mayores. Llevar el diagnóstico y el tratamiento más cerca de las personas, junto con el compromiso político y los recursos necesarios, será clave para avanzar hacia cero malaria”, afirmó el director del Departamento de Prevención, Control y Eliminación de Enfermedades Transmisibles, doctor Sylvain Aldighieri.

Brasil, Colombia y Venezuela concentran el 74% de los casos

Aunque varios países han logrado importantes avances, el progreso regional ha sido desigual. Entre 2015 y 2025, los casos disminuyeron un 4.6% de 480.000 a aproximadamente 458.000.  En 2025, el 86% de los casos se registró en América del Sur, principalmente en la cuenca amazónica y la costa pacífica de Colombia. Brasil, Colombia y Venezuela concentraron conjuntamente el 74% de los casos de la región. 

La malaria también refleja importantes desigualdades en el acceso a la salud. Muchas de las comunidades más afectadas se encuentran en zonas remotas y de difícil acceso, donde las distancias, los costos de transporte y otras barreras dificultan el diagnóstico y tratamiento oportunos. 

La transmisión está además fuertemente concentrada: 22 municipios de seis países registraron más de  4.000 casos en 2025 y concentraron el  43% de todos los casos de malaria en las Américas. Solo ocho municipios concentraron el 25%. Esta concentración ofrece una oportunidad para focalizar los recursos y las intervenciones en los lugares donde pueden contribuir más directamente a interrumpir la transmisión. 

A estos desafíos se suma la necesidad de garantizar recursos suficientes y sostenibles para avanzar hacia la eliminación de la malaria. El Plan insta a los países a aumentar o, como mínimo, mantener el financiamiento nacional y a buscar mecanismos que permitan sostener las intervenciones a largo plazo. Sin un compromiso financiero sostenido, será difícil ampliar las acciones de prevención, diagnóstico y tratamiento y llegar a las comunidades donde la transmisión persiste. 

Pese a estos desafíos, las Américas han demostrado que la eliminación es posible. Desde 2018, cinco países fueron reconocidos como libres de malaria: Argentina, Paraguay, El Salvador, Belice y Suriname. En 2025, Suriname se convirtió además en el primer país de la cuenca amazónica en eliminar la enfermedad. Las muertes también disminuyeron cerca de un 20%, de 169 en 2015 a 115 en 2025.

Del control a la eliminación

El Plan propone además utilizar la vigilancia como una intervención para la eliminación, de manera que la detección de casos permita investigarlos y responder rápidamente para prevenir nuevas infecciones. También plantea optimizar el control vectorial, adaptar las intervenciones a las condiciones de cada territorio y consolidar progresivamente áreas subnacionales libres de malaria.

“Muchas de las personas más afectadas por la malaria viven lejos de los servicios de salud. Si queremos interrumpir la transmisión, una persona con síntomas debe poder hacerse una prueba rápidamente y, si tiene malaria, comenzar el tratamiento sin demora. El cambio es hacer que el diagnóstico y el tratamiento estén disponibles donde están las personas y las comunidades afectadas”, señaló Roberto Montoya, asesor regional de la OPS para malaria. 

La publicación del Plan coincide con la Reunión Regional sobre la Eliminación de la Malaria en las Américas, que se celebra en Brasilia del 4 al 6 de noviembre y reúne a autoridades sanitarias, responsables de los programas de malaria de los países endémicos, expertos y socios. 

Durante los tres días, los participantes analizan los desafíos y oportunidades para acelerar la eliminación, intercambian experiencias y soluciones operativas para ampliar el acceso al diagnóstico y al tratamiento, y exploran innovaciones y nuevas oportunidades de cooperación entre países.

Comunicado OPS