Juan Ríos Vega, ha escrito una novela, su primera novela, Karla, con ese espíritu de formación del lector, proponiendo voz, posibilidad y perspectiva
Pedro Crenes Castro, coordinador del Viernes Cultural: Literatura Panameña pcrenes@gmail.com

Artículo por: Pedro Crenes Castro

Juan A. Ríos Vega es profesor asociado en el Departamento de Educación de la Universidad Bradley en Peoria, Illinois. Obtuvo su doctorado en Filosofía en Estudios Educativos, Concentración en Estudios Culturales de la Universidad de Carolina del Norte en Greensboro (2014), Certificado de Estudios de Mujeres y Género (2014). Su investigación se centra en la teoría crítica de la raza, diversidades sexuales, justicia social en educación y epistemologías desde el Sur Global. Entre sus publicaciones están: Historias Desde el Sexilio (2018), el libro infantil Carlos, El Niño Hada (2020) y Testimonios LGBTIQ+ de Panamá (2022). En 2020, el Dr. Ríos publicó High School Latinx Counternarratives: Experiences in School and Post-graduation. Este libro fue seleccionado como uno de los libros de los Critics Choice Awards 2021 por la Asociación Americana de Estudios Educativos (AESA). Su última publicación es Voicing Vulnerable Bodies Living on the Edges: The Autoethnography of a Transnational Mariposa (2025). Acaba de publicar Karla (2026) y trabaja en los cuentos de Qué hay de malo?
Juan Ríos Vega: Karla
Hay novelas que forman lectores, que ofrecen cierta complejidad y resistencia por la materia que abordan o por lo áspero que pueda ser, por momentos, el fondo del tema sobre el que trabajan. Es el caso, por ejemplo de la novela de Moisés Pascual, Las tribulaciones de Johnny Bolas, cuyo abordaje de la adultez temprana en términos muy ácidos y correosos, termina instruyendo al lector en una realidad mucho más densa sobre la vida de la que estamos acostumbrados a leer.
Juan Ríos Vega, ha escrito una novela, su primera novela, Karla, con ese espíritu de formación del lector, proponiendo voz, posibilidad y perspectiva. Una mujer trans se marcha de Panamá después de la Invasión de Estados Unidos, en 1989, y vuelve veinte años después a un país que ha cambiado, que parece haber mejorado, pero que vive, como todas las sociedades, en una lucha constante con su hipocresía y con la negación de parte de su historia.
Karla no es una novela reivindicativa, la literatura no se permite eso, no copia la realidad, la muestra, la recrea haciéndola asequible para quien lee, activando el mecanismo vicario de todo arte, es decir, la posibilidad de vivir distintas realidades desde los zapatos de sus protagonistas sin recibir el agravio, el espanto, la alegría o la sorpresa, y salir, a la hora de cerrar el libro o concluir el relato, indemnes, pero con una perspectiva renovada de lo que nos rodea.
Construida con experiencias personales tamizadas por la ficción, el autor ejerce con pericia su oficio (construcción de personajes, manejo de los escenarios, elaboración de elementos emocionales) levantando una historia que casi no se ha contado o que se ha abordado desde el folclorismo y el cliché. Ríos Vega, que también es académico, consigue situarnos en un lugar aséptico para que la escuchemos, sin abandonar, como buen escritor, el compromiso fundamental de la literatura: contar bien lo que se cuenta y ofrecer un espacio para la mirada y la escucha.
Citando del prólogo: «La nostalgia de los ochenta, la música y las formas del habla de entonces los va a llevar por un viaje sentimental al centro de la capital panameña. Se encontrarán con escenarios que son personajes, testimonios rudos y entrañables, amor y amistad, fracasos y ganas de seguir viviendo a pesar de todo y contra todo. La atmósfera que enciende Juan en Karla es un invitación a quedarse y escuchar toda la historia, a no salir corriendo ante el desafío de una voz que seguro no les deja indiferente».
La literatura, decía Mario Vargas Llosa, es fuego: para enardecer las conciencias, para incendiar las voluntades, para iluminar, en la noche de las sin razones en la que nos estamos instalando, los espacios de la razón y el respeto que se han oscurecido. La literatura, en ese papel vicario que le asigna el arte, como ya dijimos, debe tener impacto en las conciencias de los lectores para estar de acuerdo o no con lo que se plantea, pero sin faltar nunca al espíritu fundamental de la convivencia.
Celebro la llegada a las librerías de Karla, de Juan Ríos Vega, que nos ofrece algunas de las voces que faltaban por escuchar dentro de la historia de Panamá. Se presentará al público el próximo 15 de julio de 2026 en Aldea Café, en San Francisco, a las 6:00 p.m.
Pedro Crenes Castro, coordinador del Viernes Cultural Literatura Panameña | pcrenes@gmail.com

Pedro Crenes Castro (Panamá, 1972), es escritor. Columnista y colaborador en varios medios panameños y españoles. Ha ganado dos veces el premio Nacional de Literatura Ricardo Miró de

