La investigación financiada por la Senacyt, aporta hallazgos que permitirían lograr el diseño de herramientas de salud más personalizadas para el abordaje de la enfermedad y llama a una vigilancia epidemiológica que también considere aspectos como nutrición
Por: Violeta Villar Liste
Un estudio con pacientes con tuberculosis pulmonar (TBP) y de controles sanos (CS) en la provincia de Colón de Panamá, demostró que la diversidad genética podría estar influyendo en la forma en la cual las personas metabolizan la vitamina D, lo que a su vez influye en la capacidad del sistema inmunológico para defenderse de enfermedades como la tuberculosis.
Estos hallazgos permitirían el diseño de herramientas de salud más personalizadas que incluyan la genética y factores socioeconómicos, además de reforzar la importancia de articular la investigación científica y la salud pública con el objetivo de diseñar intervenciones más eficaces en beneficio de los pacientes, dijo a La Web de la Salud, la científica Dilcia Sambrano, egresada de la Universidad de Panamá y cursante de un doctorado en la Universidad de Granada (España), con una línea de investigación sobre factores genéticos y bioquímicos relacionados con los niveles de vitamina D en pacientes con tuberculosis en la provincia de Colón.
Publicado en SAGE Journals, el artículo El haplotipo BB del receptor de vitamina D BsmI confiere niveles más bajos de 25(OH)D durante la tuberculosis: un estudio transversal piloto ,es resultado de un trabajo colaborativo apoyado por el Sistema Nacional de Investigación (SNI) de la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Senacyt).
Es liderado por la Unidad de Investigación de Biomarcadores de Tuberculosis del Instituto de Investigaciones Científicas y Servicios de Alta Tecnología de Panamá AIP (Indicasat AIP), con la participación además de Dilcia Sambrano, de Priya Patel, Fermín Acosta, Johanna Elizabeth Ku, Anabel Argelis García y el Dr. Amador Goodridge como autor correspondiente y responsable del TB TEAM del Indicasat AIP.






De igual modo participan en este estudio colaborativo los siguientes autores y autoras con sus correspondientes afiliaciones institucionales:
- Sandra Martín Peláez por el Departamento de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de Granada, Granada, España y el Centro de Investigación Biomédica en Red Epidemiología y Salud Pública (CIBERESP-España), Madrid, España
- Kharla Salazar, por la Universidad Latina de Panamá (Ciudad de Panamá, Panamá).
- Emilio Romero, del Departamento de Fisiología y Comportamiento Animal de la Universidad de Panamá, Panamá, Panamá y Ciencias de la Salud Traslacional, de la Facultad de Medicina de Bristol, Universidad de Bristol, Bristol, Reino Unido.
- Yaracelis Cuadra, de la Policlínica Laurencio Jaén Ocaña, Caja de Seguro Social, Colón, Panamá.
- Stephanie Hawkins, de la Policlínica Hugo Spadafora, Caja de Seguro Social, Colón, Panamá
- Isolina Martínez y Odemaris Luque, del Programa de Control de Tuberculosis, Ministerio de Salud, Colón, Panamá
- Laura Solís y Geydi Cañate del Laboratorio Regional de Tuberculosis de Colón, Ministerio de Salud, Colón, Panamá
- Mariela Vergara, Lizbeth Garibaldi y Julio Jurado del Hospital Manuel Amador Guerrero, Caja de Seguro Social, Colón, Panamá
TB, un problema de salud pública en Panamá y en el mundo

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 2023, 1,5 millones de personas murieron de tuberculosis (TB): es la 13.ª causa principal de muerte en el mundo y la segunda causa principal de muerte por enfermedad infecciosa después de la COVID-19, cita la investigación.
“A pesar de su crecimiento económico, Panamá ha reportado una alta tasa de mortalidad de 3,9 por 100.000 habitantes en 2023, en comparación con otros países centroamericanos.
En 2024, se reportaron un total de 2353 casos de TB en todo el país. La OMS estima una tasa de 63 casos de TB por 100.000 habitantes, y la provincia de Panamá (entorno urbano) tuvo el mayor número de casos de TB”. Estas cifras demuestran la importancia de abordar la enfermedad desde distintas perspectivas.
Vitamina D y su importancia

En un resumen en lenguaje sencillo, aportado en la presentación del estudio, se explica que la “vitamina D es un micronutriente de vital importancia para muchas funciones del organismo, especialmente para el sistema inmunitario, ya que permite al cuerpo combatir enfermedades infecciosas como la tuberculosis (TB).
La vitamina D se procesa de manera diferente en las personas debido a las condiciones socioeconómicas y a las variaciones genéticas, en particular en la región del receptor de vitamina D (VDR)”.
En este estudio analizaron tres variantes genéticas del receptor de vitamina D: FokI, TaqI y BsmI.
Midieron los niveles de vitamina D y catelicidina.
Entender que “el calcitriol tiene un papel clave en el sistema inmunológico, activando células como monocitos y linfocitos para defenderse de infecciones y estimulando la producción de péptidos antimicrobianos como la catelicidina, un péptido antimicrobiano que ayuda a combatir diversas bacterias, incluida Mycobacterium tuberculosis”.
Ver entrevista vinculada con Dilcia Sambrano:
En general, la investigación les permitió “identificar que los pacientes con la tuberculosis pulmonar (TBP) presentaban valores de vitamina D ligeramente superiores a los de los CS, especialmente aquellos que se encontraban en su primer mes de tratamiento.
En otras palabras, los niveles de vitamina D aumentaron en los pacientes con TBP durante el tratamiento antituberculoso, pero volvieron a la normalidad al sexto mes.
En cuanto al género, las mujeres con TBP presentaron niveles de vitamina D más altos que las mujeres CS.
En relación con la etnia, los pacientes hispanos con TBP presentaron los niveles de vitamina D más bajos en comparación con los afrodescendientes CS, con una diferencia estadísticamente significativa.
Según el análisis genético, el gen BsmI (genotipo BB) de la tuberculosis pulmonar mostró niveles de vitamina D más bajos que los demás genes.
Estos hallazgos sugieren que el genotipo VDR BsmI BB podría influir en los niveles de vitamina D en la tuberculosis”.
“Informes anteriores han asociado inversamente la vitamina D con el riesgo de tuberculosis, probablemente debido al papel de la señalización de la vitamina D en la estimulación de las respuestas inmunes innatas a la amenaza de patógenos, incluido Mycobacterium tuberculosis.
También se ha identificado que la deficiencia nutricional afecta negativamente la inmunidad celular.
Por lo tanto, el apoyo nutricional para mejorar el rendimiento de la terapia antituberculosa garantiza un resultado favorable”.
Colón y su diversidad genética

La escogencia de la provincia de Colón para el estudio respondió a sus particularidades en relación con otros territorios: se diferencia por su diversidad genética y las condiciones geográficas, sociales y socioeconómicas que puedan estar influyendo en aspectos de la salud de esta población, describe Sambrano junto su equipo de investigación.
“Los hallazgos de esta investigación nos sugieren que estas características podrían tener una relación en la variación en los niveles de vitamina D y en la respuesta del sistema inmunológico”.
Aunque este estudio está centrado en la provincia de Colón, aclara, estos hallazgos son relevantes para otras provincias ya que podrían mostrar una interacción entre la genética y el entorno afectando la vulnerabilidad de diferentes comunidades, y la importancia de estos estudios localizados.
Un elemento complejo
–Entendemos que no se observaron diferencias significativas en los niveles de vitamina D entre los pacientes con tuberculosis pulmonar y los controles sanos . ¿Cómo podemos interpretar estos resultados?
-En esta investigación detectamos una diferencia en los niveles de vitamina D total entre pacientes y los controles del estudio, y esto nos lleva a entender a la vitamina D como un elemento más complejo que puede estar influenciada por factores genéticos, pero también factores ambientales y sociales. Estos resultados resaltan el hecho de que la salud no está solo basada en factores o marcadores aislados, se trata de una interacción de diversas variables, abriendo el compás para trabajos de investigación con diferentes enfoques en la salud y las políticas públicas que la acompañan
Vitamina D es esencial en respuesta inmunológica
-¿Es vinculante el nivel deficitario de vitamina D con una peor respuesta a la enfermedad o no es determinante?
– Con nuestros estudios hemos logrado identificar que la vitamina D es esencial en la respuesta del sistema inmunológico en enfermedades como la tuberculosis. Una menor concentración de vitamina D puede estar vinculada a una respuesta inmunológica deficiente, pero este déficit por sí solo no es un determinante.
“Está fuertemente ligado a factores genéticos y ambientales, es decir, es un sistema complejo que no permite solo indicar a la vitamina D como marcador de una respuesta inmunológica más efectiva”, subraya ZSambrano.
-¿Cuál sería el papel de la genética, la etnia y la nutrición en una peor o mejor respuesta a la TB?
– La genética, la nutrición y la etnia son tres componentes de gran importancia para las respuestas del sistema inmunitario. Existen variantes genéticas que pueden modificar la forma como el sistema inmunitario responde a enfermedades como la tuberculosis ya sea por mutaciones ligadas al proceso de transcripción o por deficiencias enzimáticas.
Unido a esto la etnia marca pautas importantes en la genética por la diversidad que aporta en una población como la población panameña.
En el caso de un buen estado nutricional, «brinda un mejor soporte y accionante para el sistema inmunológico que depende de macro y micro nutrientes para un buen desempeño. Es decir que la combinación de genética, etnia y nutrición pueden marcar una diferencia en la efectividad de la respuesta del sistema inmunológico».
Recomiendan extender los estudios a otras poblaciones, correlacionando el sexo, la etnia, el mes de tratamiento y otras variables.
Una perspectiva integral para combatir la enfermedad
Sambrano resume que “el aporte fundamental de este estudio en el manejo de la tuberculosis está basado en la importancia del abordaje de la investigación científica, no solo centrado en la bacteria causante de la tuberculosis, también en diferentes aspectos relacionados con el bienestar del paciente como la nutrición la genética y el componente socioeconómico en el que se desarrolla.
Estos componentes pueden ser de mucha utilidad para combatir la enfermedad desde diferentes puntos y contribuir en el esfuerzo de los sistemas de salud para un manejo integral y eficaz de la tuberculosis en Panamá”.
Ampliar la vigilancia epidemiológica

-¿Recomendaciones como parte de la estrategia de tratamiento y eliminación de la TB?
-Una recomendación estratégica es el fortalecimiento de programas de detección temprana y vigilancia en las zonas de alta incidencia de casos de tuberculosis. Que esta vigilancia epidemiológica también se acompañe de factores nutricionales, socioeconómicos en los que se desarrolla el paciente.
De igual modo, el apoyo en investigaciones científicas que involucren genética, estudios bioquímicos y permitan análisis más personalizados para el desarrollo de políticas públicas y acciones de salud más efectivas.
Por: Violeta Villar Liste | redaccion@lawebdelasalud.com

