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El 83,8% de la sociedad española confía mucho o bastante en el personal científico

julio 10, 2026

El informe refleja que “el 40,0% de los encuestados declara haber recibido información que piensa que puede ser falsa sobre nutrición y bienestar durante la última semana

Con información Fecyt

Buenas noticias para la ciencia: El 83,8% de la sociedad española confía mucho o bastante en el personal científico para afrontar problemas de ciencia, salud y medioambiente.

Es el nivel de confianza más alto de todas las instituciones y actores evaluados, sin excepción, y se sostiene en todos los grupos sociodemográficos.

La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ocupa el segundo lugar con el 73,9% de confianza, consolidándose como institución de alta credibilidad en un contexto marcado por la creciente relevancia de la información meteorológica y climática.

Los datos están contenidos en la segunda edición del estudio “Desinformación científica en España 2026” de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (Fecyt).

El estudio, coordinado por Celia Díaz Catalán, profesora de Sociología de la Universidad Complutense de Madrid y Pablo Cabrera Álvarez, investigador en el Institute for Social and Economic Research de la Universidad de Essex (Reino Unido) ha sido desarrollado en el marco del proyecto IBERIFIER Plus. Se trata del Observatorio de medios digitales en España y Portugal, financiado por la Comisión Europea y vinculado al Observatorio Europeo (EDMO), informa la Fecyt en su sitio web.

Restringir la información falsa

La Fecyt explica que otro resultado relevante “es la brecha entre la confianza que la sociedad tiene en su propia capacidad para detectar bulos (51,5% se siente segura en algún grado) y la que deposita en los demás (solo el 18,1% cree que la persona promedio puede hacerlo)”.

La percepción de que las otras personas son vulnerables alimenta la demanda de regulación externa.

El 63,8% apoya que el Gobierno restrinja la información falsa, aunque eso limite la libertad de prensa.

Información falsa y percepción

El informe refleja que “el 40,0% de los encuestados declara haber recibido información que piensa que puede ser falsa sobre nutrición y bienestar durante la última semana. Le siguen muy de cerca el cambio climático (36,2%), los tratamientos médicos (31,9%) y las vacunas (28,3%), que ceden de este modo el primer puesto que ocupaban tras la pandemia (37,5%)”.

¿Cómo se informa la sociedad en temas de ciencia, salud y medio ambiente?

El informe señala que también ha cambiado la manera como la sociedad se informa sobre temas de ciencia, salud y medio ambiente.

“De esta forma, la inteligencia Artificial (IA) ha irrumpido como canal informativo. El 14,3% la utiliza a diario y el 32,3% al menos semanalmente, situándose en posiciones similares a la prensa en papel y online y de la radio. Las redes sociales, la televisión y la mensajería instantánea se mantienen como los medios más usados para informarse sobre estos temas”. 

El estudio documenta tres de cada diez personas entre 16 y 24 años la consulta a diario para informarse sobre temas científicos, frente al 7,0% en mayores de 65.

“Sin embargo, al igual que ocurre con las redes sociales, la sociedad mantiene con la IA una relación de ambivalencia. Aunque solo el 33,7% confía en ella como fuente de información científica y el 62,4% está de acuerdo en que la IA facilita la distribución de bulos, eso no frena su adopción como canal informativo”.

¿Por qué compartimos bulos?

Los investigadores incorporaron una novedad en esta edición: solicitaron a la persona encuestada que, antes de responder a la pregunta sobre su intención de difusión de una serie de informaciones científicas, reflexionase sobre la reacción emocional que le suscitaba la noticia, la credibilidad de la información y su intención de verificarla, o ambas dimensiones simultáneamente.

Ocurre que “invitar a las personas a reflexionar sobre si una noticia es creíble y si quisieran verificarla antes de compartirla reduce de forma significativa la difusión de contenidos falsos, especialmente en redes sociales”.

Por el contrario, “cuando las personas reflexionan sobre cómo les hace sentir esta noticia el efecto actúa en dirección opuesta: se produce una mayor intención de difundir bulos.

Esta reflexión emocional, incluso cuando va acompañada de la evaluación sobre la credibilidad de la información y la intención de verificarla, interfiere parcialmente con el efecto protector de la reflexión sobre la veracidad. Pensar en cómo te hace sentir una noticia antes de evaluar su credibilidad puede sesgar esa evaluación”.

Recomendaciones

El informe incluye una serie de recomendaciones dirigidas a las administraciones públicas, las plataformas digitales, el sistema educativo y los actores de la comunicación científica:

  • Incorporar el papel de la IA en la alfabetización mediática Promover la alfabetización científica para evitar una confianza ciega y entrenar la verificación bajo activación emocional frente a contenidos virales.
  • Gobernar la irrupción de la IA, incorporar estímulos en redes sociales, desarrollar estrategias específicas para el canal conversacional y aprovechar la confianza en el personal científico.
  • El informe llama a “atender la brecha de confianza de los jóvenes, convertir la verificación en hábito integrando los desmentidos en medios masivos y regular con legitimidad democrática, pero con estrictas salvaguardas”.

“Este esfuerzo institucional debe sostenerse en el tiempo mediante el compromiso de institucionalizar la medición periódica y la evaluación experimental de cada medida adoptada”.

Ver enlace al estudio:

https://www.fecyt.es/publicaciones/desinformacion-cientifica-en-espana-2026

Con información Fecyt