La rápida propagación obligó a evacuaciones masivas y provocó situaciones de atrapamiento, que son características de incendios de muy alta intensidad
Reacciones Science Media Centre España
El incendio forestal en Los Gallardos (Almería), que comenzó el jueves por la noche, ha dejado hasta el momento 12 fallecidos. Las primeras investigaciones apuntan a la caída de un cable de tendido eléctrico como posible causa del incendio. El fuego ha quemado más de 3.000 hectáreas y mantiene a 1.400 personas desalojadas.
Gustavo Saiz, científico titular, departamento de Medio Ambiente y Agronomía, Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria (INIA), Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), dijo a SMC España que “este incendio, como tantos otros, no puede explicarse por un único factor. Una cosa es el origen del fuego (la ignición) que en este caso apunta a un tendido eléctrico. Otra cosa es la propagación y la evolución del incendio.
«En este caso, parecen haber coincidido una combinación especialmente desfavorable de vegetación muy seca y continua, temperaturas excepcionales, ausencia prolongada de lluvias, humedad atmosférica extremadamente baja (en torno al 10 % en las horas del día más críticas), viento intenso (rachas que parecen haber alcanzado 55–70 km/h), y una topografía que favorece una propagación rápida del fuego (la Sierra de Bédar tiene un relieve abrupto – barrancos). La comarca llevaba varias semanas bajo una intensa ola de calor».
Destacó que se registraron máximas cercanas a 42 °C y numerosos días consecutivos por encima de 35 °C, con noches muy cálidas que impiden la recuperación de humedad de la vegetación.
En esta zona, unas pocas semanas sin lluvia durante el verano bastan para que el combustible fino alcance niveles muy elevados de inflamabilidad, precisó.
«En conjunto, estas condiciones han creado un escenario de riesgo extremo, en el que un incendio inicialmente localizado puede evolucionar en muy poco tiempo hacia un gran incendio forestal con un comportamiento difícil de controlar. Si, todo parece apuntar a que se trata de un incendio de comportamiento extremo. La rápida propagación obligó a evacuaciones masivas y provocó situaciones de atrapamiento, que son características de incendios de muy alta intensidad», precisó.
El incendio del 2017 de Pedrógão en Portugal es un triste ejemplo de un incendio igualmente catastrófico con numerosas muertes, aunque este tuvo con particularidades distintas. Allí la carga de combustible era mucho más grande, recordó como antecedente.
«En estos momentos no puede afirmarse que el incendio se deba a falta de limpieza del monte. Tampoco puede afirmarse lo contrario hasta que la Junta de Andalucía reporte sobre las actuaciones preventivas realizadas en ese sector”.
Una vegetación que ardió con mucha intensidad
Fernando Ojeda, catedrático del departamento de Biología (Área de Botánica) de la Universidad de Cádiz y responsable del grupo de investigación Función, Ecología y Biodiversidad en Ecosistemas Mediterráneos en el Instituto de Investigación Vitivinícola y Agroalimentaria (IVAGRO), dijo con asombro que han ardido más de 3.000 hectáreas.
«Ha habido fuegos mayores, pero es muchísima extensión. No es normal que se den incendios tan extensos en los paisajes mediterráneos. En la mayoría de los casos, en incendios de este calibre, por ejemplo, el de Pedrógão Grande en Portugal en 2017, con 64 muertos, muchos de ellos atrapados en sus coches mientras trataban de huir, ¿qué es lo que está pasando? Que la vegetación del lugar arde con mucha intensidad. Nuestros paisajes se han forestado en muchas zonas para evitar la desertificación y se ha creado un paisaje homogéneo de pinos en detrimento de vegetaciones menos vistosas, como espartales u otros matorrales.
En la zona este, son Pinus halepensis, especie autóctona que ha tenido una fuerte selección artificial por domesticación y que tiene un gran éxito. Son auténticos polvorines. Arden con una intensidad tan grande que se convierten en focos imparables, y, además, tienen piñas que saltan a modo de pavesas y extienden aún más el fuego. Los megaincendios están asociados a plantaciones forestales, como expliqué en un artículo de The Conversation”.
El viento fue un factor determinante
Marcelino Núñez, delegado territorial de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) en Extremadura, dice:
“El incendio forestal en el término municipal de los Gallardos, Almería, es un incendio cuyos factores meteorológico más determinantes son: el viento que desde primeras horas sopló con rachas fuertes de componente oeste y contribuyó a la rápida propagación de este, y la baja humedad relativa que también favoreció a esta propagación.
El índice de peligro de incendio que predijo Aemet para ayer día 9 era de Extremo, al igual que para hoy. El peligro máximo en el término municipal de Los Gallardos es ininterrumpidamente extremo desde el día 5 de junio hasta hoy. No obstante, no me atrevería a calificar este incendio como de características muy especiales, atendiendo a criterios meteorológicos”.
La Agencia de Emergencias de Andalucía (EMA) anunció en sus redes sociales que ya han regresado a sus viviendas 1.796 personas:
- 1.013 de Los Flamingos
- 687 de Parque Botánico
- 96 de Four Seasons
Continúan desalojadas preventivamente 257 personas: 132 de Marbella Hills y125 de Caserías del Esperonal.
Se pide a las personas extremar la precaución y atender las indicaciones de operativos y paneles informativos.

