La Sociedad Venezolana de Infectología (SVI), en información difundida en sus redes sociales, explica que la rabia también es conocida como amenaza “silenciosa”. El país se sitúa muy por encima de la media regional con seis casos de rabia en 2026
Redacción LWS
Durante la semana epidemiológica (SE) 31 (desde el 2 al 8 de agosto de 2026), se observó un incremento significativo en la incidencia de mordeduras sospechosas de rabia, con un aumento del 26.48 % respecto al mismo periodo del año anterior (24.659 vs. 31.189 casos), refleja el Boletín Epidemiológico Nacional de Venezuela.
El incremento registrado en la SE 31 subraya la importancia de mantener la vigilancia activa, reforzar la educación comunitaria sobre prevención de mordeduras, y asegurar la respuesta oportuna ante cualquier exposición sospechosa para reducir el riesgo de transmisión de rabia, destaca el informe que integra la información recopilada por las unidades de notificación de diagnóstico de los laboratorios de salud pública del Instituto Nacional de Higiene Rafael Rangel (INHRR) a nivel nacional.
En la SE 31 de 2026 no se registran casos de rabia en humanos. El acumulado del año se mantiene en seis casos, concentrados en los estados Bolívar y Zulia (ver cuadro).
De acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud (OPS), «las Américas han logrado reducir drásticamente la incidencia de la rabia humana transmitida por perros a cerca de un 98%, con alrededor de 300 casos en 1983, a dos casos humanos transmitido por perros en 2020. Sin embargo, en los últimos años, la rabia en humanos transmitida por animales silvestres adquiere mayor importancia, siendo el murciélago hematófago (Desmodus rotundus) el principal transmisor».
Para un continente que reportó solo dos casos humanos transmitidos por perros en 2020, que un solo país registre seis casos en meses es un evento de importancia sanitaria, con evidencia de brechas en vacunación animal, vigilancia y control urbano, además de riesgos por el caso de rabia selvática en el estado Bolívar.

Por especie, la positividad la concentra la especie canina (81.3%) seguida de la felina (13.0%).
Como parte de la vigilancia activa se analizaron 159 muestras por inmunofluorescencia directa (IFD), registrando una tasa de positividad del 77,36% (123/159).

¿Qué es la rabia y cómo prevenirla?
«La rabia es una zoonosis viral que afecta a todos los mamíferos, sean estos domésticos o salvajes, inclusive al hombre, y se transmite a través del contacto con la saliva infectada por medio de mordeduras o arañazos.
La enfermedad está presente en todos los continentes y afecta a más de 150 países. En el mundo, la enfermedad es responsable por cerca de 60.000 muertes humanas anualmente y en la gran mayoría de los casos humanos, el perro es la fuente de transmisión», explica la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
La Sociedad Venezolana de Infectología (SVI), en información difundida en sus redes sociales, explica que la rabia también es conocida como amenaza “silenciosa” debido a estas características que describe la sociedad científica:
- Incubación variable: El periodo desde la mordedura hasta la aparición de los primeros síntomas puede durar de dos a tres meses e incluso un año, dependiendo de la ubicación de la lesión por donde entra el virus y la carga viral.
- Progresión letal: Los primeros signos son comunes a otras afecciones, entre otros, fiebre, dolor y sensaciones de hormigueo, y picor o quemazón en la herida inusuales o no explicables por otra causa. Una vez que el virus alcanza el sistema nervioso central y se manifiestan los síntomas clínicos, la mortalidad es prácticamente del 100%.
Aclaran que la OMS “no ha aprobado métodos que permitan diagnosticar la rabia antes del inicio de la fase clínica”.
“Bajo el enfoque de Una Sola Salud (One Health), erradicar la rabia humana exige un esfuerzo coordinado entre la salud animal, la vigilancia epidemiológica y la educación comunitaria”, exhortan. Piden a la comunidad colaborar con la vacunación de las mascotas.
Ver Boletín epidemiológico nacional:

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